Los Millennials ‘compran’ 27.000 euros

de su jubilación

Emerge un nuevo modelo de ahorro periódico para las generaciones más jóvenes basado en el consumo y que puede añadir hasta 135 euros al mes a la futura pensión pública

31 jul 2019 / 11:30 H.

Un nuevo modelo de ahorro para las generaciones más jóvenes está irrumpiendo en España con el potencial para crear un hábito del que carecen la mayoría de las personas, más aún si nos fijamos en las generaciones por debajo de los 40 años de edad. Se trata del modelo de las conocidas como tecnopensiones, basado en un sistema de pensiones por consumo, que puede suponer un impulso para la previsión financiera a largo plazo.

Con esta estrategia de ahorro se modifica el concepto de ahorro tradicional de limitar el gasto comercial y guardar el excedente. Con este modelo de ahorro a través de los desembolsos efectuados en el consumo cotidiano se estima que se podría generar una bolsa de hasta 27.000 euros para complementar la pensión pública de jubilación, sumando así a la nómina cerca de 135 euros cada mes.

En este sentido, este tipo de vehículo se podría llegar a convertir, si llega a tener una funcionalidad plena, en un cuarto pilar de ahorro de cara a la jubilación -además de la pensión pública y los sistemas individuales y colectivos de previsión social complementaria- que podría llegar a triplicar el ahorro que acumulan los españoles en este tipo de instrumentos financieros para el medio y largo plazo.

Llevar el ahorro al 75% del PIB

“Si durante 45 años acumulásemos puntos a razón del 3 por ciento del consumo final de los hogares alcanzaríamos más de 900.000 millones de euros, mucho más que los activos previsionales acumulados hoy en el sistema de planes y fondos de pensiones desde hace tres décadas”, apunta a partir de unos cálculos propios el director asociado de AFI, José A. Herce, durante su intervención en la presentación del estudio Planes de pensiones por consumo y el futuro de las pensiones, organizado recientemente en Madrid por la empresa Pensumo.

En este sentido, cabe recordar que el volumen de ahorro privado finalista en este tipo de instrumentos financieros en nuestro país apenas alcanza los 330 millones de euros, por lo que el incremento de los volúmenes previsionados hasta los 900.000 millones de euros, supondría una acumulación de activos por valor del 75 por ciento del PIB. Una cifra nada desdeñable -actualmente se encuentra en torno al 10 por ciento del PIB- pero aún lejos de los países más comprometidos con la previsión social como Holanda, donde este nivel llega en torno al 140 por ciento del PIB.

Es más, en el plano individual, añade Herce que, si ahorrásemos un 3 por ciento de las compras comerciales que realizamos durante 45 años, a razón de unos 20.000 euros al año, se acumularían en este periodo unos 27.000 euros, que transformados en una renta vitalicia a repartir durante 22 años, daría como resultado una renta mensual de 135 euros.

Un redondeo que se invierte

El sistema, que compañías como Pensumo buscan implantar en una versión más masiva que la actual y que ya funcionan con mayor arraigo en países como México, opera de modo que, del dinero destinado a la compra, un pequeño porcentaje -que encarece el valor del producto, o que ya venga incorporado- vaya dirigido a un plan de pensiones. Estas cantidades se invertirían en un producto garantizado propio de cada individuo, es decir, una hucha con rendimiento para la jubilación.

En este sentido, Gregorio Gil de Rozas, presidente del Instituto de Actuarios Españoles, recuerda que “uno de los pilares básicos de nuestro Estado de Bienestar es el sistema de pensiones, del que dependen más de ocho millones y medio de personales en su nivel contributivo. Esto significa que casi una quinta parte de la población recibe sus prestaciones del sistema y, para muchos de ellos, supone un único ingreso”.

En este punto, Gil de Rozas reclama que en la cuestión de las pensiones hay que dejar de lado el rédito electoral y recuerda que, con la normativa en vigor, si seguimos aplicando las reformas del 2011 y 2013, en 30 años las pensiones se reducirían un 30 por ciento, “algo de lo que los ciudadanos no son conscientes”, explica. Es este sentido, ante una pensión media de 1.500 euros mes, la reducción sería de 450 euros, por lo que con este ahorro se podían llegar a sumar más de 135 euros mensuales con aportaciones imperceptibles al margen de las aportaciones a otros planes de pensiones individuales o colectivos -de empresa-.

Sin respuesta de los partidos

Sobre la posibilidad de que este vehículo de ahorro se intentase desarrollar con apoyo institucional, José Luis Oros, fundador de Pensumo, señaló que el Pacto de Toledo no ha entrado a valorar esta posibilidad. Y ello a pesar de que conoce su existencia a través de una visita a la citada Comisión, que es la encargada de elaborar las recomendaciones para la reforma del sistema de pensiones en España y que en su punto 16 trata los sistemas de previsión complementarios de ahorro individual, como los planes de pensiones privados, pero que el organismo no entró a valorar en profundidad.