El desafío es fomentar
el ahorro complementario

Juan Marina, director de Employee Benefits de Nationale-Nederlanden

27 feb 2019 / 08:26 H.

    El futuro de las pensiones en España es una cuestión de máxima actualidad. De hecho, en los últimos días, todos hemos podido conocer las ideas del Gobierno en cuanto a la posibilidad de estudiar la viabilidad de la mochila austriaca o la necesidad de desarrollar la previsión social complementaria.

    Para contextualizar la situación actual que vive España, es importante desvelar algunas cifras sobre nuestro sistema público de pensiones. La Seguridad Social pagó en enero cerca de 6.800 millones de euros por pensiones de jubilación, cifra un 15 por ciento superior a lo pagado por el mismo concepto hace tres años. Y esto es solo una parte; además deberíamos sumar pensiones de incapacidad permanente y viudedad. Y recordemos que la Seguridad Social cerró 2018 con un déficit de cerca de 19.000 millones de euros, equivalente al 1,1 por ciento del PIB.

    Las cosas no pintan mucho mejor para las cuentas de nuestra Seguridad Social a futuro. De acuerdo con los últimos informes de la OCDE, España es uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, con una media de 83 años de vida, y una de las menores tasas de natalidad, que harán que en 2050 haya 77 jubilados por cada 100 personas en edad de trabajar, doblando el ratio actual de 35 jubilados por cada 100 personas en edad de trabajar.

    Y todo ello, con una pensión pública que en media supone un 82 por ciento del último salario, uno de los mayores porcentajes entre los países de la OCDE.

    En este contexto, las empresas tienen una responsabilidad como agentes activos y determinantes en el sistema. En nuestro caso, Nationale-Nederlanden cumplió, recientemente, 40 años de trabajo en España. Este acontecimiento demuestra la fortaleza que ha adquirido con el paso del tiempo la compañía, cuya trayectoria se ha basado en tratar de adaptar el negocio asegurador a las necesidades reales de cada persona. Casi medio siglo de presencia en España nos ha permitido analizar y comprender los cambios que está experimentando el país en una época en la cual la jubilación y las pensiones se encuentran en el epicentro mediático.

    Gracias a la capacidad de análisis que otorga la experiencia, podemos decir que confiamos en la sostenibilidad de nuestro sistema público de pensiones. No obstante, y a la vista de las cifras anteriores, compartimos la opinión de muchos expertos de que la generosidad de nuestro actual sistema de pensiones deberá reducirse en un futuro. Este es el motivo por el que creemos que los sistemas complementarios de previsión social son una garantía para que tras la jubilación podamos mantener un bienestar financiero parecido al que se mantiene en activo, y cuyo desarrollo debe fomentarse desde la propia Administración del Estado.

    En este sentido, nuestro último estudio sociológico elaborado en colaboración con el área de Investigación de Atrevia- arroja cifras muy interesantes. Los datos, recabados a partir de 2.386 encuestas realizadas a empleados con contrato indefinido en empresas ubicadas dentro del territorio nacional, demuestran que más de la mitad de estos trabajadores -el 56,2 por ciento- no cuenta con un plan de ahorro complementario a la jubilación pública.

    Si bien es cierto que los planes de ahorro complementarios para la jubilación tienen por delante un largo camino por recorrer en España, el 72 por ciento de los encuestados ya les otorga una valoración positiva y el 42,1 por ciento valoraría contratarlos si su empresa les ofreciera esta posibilidad. Sin embargo, solo el 12,3 por ciento cuenta con algún producto de ahorro para su jubilación a través de su empresa y el 35,9 por ciento lo ha contratado de forma particular.

    Llama la atención el hecho de que el 88 por ciento de los encuestados desconocen las ventajas tanto fiscales como económicas que supone contratar un producto de previsión a través de la empresa en la que trabajan.

    Entre los que contratan a través de su empresa, los Planes de Pensiones de Empleo son la alternativa más escogida por los trabajadores, ya que el 79 por ciento de ellos opta por esta alternativa. Sin embargo, cuando entrevistamos a las empresas nos confirmaron que el instrumento más utilizado es el seguro, lo cual no es contradictorio puesto que el seguro es el único que puede ofrecerse a un colectivo específico de trabajadores.

    Pese a que los españoles todavía se muestran algo reticentes a la hora de contratar los servicios de un complemento para la jubilación, el estudio también demuestra que un 64,5 por ciento sí considera que, para mantener su nivel de ingresos después de su jubilación, será necesario complementar la pensión de jubilación con un seguro de ahorro privado. Y el 89,5 por ciento reconoce también que sus ingresos se verán afectados si se limitan únicamente a la prestación del Estado, sabedores de que el sistema público no será suficiente para garantizar su total bienestar en el futuro.

    A través de este estudio, nuestra compañía busca conocer un poco más a fondo el pensamiento de los ciudadanos. Nuestro objetivo es ayudarles a proteger y asegurar su futuro financiero tratando, al mismo tiempo, de convertirnos en el coach financiero de las familias españolas, que consiga llevar a cabo un impacto real en la sociedad en la que trabajamos. Una misión que Nationale-Nederlanden lleva ampliando desde hace más de 40 años y que implica el desarrollo de productos innovadores para que nuestros clientes puedan decidir de qué forma y cuándo establecer una relación con nosotros.