Los nacimientos en España caen al mínimo
de hace 20 años

El año pasado se produjeron 369.302 nacimientos en España, lo que supone
un 6,1% menos respecto a 2017 y supone, frente a los 365.193 de 1998,
la cifra más baja de la serie hasta la fecha actual

26 jun 2019 / 10:30 H.

La cifra de nacimientos en España es la más baja en 20 años, según indican las últimas prospecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) en la publicación de los datos provisionales del Movimiento Natural de la Población correspondiente a 2018. Así, el año pasado se produjeron 369.302 nacimientos en España según estos datos provisionales, frente a los 365.193 de 1998, la cifra más baja de la serie hasta la fecha. Desde ese año, la cifra ha ido aumentado progresivamente y alcanzó el máximo en 2008, con 519.779, para volver a bajar el año pasado. De este modo, se ha producido un descenso del 6,1 por ciento respecto al año anterior (23.879 nacimientos menos) y de un 40,7 por ciento respecto a la última década.

De los 369.302 nacimientos que tuvieron lugar en España, 76.184 fueron de madre extranjera, lo que supuso el 20,6 por ciento del total -frente al 19,3 por ciento en 2017-. En este sentido, la tasa bruta de natalidad se situó en 7,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, cinco décimas menos que la registrada en 2017. Este descenso se debe, en parte, a la disminución del número de hijos por mujer, pero también a la reducción en el número de mujeres en edad de ser madres.

Así, el grupo de mujeres de 25 a 40 años -que concentran el 85,0 por ciento de nacimientos-, se redujo un 2,5 por ciento en 2018, pasando de 4,98 millones en 2017 a 4,85, por lo que se mantiene así la tendencia a la baja iniciada en 2009, debido a que ese rango de edades está formado por generaciones menos numerosas nacidas durante la crisis de natalidad de los 80 y la primera mitad de los 90, según el INE.

Además, en cuanto al indicador coyuntural de fecundidad -o número medio de hijos por mujer- en 2018 se situó en 1,25, con un descenso de seis centésimas respecto al valor registrado en 2017, lo que supone el valor más bajo desde el año 2002. Por nacionalidad, el número medio de hijos por mujer se redujo seis centésimas entre las madres españolas -hasta 1,19- y ocho centésimas entre las extranjeras -hasta 1,63-.

El primer hijo, a los 32 años

Asimismo, la edad media de las mujeres que fueron madres se elevó a 32,2 años en 2018, frente a los 32,1 del año anterior. En los últimos años se observa que la disminución del número de nacimientos está acompañada de un retraso en la edad de maternidad. Otro indicador del retraso en la maternidad se refleja en el número de nacimientos de madres de 40 o más años, que ha crecido un 63,1 por ciento en diez años.

En términos relativos, mientras que en 2008 el 4,2 por ciento de los nacimientos fueron de madres de 40 años o más, en 2018 ese porcentaje se elevó hasta el 9,7 por ciento. Por nacionalidad, las madres españolas tuvieron sus hijos a una edad media tres años superior a la de las extranjeras.

En 2018 la edad media de la maternidad en las españolas aumentó hasta 32,7 años, lo que implica que por primera vez se superan los 31 años de media a la hora de tener el primer hijo, han señalado desde el INE. En el caso de las extranjeras subió dos décimas, hasta 29,9 años.

El número de nacimientos disminuyó el año pasado en todas las comunidades y ciudades autónomas, excepto en Melilla, donde aumentó un 0,6 por ciento. Mientras, Galicia (-10,3), La Rioja (-9,2) y Extremadura (-8,1) registraron los mayores descensos.

Por otro lado, durante 2018 fallecieron en España un total de 426.053 personas, un 0,4 por ciento más que en 2017. La tasa bruta de mortalidad fue de 9,1 defunciones por cada 1.000 habitantes, similar a la del año anterior. En cualquier caso, se trata de otra cifra récord, como han detallado fuentes del INE. El número de defunciones aumentó en diez comunidades. Los mayores incrementos se dieron en Canarias (5,7 por ciento), La Rioja (5,1 por ciento) y en la ciudad autónoma de Melilla (3,6 por ciento).

Nuevo aumento de la esperanza de vida

Mientras, la esperanza de vida al nacimiento aumentó una décima en 2018, hasta situarse en los 83,2 años. Por sexo, en los hombres alcanzó los 80,5 años y en las mujeres se situó en 85,9 años. De acuerdo a las condiciones de mortalidad del momento, una persona que alcanzara los 65 años en 2018 esperaría vivir, de media, 19,2 años más si es hombre y 23,1 más si es mujer. En cuanto a la tasa de mortalidad infantil se redujo hasta 2,59 defunciones por cada 1.000 nacidos vivos en el año 2018.

La esperanza de vida al nacimiento alcanzó los valores más altos en la Comunidad de Madrid (84,8 años), Navarra (84,2) y Castilla y León (83,9). Por el contrario, los valores más bajos se dieron en las ciudades autónomas de Melilla (80,5 años) y Ceuta (80,8) y en Andalucía (81,9). Como resultado del aumento en el número de defunciones y de la disminución de los nacimientos, el crecimiento vegetativo de la población residente en España -es decir, la diferencia entre nacimientos de madre residente en España y defunciones de residentes en el país-, fue negativo en 56.262 personas en el año 2018, una cifra récord desde 1941, cuando empezaron los registros.

Las cifras

1,19

La tasa media de natalidad en España fue de 1,19 hijos por mujer española en 2018, resultando llamativo que en ninguna de las comunidades autónomas se tuvieron más de 1,4 hijos por mujer. Murcia fue la región más fecunda con 1,39 hijos por mujer, mientras que, en el otro extremo, Canarias fue la que menor tasa registró con 0,98 hijos por mujer. La segunda región de España donde más hijos por mujer se tuvieron el pasado año fue Navarra con 1,29.

118.368

En 2018 hubo 56.751 más muertes que nacimientos en total, sin embargo, esta pérdida de población es superior si se atiende a los de nacionalidad española con una pérdida de 118.368 más muertes que nacimientos, contando a los de doble nacionalidad. Los autóctonos son 130.000 menos este año.

43

Las madres españolas tuvieron 1,19 hijos de media. Esto significa que tuvieron un 43 por ciento menos de hijos que los necesarios para garantizar el remplazo generacional. La caída se intensifica en Galicia, La Rioja, Cataluña, Extremadura, Cantabria, Canarias y País Vasco.