Para el inversor responsable:
sin riesgo no hay beneficio

Susana Criado, directora de Capital Intereconomía

27 feb 2019 / 10:02 H.

    Qué expectativas de rentabilidad debe tener el ahorrador/inversor a día de hoy? Uf... la realidad es dura: en un entorno de bajos tipos de interés, baja inflación, crecimiento moderado y digitalización de la economía el ahorrador debe aspirar a rentabilidades del 3 por ciento anualizadas a 3 años con volatilidades del 5 por ciento. ¿Duele? A mí, mucho y en principio me planteo el guardar mi dinero debajo del colchón. ¡Para esa raquítica rentabilidad no me compensa asumir riesgo! Me quedo en una cuenta corriente y, ¡que cambie el cielo, el universo o la galaxia: lo primero es dormir a pierna suelta! Pero no es tan fácil. Para conseguir rentabilidad hay que asumir riesgo, pero para preservar el patrimonio irremediablemente también. Me lo explicaba Ana Rivero de Santander AM, con un claro ejemplo. Si en 2015 hubiera guardado 100.000 euros en una caja de zapatos, a día de hoy tendría 96.400. Por el camino la inflación habría devorado casi 4.000 euros ¡Qué barbaridad! La lección es evidente: el ahorrador debe dar un paso hacia ahorrador responsable, debe asumir que en este escenario nadie regala duros a pesetas: ningún producto ofrece rentabilidad sin riesgo. La liquidez tiene un gran enemigo a batir: la inflación. Si no mueves tu dinero perderá sí o sí poder adquisitivo con el paso del tiempo. El problema es que el ahorrador español viene de invertir en depósitos -que a día de hoy ofrecen rentabilidades inferiores al 0,15 por ciento- y de invertir en ladrillo, que es ilíquido y que también puede bajar de precio. El ahorrador debe tomar conciencia de la necesidad que tiene de modular sus expectativas -estas deben ser realistas, alejadas de Los mundos de Yupi- y debe buscar un buen asesor financiero. Un profesional formado, honesto, que estudie su perfil de riesgo, que mida sus plazos de inversión, que sepa para qué quiere el dinero -la jubilación, la universidad de los hijos, unas rentas periódicas- un asesor que conozca las distintas herramientas para invertir, que mire a la bolsa, a la renta fija, pero que sea además capaz de construir -no coleccionar- una cartera de activos que permitan preservar capital y obtener rentabilidad. No estoy hablando para inversores con altos patrimonios. Afortunadamente, ahora los bancos han lanzado numerosas plataformas de inversión/asesoramiento que están al alcance de todos los bolsillos. Y hay fintech que ofrecen también ese acceso a los mercados, a los productos de inversión, y al asesoramiento con independencia, bajos costes y sencillez. ¿La clave? Ser un ahorrador responsable.