Jubilado y sin casa, ‘deportista’ de riesgo

Aun con la subida de las pensiones, la situación no mejora para un colectivo
que invierte el 53% de su prestación en abonar sus préstamos hipotecarios
y el 84% ‘vuela’ con el desembolso de los alquileres

26 feb 2020 / 12:58 H.

Tras el incremento de las pensiones, la idea, por lo general, debería ser la de que el jubilado mejora en calidad de vida, aunque la subida no sea demasiado significativa. Esto no es más que un espejismo para aquellos que carecen de vivienda en propiedad. Los datos aportados por la web pisos.com nos muestran las dificultades de nuestros jubilados a la hora de residir en un domicilio, ya sea pagando un alquiler o un préstamo hipotecario.

Por suerte, esto no es lo normal, ya que la mayoría de los jubilados tiene casa propia. Este colectivo, de no tener ya su residencia pagada, se encontraría en una posición de máxima fragilidad entre la sociedad.

De la totalidad de personas que reciben algún tipo de prestación por parte del Estado (por discapacidad, invalidez, orfandad...) algo más de un 62% son por jubilación. En este sentido el precio medio de la hipoteca en España se sitúa en 604 euros al mes, mientras que el coste medio de los alquileres es de 966 euros. Esto supone para el jubilado un gasto del 52,8% y del 84,5% de sus retribuciones en el pago de préstamos hipotecarios y de alquileres, respectivamente.

Con respecto a las comunidades autónomas que más pagan a sus jubilados encontramos al País Vasco con una jubilación media de 1.408 euros al mes, seguido por Asturias y la Comunidad de Madrid. Por abajo cierran la lista Extremadura con una pensión media de 947,33 euros al mes; precedida por Galicia y Murcia.

Las hipotecas aprietan...

No existe ninguna relación entre lo que nuestros pensionistas reciben dependiendo de su comunidad autónoma de pertenencia y los precios de las hipotecas o alquileres medios en dichas comunidades. En el caso de las hipotecas, la lista la encabeza Baleares, con una mensualidad de 924,04 euros, un 88% de la retribución media de sus jubilados de sus jubilados. La siguen en la lista la Comunidad de Madrid (876,69 euros, un 65%) y Cataluña (686,69 euros, un 59%).

En la parte baja de la lista, encontramos a Extremadura con las hipotecas más baratas de España, 372,75 euros, de media, al mes por cada una. En este apartado la comunidad más barata no coincide con la que menos porcentaje de pensión invierte en la hipoteca, en este caso es el Principado de Asturias donde los ciudadanos pagan menos en sus hipotecas con relación a su jubilación, un 32%.

Los alquileres ahogan

Entrando en el punto más crítico, las primeras posiciones se reparten entre los mismos actores que las hipotecas, pero cambiando sus posiciones. Aquí la Comunidad de Madrid es la que tiene el precio del alquiler más alto del país, con una mensualidad media de 1.744 euros, lo que supone el 130% de las pensiones medias de la comunidad. A esta la sigue Baleares, siendo sus jubilados los que más destinan de sus retribuciones al arrendamiento de la vivienda (1.394 euros, un 132%), Cataluña cierra el top 3 en las más caras (1.249 euros, un 107%).

En las comunidades más baratas vuelven a destacar Extremadura y el principado, siendo los extremeños los que menos pagan, 459 euros al mes. Los asturianos son los que menos pensión destinan al pago de sus alquileres, tan solo un 45% de estos.

¿Qué nos espera en el futuro?

La regulación en el precio de los alquileres tendrá un efecto limitado sobre los jubilados arrendados puesto que la proporción de jubilados que viven de alquiler en España es muy baja y la mayor parte son arrendatarios de muchos años atrás, todavía protegidos bajo precios congelados y algunos restos que quedan de renta antigua. Evidentemente, para cualquier arrendatario, una limitación del precio del alquiler le beneficia, no así para el propietario y menos si éste es jubilado y es uno de sus medios de vida.

Para el mercado de vivienda en materia de alquileres e hipotecas, hay que tener en cuenta que existe una diferencia sustancial entre las grandes capitales y el resto de España. Mientras en el resto -ciudades de mediano y pequeño tamaño- el mercado puede seguir creciendo -de hecho en la mayor parte de estas ciudades los precios todavía no se han recuperado a los niveles de 2007-2008-, en las grandes ciudades se empezará a ver un retroceso notable tanto en la compraventa como en el alquiler. Después de varios años de subidas importantes, ahora toca estabilizar la situación para ver en los próximos 2-3 años caídas en los precios.

Hace años, el hecho de que un jubilado no tuviera una vivienda en propiedad, era impensable, pero a día de hoy y especialmente a medio plazo, dejará de ser algo extraño. La capacidad de ahorro de los españoles de mediana edad y los más próximos a la jubilación ha caído dramáticamente en las últimas décadas, con lo cual es posible que dentro de no demasiados años, el porcentaje de jubilados viviendo de alquiler sea más alto y, por tanto, la independencia financiera que le daba tener la vivienda en propiedad deje de existir.