La banca copa el 75% del negocio
de planes de pensión y seguros de vida

La participación en la actividad aseguradora española aportó más de 1.800 millones de euros a los resultados de las cuentas consolidadas del conjunto de entidades de nuestro país

29 may 2019 / 08:54 H.

El sector de los instrumentos financieros de ahorro a largo plazo, y más concretamente el de los planes de pensiones se encuentra en punto muerto en nuestro país, incapaz de crecer hasta cotas de negocio comparables con los países de entorno comunitario. Esta situación se debe a diversos factores entre los que los expertos señalan la baja rentabilidad de los productos comparada con los registros de las principales potencias del euros, los mayores costes de gestión, los bajos incentivos fiscales con los que están respaldadas estas inversiones en nuestro país y la escasa cultura financiera de la sociedad española que aleja a los ahorradores de estas opciones. Sin embargo, otro de los aspectos que se apunta como crucial para el lento crecimiento del sector es el de la reducida competencia entre compañías y la falta del players internacionales que regulen en términos de competencia el desarrollo del negocio asegurador en España. En este punto una de las grandes reivindicaciones de las compañías puramente aseguradoras es el intrusismo en esta rama de negocio -con especial incidencia en el ramo de Vida- de las entidades bancarias y sus gestoras asociadas. Concretamente, según los datos de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones recogidos por Afi Escuela de Finanzas en su informe sobre la coyuntura del negocio asegurador en España, las gestoras de seguros que operan en nuestro país vinculadas a grupos bancarios acaparan algo más del 50 por ciento de la actividad y de los resultados que genera el sector seguros. Y especialmente relevante es el dominio que presentan estas entidades en el ramo de vida,
en el que concentran el 75 por ciento -entre el 70 y 80 por ciento, según cifras oficiales*- de la actividad.

“La mayor conexión con la actividad puramente financiera del segmento vida-ahorro, junto a la gran capilaridad de la red bancaria española que se configura como el canal mayoritario de distribución de este tipo de seguros, explican esta fuerte presencia de la banca”, explican desde Afi. De hecho, la participación en el ramo de no vida es mucho más reducida, entre el 25 y el 30 por ciento de la actividad y de los resultados, y tiene la singularidad de que está muy concentrada en entidades específicas.

Una segunda característica relevante de las aseguradoras vinculadas a grupos bancarios es que la generación de resultados está asociada a una menor disposición relativa de recursos propios: generan el 51 por ciento
de los resultados del seguro disponiendo sólo del 31 por ciento del patrimonio neto de las compañías que operan en España. Ello probablemente tenga una doble explicación, explican desde
la escuela de negocios: un menor grado de capitalización relativo de las compañías vinculadas a grupos bancarios, como consecuencia de su preferencia porque el “exceso” de capital esté situado en la matriz -bancaria-, y simultáneamente una mayor eficiencia del negocio -frente al conjunto de las no vinculadas a grupos bancarios- que impacta positivamente en sus resultados. La combinación, en términos relativos, de mayores resultados y menor disposición de recursos propios contables se traduce en una rentabilidad significativamente más elevada del conjunto de aseguradoras vinculadas a grupos bancarios que las del resto de sector, explican en el informe. En concreto, el ROE medio de las 35 aseguradoras seleccionadas en el estudio vinculadas a grupos bancarios alcanza prácticamente el 20 por ciento, en tanto que la rentabilidad del resto del sector sólo es algo superior al 8 por ciento, resultando el ROE promedio del 12 por ciento que definió el sector seguros.

Alta aportación al resultado de las compañías

En este sentido, la participación en el negocio de seguros español aportó más de 1.800 millones de euros a los resultados de las cuentas consolidadas del conjunto de entidades españolas. En torno a un tercio de dicho importe aflora en la cuentas de Caixabank, la entidad bancaria más activa en el mercado asegurador español, a través de su preeminente posición en el ramo de vida (VidaCaixa) y no vida (SegurCaixa Adeslas, compartida con Mutua Madrileña).

Pero en otros casos dicha contribución también es sustancial. Para el conjunto de entidades la contribución a sus resultados consolidados de aquellos que provienen de su participación en el negocio de seguros español asciende al 10 por ciento. Ahora bien, como puede observarse, si excluimos a los dos grandes grupos bancarios internacionalizados en los que la contribución del negocio bancario en otros países es mayoritaria, dicho porcentaje se eleva notablemente. Excluidos Santander y BBVA la contribución del negocio de seguros en España a los resultados consolidados del resto de entidades se eleva hasta un 27 por ciento en media, contribución que es superada en los casos de Caixabank, Sabadell, Bankinter, Unicaja, Ibercaja y Cajamar.

Por ello, “el potencial de crecimiento en el ramo de vida debería provenir más del aumento del tamaño de la tarta dada la posición de supremacía de la banca española en este segmento” apuntan desde Afi. Este escenario es, sin embargo, muy verosímil dada la relativamente baja penetración de los productos asociados -ahorro previsional fundamentalmente- respecto a nuestros homólogos europeos y las incertidumbres sobre la suficiencia que proporcionarán en el futuro las pensiones públicas. Los bajos tipos de interés vigentes y la expectativa de que se prolongue este escenario en el tiempo constituye un factor limitativo a corto-medio plazo. Por otra parte, ha de tenerse en cuenta también el atractivo que este ramo tiene para grandes compañías de seguros internacionales especializadas y para compañías que han venido operando históricamente en el ramo de no vida.