Las gestoras piden al gobierno más incentivos fiscales al ahorro

La tributación, la baja rentabilidad, las elevadas comisiones de gestión y el escaso
conocimiento ahuyentan a los españoles de la previsión complementaria a través
de instrumentos financieros

29 may 2019 / 10:48 H.

El sector de los planes de pensiones cuenta con varios frentes abiertos en el horizonte que frenan su expansión y sitúan a nuestro país como uno de los que menor cobertura en términos de ahorro privado para jubilación tienen en el conjunto de la Unión Europea. En este sentido, avanzar en las exenciones fiscales a las aportaciones a instrumentos financieros de previsión social complementaria es la principal demanda del sector de cara a la formación de nuevo Gobierno y a la estructuración de la hoja de ruta sobre esta materia.

Así se puso de manifiesto durante el XXXII Curso de Economía para Periodistas de Información Económica 2019 celebrada por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) sobre Planes de pensiones privados. ¿Por qué no despegan en España? donde se puso de manifiesto que principalmente existen cuatro frenos a la expansión de negocio de los seguros de ahorro a largo plazo: la “mejorable” fiscalidad de las aportaciones y rescate del dinero, la baja rentabilidad de los productos y las aún elevadas comisiones de gestión en comparación con el resto de países de la UE, así como la escasa cultura financiera de la sociedad.

Los expertos y propios implicados en el negocio de los planes de ahorro individual coinciden en la necesaria mejora del marco regulador para impulsar la contratación de planes: “Los planes de pensiones no despegan porque es un sistema que está capado. Las aportaciones están bonificadas solo hasta los 8.000 euros. Si no hubiera limitación crecería más rápido”, señala el senior financial editor en Morningstar, Fernando Luque, aduciendo un primer freno a la expansión del sector en la limitación de las exenciones. En este sentido, y en relación a un posible pacto de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos que pudiera laminar la estructura de bonificaciones para el ahorro tal y como pide en su programa electoral la formación de Pablo Iglesias, asegura Luque que “si te cargas la ventaja fiscal de un producto financiero, te cargas el producto”, si bien considera improbable que una vez indiciadas las pensiones al IPC haya margen para dar marcha atrás sobre el marco en planes de pensiones.

Así, la ventaja fiscal es el motor básico para que el sector progrese ya que es la fiscalidad lo que “impulsa a los ahorradores a aportar dinero a un instrumento, y esta ahora es muy deficiente”, señala Luque añadiendo la baja rentabilidad y los elevados costes de gestión como el tridente disuasorio de las inversiones de ahorradores españoles.

Sobre este aspecto, el director de Inversiones de Fondos de Pensiones de VidaCaixa, Eduardo Martínez Aragón, señala que se necesitan políticas para converger en los niveles de previsión individual de los países de la UE.

“El español ahorra distinto que en otros países, no lo hace pensando en la jubilación” señala Martínez Aragón sobre el hecho de que buena parte de las inversiones de los españoles se efectúan en viviendas, lo que implica un bien inmovilizado, y que favorece una coyuntura donde el patrimonio en fondos en España no suponen más del 9 por ciento del PIB, mientras que en la UE la media supera el 50 por ciento.

Por ello, el sector asegurador reclama más incentivos y menor carga fiscal para el contribuyente en aras de una mayor disponibilidad de capital para la previsión. “Los impuestos sobre patrimonio y sucesiones también invitan a no ahorrar”, apuntó el profesor del Departamento de Dirección Financiera de IESE Business School, Pablo Fernández, quien asegura que los planes no despegan en España “por falta de concienciación”, algo en lo que achaca parte de la responsabilidad a la cobertura realizada por parte de los medios de comunicación sobre esta materia.

El presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, advirtió sobre la necesidad de tomar prontas medidas que equilibren las cuentas de la Seguridad Social, más si cabe teniendo en cuenta el horizonte demográfico de la sociedad española: “Hay que definir la tasa de sustitución que podemos permitirnos” para los próximos años, señaló en relación a la elevada generosidad del sistema español. Cabe recordar que, según los datos de la Comisión Europea, la tasa de sustitución caerá en nuestro país al 49 por ciento para el año 2050 -actualmente en torno al 82 por ciento-, estimado en base al impacto de las reformas aún vigentes del 2011 y el 2013.