En busca de la libertad financiera

Manuel Zaera, subdirector general y director de Innovación de Nationale-Nederlanden

24 abr 2019 / 11:15 H.

    Todo ser humano, todo hombre y mujer, aspira a ser libre. Pero ¿qué queremos decir en realidad cuando nos referimos a ser libres? En muchas ocasiones, el concepto de libertad se asocia de manera casi directa a la percepción de felicidad. Ser libres para hacer lo que nos hace felices. Sin restricciones de ningún tipo, incluidas las económicas. La búsqueda de la felicidad, de manera consciente o inconsciente, se acaba convirtiendo en el santo grial de todo individuo y cobra especial protagonismo en determinadas etapas de la vida: las de cambio. Esperamos que un nuevo trabajo, la compra de una casa, el viaje de nuestros sueños, la decisión de ampliar la familia, o la de iniciar un proyecto de vida solo o junto a otra persona nos aporte felicidad. Y trabajamos arduamente durante toda nuestra vida para poder ser felices y disfrutar de nuestro tiempo libre tras la jubilación. Lo cierto es que para poder cumplir todas estas cosas que nos hacen felices hace falta una cierta autonomía financiera. Pero ¿cómo alcanzar la libertad financiera al llegar a la jubilación?

    Existen muchos caminos distintos para intentar cumplir este objetivo. Sin embargo, poder ser libres financieramente una vez jubilados implica planificación. Se trata de definir cuánto es necesario ahorrar en el presente y durante cuánto tiempo para lograr esa libertad financiera futura y, además, desarrollar una cierta educación financiera para establecer pautas de ahorro, al tiempo que se sigue disfrutando del día a día y no se renuncia a la felicidad presente. Tener un objetivo a largo plazo con hitos en el corto o medio plazo resulta mucho más motivador que ahorrar por ahorrar. Toda persona tiene metas vitales o futuros soñados y poner el foco en ese momento será la forma de adquirir el hábito del ahorro. En este sentido, optimizar la capacidad de ahorro y planificar meticulosamente nuestro futuro financiero nos ayudará a conseguir estos objetivos vitales y a prolongar nuestra felicidad y estabilidad económica para disfrutar de un futuro sin cargas financieras.

    Ser previsor hoy y tener un buen conocimiento del mercado financiero, así como de los productos que ofrece es fundamental para determinar la fórmula que mejor se adapta a nuestra situación y que nos ayudará a alcanzar la libertad financiera. Por otra parte, existe una relación directa entre tiempo y ahorro. Cuanto más se dilate la toma de decisión de iniciar un plan personal de ahorro pensando en ese futuro ideal, más difícil será el día a día del ahorrador. En definitiva, buscar la libertad financiera es entender el ahorro como una oportunidad para disfrutar, en un futuro, de una vida plena, feliz y sin presiones económicas.