Desestacionalizar el ahorro
para las pensiones

Ángel García Díez, director de Inversiones de PSN

27 feb 2019 / 08:36 H.

    El ahorro finalista para la jubilación es un concepto que, en muchas ocasiones, se toma en consideración más tarde de lo necesario o, al menos, en momentos en los que ya podemos haber dejado pasar interesantes oportunidades en lo que a ahorro y rentabilidad se refiere. Por un lado, es más habitual de lo deseable que nos planteemos utilizar un instrumento que persiga este objetivo, como los planes de pensiones, a edades en las que ya podríamos haber contado con una interesante cuantía previa y, por ende, una mayor perspectiva de rentabilidad obtenida a lo largo de la vida del plan. Por otro lado, cuando ya contamos con una herramienta de previsión social adecuada a nuestras necesidades, es bastante común que nos olvidemos de alimentarla: no basta con abrir un plan de pensiones; para que funcione es imprescindible realizar aportaciones. Y cuanto más sistematizadas estén estas, mayores serán el volumen de ahorro y las posibilidades de rentabilizarlo que obtendremos. Sin embargo, no resulta raro limitar esos ingresos a los meses finales del año, cuando los medios comienzan a hacerse eco de las diferentes bonificaciones que ofrecen las entidades financieras en esa época, sumado a las prisas para no perder las ventajas fiscales en la siguiente Declaración de la Renta.

    Lejos de querer hacer ver que estas ventajas están sujetas únicamente al transcurso de varias décadas -si bien es cierto que, si hablamos de planes de pensiones, lo más importante es sin duda el largo plazo-, podemos ejemplificar esta necesidad de realizar aportaciones periódicas en intervalos de tiempo mucho más abarcables.

    En ese sentido, los meses finales de 2018 nos han demostrado ese riesgo de tomar decisiones sobre nuestras pensiones cuando va terminando el año. Y es un claro ejemplo porque el último trimestre nos ha dejado caídas de los mercados que van desde el 9,05 por ciento del Ibex 35 hasta el 13,97 por ciento del S&P 500. Es decir, las rentabilidades se han resentido de manera generalizada.

    De este modo, conviene incidir en que la filosofía de inversión a largo plazo y la política de inversiones del Grupo PSN, centrada en la preservación de capital, recomiendan realizar aportaciones periódicas y no concentrar las inversiones en momentos puntuales del calendario.

    Tomando como ejemplo la evolución de PSN Plan Individual, con un 8,21 por ciento de rentabilidad acumulada en 2019, una calificación de cuatro estrellas Morningstar y situado en el primer puesto de su clasificación, la diferencia de rentabilidad obtenida comparando aportaciones periódicas frente a aportaciones puntuales en el último trimestre del año, en un plazo de 3 años, supera el 5 por ciento. Por ello, recomendamos contemplar la inversión como un recibo más y, reiteramos la pertinencia de realizar aportaciones periódicas para evitar los sustos del corto plazo del mercado.