Las alianzas tras el 28-A deciden cuánto subirán las pensiones

elEconomista Pensiones

24 abr 2019 / 12:07 H.

    El próximo domingo, 28 de abril, los ciudadanos acuden a las elecciones generales y, entre otras muchas propuestas programáticas, decidirán con su voto si las pensiones suben con el IPC, como en 2018 y 2019, o se revalorizan con algún parámetro que tenga en cuenta la inflación, pero module la subida en función de otros factores.

    Si tras los previsibles pactos que se encaran para una formación de Gobierno, dada la fragmentación del voto que evidencian las encuestas, el PSOE aglutina al bloque de la izquierda o amplía su alianza a los partidos que propiciaron el pasado mayo la moción de censura al expresidente popular Mariano Rajoy, la revalorización de las pensiones con la inflación está garantizada. Si, por el contrario, conforma Gobierno el bloque de la derecha, las pensiones se revalorizarán para que mantengan su poder adquisitivo, pero se prevé tener en cuenta otros factores para determinar su subida, siempre vinculada a la inflación, eso sí, pero con salvedades que adapten esa actualización de las pagas al ciclo económico y el estado de las Cuentas Públicas. La cuestión no es baladí, ya que solo el primer año una subida con el IPC engrosaría el gasto en pensiones en 2.300 millones y ensancharía el déficit de la Seguridad Social que ya se ha enquistado en el entorno de los 18.000 millones.

    Sucede que la opinión generalizada de los distintos centros de análisis, tanto públicos como privados, es que para abordar en España una subida de las pensiones con el IPC sine die es preciso que se adopten otras medidas para nivelar las cuentas de la Seguridad Social. De otro modo, sin actuaciones adicionales esa subida no dejará de ser un dinero que entra en el bolsillo del pensionista en forma de paga y sale después en forma de impuestos ya que la brecha entre ingresos y gastos acabará siendo antes o después soportada por la fiscalidad.

    Por ello, son cada vez más las voces que, en vez de los parches que se van aplicando al sistema de pensiones español para apuntalar a corto plazo su sostenibilidad, reclaman una reforma estructural que lo haga financieramente sustentable a medio y largo plazo. Lo dicen los mayores expertos en pensiones del país, en esta misma publicación, y así ha hecho el grueso de los países de la OCDE: implantar un sistema mixto con elementos del reparto y de la capitalización. Cada minuto cuenta, y ya llevamos dos años sin paliar el sobrecoste de las pensiones con un elemento equilibrador.