La magia del interés compuesto

Susana Criado, directora de Capital en Radio Intereconomía

24 abr 2019 / 09:43 H.

    El tiempo juega a favor. Siempre lo he pensado. El tiempo te da sabiduría, experiencia, te aporta criterio en las decisiones, sensatez en las reacciones, etc., ya lo dice el refranero español: “Sabe más el diablo por viejo que por diablo”. Y en esto del ahorro el tiempo es una clara ventaja; es lo que llaman los economistas “la magia del interés compuesto”.

    Hace unos días mi buen amigo Juan Aguirre, socio y director de Grandes Cuentas de Azvalor, me explicaba la importancia de dos variables a la hora de hacer las aportaciones a un plan de pensiones. Una de ellas es la rentabilidad, y la otra es la fecha en la que comenzamos a ahorrar.

    Es muy gráfico su ejemplo. Si usted invierte 1.000 euros al mes desde sus diez primeros años de vida, acumulará 10.000 euros de inversión total. Pasados 55 años, el día de su jubilación y suponiendo que hubiera conseguido una rentabilidad anualizada del 8 por ciento tendría 1.078.191 euros. Pongamos que invierte 1.000 euros al mes entre los 11 y los 65 años de edad: la inversión total hubiera alcanzado los 55.000 euros y a un 8 por ciento de rentabilidad anual, ¿sabe cuánto hubiera rescatado de su plan de pensiones? Poco más de 910.000 euros. ¿Ve la diferencia? La importancia del arranque del ahorro es clave: cuánto más pronto comience a hacer aportaciones a su plan de pensiones más patrimonio le quedará cuando llegue la jubilación.

    Pero hay otra clave más: la rentabilidad. Pongamos que invierte 1.000 euros al mes entre su primer año de vida y los 10 años hubiera acumulado unas aportaciones totales de 10.000 euros. A un 10 por ciento de rentabilidad anual, rescataría el día de su jubilación más de 3 millones de euros. Si las aportaciones las hace entre los 11 y los 65 años, serían 55.000 euros en total, que a un interés anualizado del 10 por ciento le reportarían más de 2 millones de euros. ¡Un tercio menos por comenzar 10 años más tarde y a pesar de haber aportado 45.000 euros más! ¿Ve la diferencia? No es lo mismo elegir un plan de pensiones bien gestionado, que ocupe siempre el primer cuartil de rentabilidad, que un plan de pensiones mediocre que se sitúe a la cola de rentabilidad. Así que eche cuentas. Elegir bien la gestora, el plan de pensiones y vigilar que su vehículo de ahorro esté bien gestionado es fundamental. Clave es también comenzar cuanto antes a ahorrar. ¿A qué está esperando?