Macron bonificará las jubilaciones más tardías

La reforma del sistema de pensiones en Francia retrasa la edad de jubilación mediante un sistema de bonificaciones y penalizaciones en la cuantía de la paga, en función del año de retiro laboral

30 oct 2019 / 09:29 H.

El presidente francés, Emmanuel Macron, está llevando a cabo en la actualidad un proceso de “debate” y “concertación” sobre su proyecto de reforma del sistema de pensiones, la más amplia y polémica de su mandato, tras la emprendida sobre el desempleo en 2019. Estas dos reformas fueron medidas clave en el programa presidencial de Emmanuel Macron.

Macron justifica la reforma porque “considera que el sistema ahora es bastante injusto, puesto que hay categorías que salen muy favorecidas, mientras que otras se encuentran muy desfavorecidas, como, por ejemplo, en el caso de las mujeres y los que han tenido carreras entrecortadas.

En líneas generales, el objetivo de Macron es unificar los 42 planes de pensiones, con un plan único que se aplicaría tanto a los funcionarios públicos como a los empleados del sector privado. También, se persigue recortar privilegios mediante un nuevo modelo de cotización.

Al eliminar todos los esquemas complementarios e introducir un sistema universal, el sistema ideado por el Delevoye sacaría a Francia de los estándares internacionales, no distinguiendo entre trabajadores por cuenta propia, por cuenta ajena, funcionarios, agricultores o empleados del hogar.

Jean-Paul Delevoye, comisario para la reforma de las pensiones, ha comentado últimamente, con la intención de tranquilizar las protestas ciudadanas, que este sistema universal pondrá fin, entre otros muchos al régimen de parlamentarios -diputados y senadores- y al de los consejeros del Consejo Económico y Social Económico. Todos tendrán las mismas normas para calcular sus pensiones.

Se trata de una reforma que se aplicará de forma muy progresiva, durante los próximos años, por lo que Jean-Paul Delevoye reitera que “no afectará a los jubilados actuales ni a los que están cerca de la jubilación”. Así, si la ley se aprobara, seguramente, en 2020, tras las elecciones locales previstas, y el nuevo sistema entraría en vigor en 2025 y los primeros afectados serían los ciudadanos nacidos en 1963, pero de una forma parcial. El Gobierno de Macron prevé que el sistema se alcanzará a todos los cotizantes en 2040.

El ‘informe Delevoye’

El contenido de la reforma aún debe ser aclarado en los próximos meses, por el momento, Delevoye ha presentado un informe -el pasado 18 de julio- que contiene las líneas generales, que es el resultado de los debates que ha mantenido el Ejecutivo hasta ahora con los interlocutores sociales. Delevoye es un político francés que ha dirigido el Consejo Económico, Social y Ambiental de Francia y que en la actualidad ejerce como Alto Comisionado para la Reforma de las Pensiones. Las mesas con los interlocutores sociales se mantienen abiertas, al menos hasta finales de diciembre de 2019, para recoger las propuestas novedosas de última hora. Además, Durante el último trimestre también se ha puesto en marcha una consulta ciudadana, en una plataforma digital y encuentros con la sociedad civil.

Tasa de cotización

Macron prometió durante la campaña presidencial que “un euro aportado por cualquier trabajador dará los mismos derechos de jubilación”. Así, cada activo, ya sea que trabaje en el sector público o privado, se le otorgarán una cantidad de puntos correspondientes al monto de sus contribuciones de pensiones. Así, por ejemplo, diez euros aportados podrían dar derecho a 1 punto. El valor del punto se fijaría en 0,55 euros brutos de jubilación por año a tasa completa. Las horas extraordinarias contarán para el cálculo.

La tasa de cotización de las pensiones en el nuevo esquema sería del 28,12 por ciento, compartida entre el empleador (60 por ciento) y el empleado (40 por ciento) para los empleados y para los funcionarios. En el caso de los trabajadores por cuenta propia, el informe propone una tasa de contribución del 28,12 por ciento hasta 40.000 euros de ingresos por año, y del 12,94 por ciento para los siguientes 80.000 euros, es decir, hasta 120.000 euros por año cotizado.

Edad de jubilación

El Ejecutivo galo ha anunciado que la edad de jubilación seguirá en los
62 años, por lo que continuará siendo la edad mínima de jubilación,
aunque el máximo de la tarifa no lo alcanzarán más que aquellos que se retiren a los 63 o 64, aunque la definición de esta edad está aún por negociar. Es un sistema de bonus malus. Así, por ejemplo, si deja el
trabajo activo a los 62 años, una persona que perciba el salario mínimo interprofesional de crecimiento (Smic) percibiría una jubilación neta de
900 euros al mes, 1.065 euros si se retira a los 64 años y 1.459 euros
para quien se jubile a los 66 años.

Carreras con riesgos laborales

Para aquellos que han trabajado en un contexto de alto riesgo laboral, una cuenta de prevención profesional podría permitir la jubilación anticipada, a partir de los 60 años. Queda por determinar qué ocupaciones estarán involucradas y en qué cuantía.

Elementos de solidaridad

En el Informe Delevoye también se incluyen elementos de solidaridad.
En él se dice que serán tenidos en cuenta los periodos de desempleo, enfermedad o cuidado de un ser querido a la hora de calcular la pensión, aunque aún no se conocen los detalles que se incluirán en el futuro proyecto legislativo.

La pensión mínima se ajustaría para todos los pensionistas al 85 por ciento del Smic neto -frente al 81 por ciento actualmente-.

Los períodos de desempleo, maternidad, discapacidad o enfermedad darían lugar a puntos de solidaridad equivalentes a los puntos de jubilación tradicionales.

Para los empleados con hijos, se aplicaría un aumento del 5 por ciento en los puntos por hijo, sin un límite en el número de hijos. Estos puntos podrían dividirse entre los padres pero se atribuirían por defecto a la madre.

Pensiones de viudedad

Las pensiones de viudedad, equivaldrían al 70 por ciento del monto de las pensiones recibidas por la pareja, para el cónyuge superviviente.

Cuenta virtual

En el Informe Delevoye también se plantea la posibilidad de crear
una cuenta virtual única para cada trabajador, que sirva para registrar las cotizaciones pagadas a lo largo de la carrera, actualizadas anualmente sobre la base de un índice, cuya suma se deberá dividir por los años estimados de esperanza de vida para su generación, que será establecido por el Gobierno.