Euskadi, un ‘oasis’ dentro
de la previsión social en España

Juan Marina, Head of Employee Benefits Nationale-Nederlanden

26 feb 2020 / 10:46 H.

    De los datos arrojados por nuestro Barómetro de Previsión Social que realizamos en 2019, es asombroso el caso del País Vasco, donde el 91% de los empleados afirma tener un plan de ahorro complementario para su jubilación. Y digo asombroso porque la media nacional se sitúa en el 43,8%, incluyendo a grandes comunidades autónomas como Madrid (45,8%) o Cataluña (40,3%) que, ni por asomo, se desmarcan de la media.

    Ante esto, me pregunto ¿por qué es Euskadi una excepción? ¿Qué medidas están impulsando que puedan servir de ejemplo a otras regiones? Quizá podemos encontrar alguna respuesta en el fomento directo de la contratación de estos planes por parte de la administración vasca, como una posible alternativa sobre como complementar las pensiones públicas en un momento en que el número de cotizantes al sistema público va reduciéndose mientras que, paralelamente, el número de pensionistas y el periodo de tiempo durante el que cobran su pensión aumentan.

    Demostrando gran visión de futuro, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ya afirmó en julio de 2018 que “el Gobierno vasco lleva tiempo trabajando para completar el sistema público de pensiones con una adscripción si no total, masiva o mayoritaria, de los trabajadores de un ámbito territorial determinado a entidades de previsión social voluntaria que incluya la contingencia de la jubilación”. Esto se lleva a cabo mediante un plan que lleva diseñándose en la comunidad desde el año 2016, consistente en una extensión del modelo de entidades de previsión social voluntaria (EPSV) preferentes a todos los trabajadores de Euskadi -incluyendo públicos, privados y autónomos-. Para quien no las conozca, las EPSV tienen la misma finalidad que los Planes de Pensiones, aunque con alguna diferencia como que no precisan Entidad Gestora ni tienen ánimo de lucro. La administración vasca se ha inspirado para ello en modelos ya aplicados actualmente en países como Reino Unido o Estados Unidos, donde se produce un ahorro para complementar la pensión pública sufragado conjuntamente entre la empresa y los trabajadores.

    Si atendemos al problema generalizado en nuestro país a la hora de presentar una solución a largo plazo que sea complementaria al sistema público de pensiones, tal vez la extrapolación de este modelo a la totalidad del Estado podría ser la clave, resultando en un modelo mixto y contando con la implicación y el apoyo de las administraciones públicas.

    Desde Nationale-Nederlanden, apostamos por la toma de decisiones consensuadas en las próximas reuniones del Pacto de Toledo de forma que, manteniendo el sistema público de pensiones, se promueva el ahorro complementario, para disfrutar de nuestra jubilación tal y como nos gustaría vivirla. Por ello, estamos 100% comprometidos con la concienciación, el fomento y el desarrollo de sistemas complementarios, bien de forma particular, bien a través de la empresa, a los modelos públicos de pensiones en España.