La ‘desbancarización’
del sector de planes de pensiones

Giorgio Semenzato, CEO de Finizens

29 may 2019 / 10:02 H.

    El mercado de planes de pensiones en España debe evolucionar y mirar más allá de los productos tradicionales y bancarios para garantizar a los clientes que la gestión de su patrimonio sea lo suficientemente eficiente y rentable para asegurarle una jubilación tranquila y segura.

    Especialmente en los últimos diez años, y de manera creciente, se han comercializado planes de pensiones a nivel masivo como productos complementarios a otros de carácter financiero, como es el caso de las hipotecas. Esta práctica, muy habitual por parte de las redes de distribución bancarias, consiste en imponer la contratación de los planes de pensiones a la hora de adquirir otros servicios bancarios independientemente de la voluntad del cliente por contratar ese producto de previsión bancario.

    Consecuentemente, el nulo interés del cliente por un plan de pensiones tradicional, unido a las penalizaciones y las estrictas condiciones de permanencia y altas comisiones que presentan estos planes, provocan que las posibles aportaciones del cliente a su plan de pensión sean escasas o inexistentes y, por lo tanto, el plan sea totalmente inútil e improductivo, poniendo en alto riesgo la jubilación de millones de personas.

    La elevada bancarización de los planes de pensiones por lo tanto trae consigo una notable desventaja para los clientes: su escasa rentabilidad en términos de largo plazo. Y es que, cuanto más baja es la aportación que se hace al plan, menor es su base de capitalización desde donde poder generar plusvalías y menor es el efecto positivo del interés compuesto a largo plazo. En definitiva, el cliente contará con un patrimonio acumulado más bajo de lo necesario de cara a su jubilación.

    El contraste en este punto lo establece la gestión pasiva indexada. Su aportación a la mejora de las condiciones de los planes de pensiones pasa por eliminar la intervención de entidades bancarias en la gestión de este tipo de patrimonios y sustituirla por la aplicación de algoritmos financieros y productos de inversión indexados. De esta forma, se reducen de manera drástica las comisiones dado que el promedio de éstas en los planes de pensiones tradicionales en España se sitúa en un 1,29 por ciento al año, frente a las firmas independientes especializadas en gestión pasiva indexada que las reduce en un 50 por ciento. Así, a largo plazo, los planes de pensiones resultan más atractivos y rentables, y como consecuencia las personas podrán disfrutar de una jubilación más tranquila y segura.

    La desbancarización de los planes de pensiones en España es un asunto indispensable, y ya inevitable.