Los partidos quieren la revalorización con el IPC

El PP afea al PSOE “la ignominia” de haber congelado las pensiones al ser criticado por la indexación al 0,25% durante los últimos años de la ‘era Rajoy’, producto de la reforma impulsada en 2013

27 nov 2019 / 09:37 H.

La revalorización de las pensiones vinculada a la evolución de los precios volvió para quedarse. Así se desprende de los posicionamientos de los seis principales partidos manifestados en el debate económico celebrado por elEconomista previo a las elecciones del 10 de noviembre. Pese a mantener sus diferencias sobre qué necesita el Sistema Público de pensiones, quedó claro que su voluntad común es que las pagas se actualicen con un índice vinculado a los precios y que todos desean una reforma de las pensiones con ese eje.

Mientras que el representante de Más País, Eduardo Gutiérrez, abogó por constitucionalizar una indexación de las pensiones, que su formación aboga por que se realice al IPC medio, el portavoz de Unidas Podemos, Jorge Uxó, mencionó el IPC real, y la integrante de Cs recalcó que la inflación puede ser negativa como reclamo a que, en ese caso, no se aplique el IPC como tal. Es decir, que pese a tener posiciones distintas sobre el conjunto del Sistema, ya se ha dado carpetazo al regreso del IRP, la fórmula que dejaba un suelo del 0,25 por ciento para la actualización de las jubilaciones. De hecho, Uxó consagró la “derrota política” del citado índice.

Papel crucial de los jubilados

Por otra parte, fue una opinión generalizada la de ensalzar el papel de los pensionistas en la reciente crisis, al recalcarse que habían sido el sustento de muchas familias castigadas por el paro y los recortes. No sólo esto. Gutiérrez, de Más País, enfatizó el papel crucial de estas pagas en el circuito económico, al sentenciar que mejorar las pensiones supone mejorar las ventas de las microempresas y las pymes españolas, por lo que afeó veladamente al PP, como el partido que decidió reducir la cuantía inicial de las pensiones con el factor de sostenibilidad, en referencia a la reforma de 2013 de Mariano Rajoy.

Cogió el guante el portavoz el PP, Mario Garcés, negando la mayor, al resaltar que la citada reforma contemplaba “un umbral de garantías”. Con esos mimbres, Garcés recordó al responsable de Economía del Comité de Estrategia del PSOE, Daniel Fuentes, que su partido perpetró “la ignominia” de congelar las pensiones, argumento ante el que Fuentes se revolvió blandiendo los años de subidas al 0,25 por ciento.

Durante el rifirrafe entre PP y PSOE, Fuentes abogó por desdramatizar las valoraciones sobre el Sistema público de pensiones. En cualquier caso, el portavoz popular, Garcés, afirmó rotundamente que, por parte de su partido, “la garantía es plena de conservación y mantenimiento de las pensiones”.

El representante de Vox, Víctor González, por su parte, reconoció el papel fundamental de las pensiones en este país e introdujo en el debate el problema gravísimo de inferencia que existe entre el empleo y las pensiones, que deriva en que “el Sistema palma 18.000 millones de euros al año”, en línea con lo que viene manifestando la Autoridad de Responsabilidad Fiscal (AIReF), según la cual -sin nuevas medidas- el déficit de la Seguridad Social ya está enquistado en el entorno de esa cifra sine die. De hecho, Vox fue el partido más disruptivo en materia de pensiones, al recomendar directamente un cambio de modelo de reparto a un sistema mixto.