Linde apunta a un gasto del 15% del PIB
en jubilaciones para el año 2050

El Gobernador del Banco de España presenta su útimo Informe Anual y critica al Gobierno por el elevado coste público de los beneficios fiscales que merman la recaudación del Estado

30 may 2018 / 18:46 H.

El Banco de España advierte que el envejecimiento poblacional se ha convertido en la principal amenaza para nuestra economía. Además de afectar al crecimiento potencial, de un 1,5 por ciento como máximo según el supervisor, en su informe anual publicado este mismo mes, el supervisor aventura que provocará un descomunal aumento del gasto en pensiones, hasta situarse en el 15 por ciento del PIB en 2050, 3,5 puntos más que ahora.

“El envejecimiento poblacional supone un reto de primer orden para la sostenibilidad de las finanzas públicas”, admite el organismo que preside Luis María Linde, quien aun así presentó el informe sin tener en cuenta los últimos pactos del Gobierno con el PNV en el marco de los Presupuestos Generales de 2018. De hecho, con la revalorización de las pensiones con el IPC y el retraso de la entrada en vigor del Factor de Sostenibilidad, el crecimiento de los desembolsos sería incluso superior.

Sin embargo, el organismo detecta que el verdadero problema de la insostenibilidad de las pensiones se encuentra en el escenario de fragmentación política. “Las iniciativas para resolver los problemas estructurales de la economía son escasas. La fragmentación parlamentaria está dificultando la puesta en marcha de iniciativas legislativas de calado”, advierte en el informe. Y esto es lo que ha sucedido precisamente con las pensiones. El PP se sacó de la manga la reforma de 2013 cuando gobernaba con mayoría absoluta, pero ahora, con una mayoría muy minoritaria, ha tenido que ceder a su revisión y pactar revalorizaciones con el IPC.

En este sentido, y en lo que fue la última presentación de Linde de un Informe Anual -dejará el cargo el próximo mes de junio-, este tuvo una crítica para el Gobierno a cuenta de los numerosos beneficios fiscales del sistema fiscal español, que generan pérdidas de recaudación, así como posibles distorsiones sobre la eficiencia y la equidad. Una queja que se produjo solo un día antes de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2018, donde el Estado prevé un incremento del 9,3 por ciento en los beneficios fiscales, hasta los 34.825 millones de euros.

El supervisor volvió a recordar que con el efecto de las reformas de 2011 y 2013 el déficit gradual de la Seguridad Social tendía a desaparecer en el tiempo, mientras que la tasa de sustitución de las pensiones, superior al 80 por ciento, iría retrocediendo paulatinamente. Pero el hecho de que la entrada en vigor del Factor de Sostenibilidad introducido en la última revisión del sistema se haya pospuesto del 2019 a 2023, así como el hecho de que el Ejecutivo está dispuesto a revisar ahora el Índice de Revalorización del 0,25 por ciento, clave para acompasar ingresos y gastos, revertirían esta tendencia de saneamiento de las Cuentas.

Ya ante la Comisión de Presupuestos de Congreso, Linde aseguró que mantener las actuales tasas de sustitución, que son elevadas en comparación internacional, exigiría incrementos “muy significativos” de los ingresos del sistema. Con lo que, si no hay ingresos extra para la Seguridad Social, no quedará más que recortar la cuantía de las futuras pensiones.

Sin embargo, esta no es la única advertencia que ha recibido el Gobierno por la subida de las pensiones. La propia Comisión Europea reflejó en su documento valorativo sobre los Presupuestos de España para 2018 que el retraso en la entrada en vigor del factor de sostenibilidad “pone en cuestión” el compromiso de nuestro país para reformar el sistema, pidiendo tener en cuenta la sostenibilidad futura de las pensiones. De hecho, pone el foco en la posibilidad de que las contribuciones sociales no den para pagar la nómina.

El balance positivo de la actual fase de recuperación de la economía española no debe sin embargo hacer olvidar los retos pendientes. Por un lado, el supervisor destaca que, aunque la elevada posición deudora neta frente al exterior se ha reducido en 17 puntos del PIB desde su nivel máximo registrado en el año 2014, la deuda pública permanece en “cotas abultadas”, y el endeudamiento de los hogares y las empresas se sitúa “en niveles altos desde una perspectiva histórica”, pese a que las estimaciones disponibles apuntan a que las necesidades de desendeudamiento de estos sectores serían ya muy reducidas, tras los significativos progresos realizados durante los últimos años.

Por otra parte, el organismo que dirige Luis María Linde recuerda que el desempleo continúa siendo muy elevado -recordemos que la tasa de paro se sitúa en el 16,74 por ciento, según la EPA del primer trimestre-, al tiempo que la calidad de los puestos de trabajo creados es mejorable, por su elevada temporalidad y parcialidad, o por la reducida duración de los contratos. A la vez, la institución advierte que no se observan cambios en el mecanismo de determinación salarial, factor que también determina el volumen de los ingresos de la Seguridad Social.