Los planes de empresa, el ahorro más rentable

Los instrumentos colectivos de previsión complementaria baten el rendimiento, tanto de los fondos de inversión como de los planes individuales en el último año, según un estudio publicado por Mercer

31 jul 2019 / 09:43 H.

Uno de los frenos que impiden la expansión de la industria de los planes de ahorro a medio y largo plazo en España es la baja rentabilidad que estos retornan para los inversores, sobre todo, si estos se comparan con el desempeño de sus homólogos en los países del entorno comunitario. En este sentido, muchos de los depositantes de estos activos en instrumentos de previsión social complementaria se están moviendo hacia opciones que sin estar concebidas para el ahorro a largo plazo sí que ofrecen mejores perspectivas en el plano del rendimiento. Este es el caso de los numerosos ahorradores que deciden acudir a los fondos de inversión desdeñando la opción de los planes de pensiones individuales.

Sin embargo, un tercer actor de la previsión social complementaria con un objetivo de ahorro a largo plazo podría destruir esta tendencia perniciosa que envuelve la industria de los planes individuales: los planes de pensiones de empresa o de previsión social colectiva. Concretamente, los fondos de pensiones de empleo tienen una rentabilidad significativamente superior a los fondos de inversión y a los fondos de pensiones individuales, con un nivel de riesgo también significativamente inferior, “por lo que la eficiencia en la gestión es claramente mejor”. Esta mayor rentabilidad viene explicada en gran parte por las menores comisiones de gestión, “pero aun comparando rentabilidades antes de comisiones, la relación entre rentabilidad y riesgo es mejor en los fondos de pensiones de empleo”, concluye el informe sobre el resultado histórico de los fondos de inversión y de fondos de pensiones
10 años de ahorro colectivo en España recientemente publicado por Mercer
y Esade con información estadística sobre la coyuntura del sector.

Cabe recordar que en el contexto global de 2018-2019, caracterizado por tensiones comerciales que buscan definir la futura hegemonía global y con dudas sobre el crecimiento económico en muchas zonas, los ahorradores españoles se enfrentan a este panorama con una tasa de ahorro en mínimos de los últimos 10 años y con la mayor diferencia respecto de la zona euro (4 por ciento en España contra el 12 por ciento promedio en la eurozona). Los activos financieros de las familias siguen concentrados en los depósitos (más de un 40 por ciento) y al comparar la distribución del ahorro con otros países, se observa la enorme diferencia entre la inversión en fondos de pensiones. “Sería de esperar, y deseable, un incremento de este vehículo de ahorro a largo plazo”, recomiendan los autores del informe.

En este sentido, según los resultados del mencionado estudio, apenas
se observan diferencias significativa en los resultados entre los fondos de pensiones individuales y los fondos de inversión, “por lo tanto, no se demuestra que los fondos de pensiones estén aprovechando su teórico mucho mayor plazo de inversión para asumir un mayor nivel de riesgo, en aras a buscar una mayor rentabilidad, como tampoco se demuestra una peor rentabilidad de los fondos de inversión por la mayor liquidez inherente en dichos productos.

A mayor tamaño, más rentabilidad

En este sentido, realizado un análisis por cuartiles de tamaño y rentabilidad de estos productos, se observa una mejor rentabilidad en función del tamaño en los fondos de pensiones, tanto individuales como, sobre todo, de empleo, no así en los fondos de inversión. Sin embargo, como señala el documento “el análisis entre tamaño y rentabilidad no es relevante a nivel estadístico porque no existe una distribución homogénea por tamaño”.

Además, existe una gran concentración de vehículos de tamaños medianos y pequeños y muy pocos fondos con tamaños significativamente grandes. “Sin embargo, la evidencia internacional también apunta a una mayor rentabilidad en función del volumen de los activos”.

Por otro lado, la explicación a la mejor relación rentabilidad en relación al riesgo de los fondos de pensiones de empleo y entre éstos a los de mayor patrimonio, reside en la existencia las comisiones de control, que contribuyen a que estos fondos dispongan de mejores estructuras de gobernanza, las cuales, a su vez, inciden en una definición de estrategias de inversión más eficientes, con un mayor número de tipos de activo y que a largo plazo se demuestran más rentables. “Se comprueba que los fondos con rentabilidades en el primer cuartil para cada nivel de riesgo, están consiguiendo resultados similares o mejores que estrategias de inversión globalmente diversificadas, frente a los fondos en los otros tres cuartiles de rentabilidad que están consiguiendo rentabilidades significativamente inferiores y con una elevada dispersión”, arroja el estudio.

Según el resultado observado relativo al desempeño de los instrumentos en el pasado ejercicio, se muestra un comportamiento notablemente mejor en los planes de pensiones de empresa con una rentabilidad del 3,6 por ciento, por encima del registrado por los fondos de inversión (2,2 por ciento) y de los planes de pensiones del sistema individual (2,5 por ciento). Del mismo modo, en el plano del riesgo salen mejor parados los planes colectivos que asumen un nivel del 4,5 por ciento contra el 7,3 y 5,2 por ciento de los fondos de inversión y planes individuales, respectivamente.

En cuanto al nivel de tendencias observables en la industria de gestión de activos, “consideramos que, a pesar de la creciente importancia de la gestión pasiva, el papel de la gestión activa y de las gestoras especialistas seguirá siendo fundamental, o quizá más importante”, señala el estudio de Mercer y Esade en su apartado de conclusiones. En este sentido, los autores prevén que las gestoras boutiques y gestoras internacionales elevarán su importancia en el mercado español, puesto que ofrecen soluciones interesantes para los ahorradores, pero su éxito puede venir en parte por la complementariedad con la oferta de los grandes grupos nacionales.

Cabe destacar en este punto la fuerte expansión que está experimentando en los últimos años las opciones de gestión pasiva, que ya compiten en rentabilidad con las gestoras tradiciones con ganancias basadas en las bajas comisiones impuestas a los clientes aprovechando la digitalización de los procesos de inversión y la vinculación a índices bursátiles o sectoriales.