Los pensionistas españoles
merecen respeto normativo

30 may 2018 / 16:08 H.

    España necesita apuntalar la sostenibilidad de su Sistema público de pensiones. La presión demográfica obliga. Como en el resto de economías avanzadas, la mayor esperanza de vida introduce desafíos en la gestión de las cuentas de la Seguridad Social porque cada vez menos activos tienen que sufragar las pagas de más beneficiarios y durante más tiempo en un sistema de reparto como es el vigente en nuestro país. Los expertos advierten que las recientes medidas pactadas por el Gobierno con el PNV para salvar los Presupuestos para 2018 han revertido aspectos de las reformas de 2011 y 2013 que no hacen sino demorar y agravar las tensiones financieras presentes y futuras.

    Si bien no hay unanimidad entre los analistas sobre la procedencia de la vuelta a la actualización de todas las pensiones con el IPC, sí la hay respecto al retraso de la entrada en vigor del factor de sostenibilidad hasta 2023, al entender que supone un aumento del gasto estructural y una merma de la credibilidad y la reputación de nuestro país ante Bruselas, ya que la UE validó unas reformas que ahora no se van a aplicar y ello siembra dudas sobre la firmeza política en la aplicación de futuras medidas.

    Es algo que no nos podemos permitir. El tiempo corre y están en juego nuestras pensiones presentes y futuras. Nuestro Sistema no resiste la itinerancia normativa a la que está sometido. Una reforma crucial como es la de las pensiones ha de abordarse con la máxima seriedad, compromiso y transparencia. Ha de mirar al largo plazo y aparcar la mirada a cuatro años vista de las legislaturas.

    Numerosos informes de entidades públicas y privadas identifican los desafíos y desgranan las soluciones. Todo está encima de la mesa. Nuestro país cuenta con un espacio para buscar los amplios consensos que demanda la situación, como es la Comisión del Pacto de Toledo. Por tanto, si sabemos los objetivos y conocemos las herramientas teóricas para lograrlos, lo único que hace falta es voluntad y coraje político para abordar una reforma que suponga una verdadera transformación y despeje cualquier incertidumbre.

    elEconomista Pensiones nace en un momento clave para nuestro país con la vocación y el compromiso de convertirse en actor principal en el llamamiento a ese respeto normativo que merecen nuestros cotizantes y pensionistas. Ellos son nuestra preocupación y demandan un ejercicio de responsabilidad máxima por parte de nuestros dirigentes.