Reino Unido triunfa con
el modelo mixto de pensiones

La afiliación automática de trabajadores a los planes de empresa ya suma a 6,4 millones de empleados y gestiona ahorros por valor de más de 3.700 millones de euros

30 ene 2019 / 09:16 H.

Reino Unido es uno de los territorios de referencia en el continente europeo en cuanto a la implantación de los planes de empresa para complementar la pensión pública con un pilar de ahorro colectivo. El sistema de previsión social está basado en un modelo que cuenta con un sistema de ayudas sociales enfocado en cubrir prestaciones muy básicas, con la premisa de que el individuo es el principal impulsor de la mejora de su bienestar a través del ahorro. Se trata así de un modelo asistencial a diferencia de España, con menos presencia del Estado y cobertura pública.

El sistema público tiene dos niveles: una pensión básica y una pensión adicional ligada a los ingresos, que son complementadas con el sistema privado de pensiones. Además, existe para aquellos con menores rentas, una pensión ligada a los ingresos, conocida como pension credit.

La edad actual a la que se puede acceder a la pensión pública es de 65 años para los hombres y 60 años para las mujeres en aquellos ciudadanos nacidos antes del 5 de abril de 1950. Desde abril de 2010, la edad de jubilación para las mujeres se incrementa gradualmente hasta los 65 años. No obstante, hay propuestas del Gobierno para aumentar la edad requerida a 66 años entre 2018 y 2020, hasta 67 años entre 2034 y 2036, y por último 68 años entre 2044 y 2046, que están siendo sometidos a debate.

Además, son necesarios al menos 30 años de contribuciones para cobrar una pensión básica completa. Aquellos que no lleguen a acreditar este periodo, recibirán una pensión básica de cuantía proporcional a lo contribuido, con el requisito mínimo de un año de aportes. Quienes alcanzaron la edad de jubilación antes del 6 de abril de 2010, debían acreditar un periodo de cotización del 90 por ciento de su potencial vida laboral -39 años en el caso de las mujeres y 44 años en el caso de los hombres- para generar derecho a una pensión básica completa.

Planes privados de empleo

En octubre de 2012, el Gobierno comenzó un plan de afiliación automática a planes de pensiones de empresa para todos aquellos que tengan entre 22 años y la edad legal de retiro y que tengan ingresos de al menos 8.105 libras (10.098 euros). La aportación mínima se sitúa en el 8 por ciento de las bases de cotización, entre 5.564 y 42.475 libras. El salario pensionable medio de los que pagan al sistema es de 18.000 libras esterlinas, y el 29 por ciento de los miembros son menores de 30 años.

Durante el ejercicio 2017-2018, hasta 1,9 millones de nuevos miembros se unieron al sistema a través de 289.000 nuevos empleadores que utilizaron el plan de empresa. A 31 de marzo de 2018, ya se contabilizaba un total de 616.000 empleadores y 6,4 millones de trabajadores inscritos, de los cuales 3,8 millones están activos, y un nivel de abandono de apenas un 7,5 por ciento. Para esa fecha, el sistema amasaba 2.700 millones de libras de activos bajo gestión -un crecimiento del 58 por ciento durante el año-, tras la eliminación del límite de contribución anual de 4.900 libras (5.650 euros) por año que había estado en vigor desde su lanzamiento.

Así, a cierre de 2018, los gastos habían sido de 76,5 millones de libras frente a los 87 millones de 2017. La reducción se debe principalmente al aumento de los ingresos de más miembros, al crecimiento de los activos bajo gestión y al aumento de los ingresos de los accionistas. Sin embargo, a pesar de que las contribuciones mínimas han aumentado al 8 por ciento, debido al coste asociado a un nuevo servicio para la administración del plan, se espera que los gastos netos después de intereses aumenten a 94,5 millones de libras en el presente año. Además, la deuda del Departamento de Trabajo y Pensiones con el Estado en concepto de préstamos asciende a 623 millones de libras.

A finales del año pasado, el Gobierno llevó a cabo la revisión automática de las matriculaciones de 2017, donde incluyó algunas recomendaciones para la futura expansión del plan de afiliación al sistema de pensiones de empresa. Entre ellas se encontraba la posibilidad de reducir de 22 a 18 años el umbral de la edad de matriculación en el mercado de trabajo, lo que permitirá a los trabajadores más jóvenes adquirir el hábito de ahorrar de forma pequeña y regular en una fase más temprana de su carrera profesional y les ayudará a crear un mayor fondo de ahorro para la jubilación. Cabe destacar que las estadísticas de la Seguridad Social británica al respecto muestran que las tasas de exclusión voluntaria son particularmente bajas en el grupo de edad de 22 a 29 años, normalmente el 4 por ciento frente al 8 por ciento general.