Invertir sin límite temporal y con
ventajas fiscales

Las Instituciones de Inversión Colectiva son una de las fórmulas más populares y versátiles para materializar el ahorro en inversión. Sin corsé temporal, cuentan con una liquidez envidiable y una fiscalidad favorable en caso de tratarse de mayores de 65 años que inviertan en rentas vitalicias

30 oct 2019 / 09:03 H.

Las Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) son una de las fórmulas más populares y versátiles para materializar el ahorro en inversión. Sus posibilidades abarcan prácticamente cualquier horizonte temporal, puede modularse el riesgo que soportará el inversor, cuentan con una liquidez envidiable, su fiscalidad es también otro de los puntos fuerte. Las características anteriormente referidas hacen de estos productos una opción a tener en cuenta de cara a mantener un patrimonio para complementar a futuro la pensión.

Al hablar de Instituciones de Inversión Colectiva hay que tener presente que la ley contempla dos figuras cuando su inversión se realiza en activos financieros: fondo de inversión mobiliaria (FIM) y sociedades de inversión colectiva (sicav), cuya principal radica en su personalidad jurídica. Los FIM son una comunidad de propietarios sin personalidad jurídica, mientras que las sicav son sociedades anónimas. Ambas figuras deben ser autorizadas por la CNMV, deben estar registradas y ser supervisadas. Este control es además complementado con la necesidad de pasar auditorias anuales.

Desde algunos partidos políticos pasando por estamentos o asociaciones ligadas a la Hacienda Pública se ha venido demonizando a las sicav. Ciertamente estas sociedades han sido usadas tradicionalmente por grandes fortunas para materializar sus inversiones -aquí es donde existe una fuerte controversia-, pero son figuras legales y están controladas fuertemente por la CNMV y en materia fiscal son objeto de una estrecha vigilancia por parte de la Agencia Tributaria.

Las IIC canalizan el ahorro a la inversión. Los inversores adquieren participaciones en el caso de los FIM y acciones en el de las sicav. El dinero es llevado a la cartera de la IIC y es invertido de acuerdo a unos criterios por una entidad gestora. La entidad gestora es una sociedad anónima cuyo objeto social es el de gestionar y administrar fondos de inversión, la ley permite alguna otra actividad pero siempre ligado a la inversión. Por su actividad la gestora percibe una retribución a raíz de la comisión de gestión que soporta la IIC, son las conocidas como comisiones de gestión. Estas comisiones no son libres sino que tienen unos máximos marcados por ley, 2,25 por ciento en caso de que se cobre sobre el patrimonio del fondo; 18 por ciento si se cobran sobre el beneficio alcanzado ó en el caso de que se establezca una forma mixta sobre el patrimonio el máximo será del 1,35 por ciento y 9 sobre resultados, respectivamente.

Los activos son depositados, generalmente, en una entidad de crédito, bancos y cajas. Los cuales atienden las órdenes de pago y cobro, llevan a cabo la custodia de los títulos y mantienen la cuenta corriente propiedad de la IIC. Además de estas funciones, ejercen un papel de control sobre la gestora para que las disposiciones legales sean respetadas. Por esta labor pueden llegar a percibir hasta el 0,20 por ciento del patrimonio.

Requerimiento de información

La gestora elabora además el folleto de emisión el cual legalmente debe ser entregado al inversor que invierta en la IIC. Dado la extensión de los mismos la CNMV exige un resumen de los principales aspectos más relevantes de la IIC, esa información es conocida como los datos identificables del fondo. Es absolutamente necesario que el posible inversor lea y entienda la información contenida en este documento que abarca un folio por las dos caras; sin atender y comprender esta información la experiencia puede terminar mal.

Cada fondo, salvo los denominados globales, invierten en unos activos que son especificados en el folleto de la institución, el conocido como objetivo de inversión. Los inversores cuentan, de esta forma, con un amplio abanico de posibilidades de inversión en diferentes activos y mercados. Encontramos posibilidad de invertir en mercados monetarios, renta fija de todo tipo, acciones, fondos de gestión de rentabilidad absoluta, incluso fondos que invierten en otros fondos de inversión. Pueden encontrase posibilidades para invertir en mercados del área euro, eliminando así el riesgo de divisa; pero también tenemos posibilidad de invertir en mercados donde sus activos no están denominados en euros.

Como hemos comentado anteriormente a la hora de la elección del vehículo debe tenerse en cuenta los activos en los que el fondo va a invertir para saber qué riesgo soporta el inversor. En cuanto al aspecto del riesgo la CNMV además obliga a las gestoras que se recoja el nivel de riesgo estimado que el inversor va a correr.

Como en cualquier tipo de inversión hay que vigilar la evolución del fondo, los cuales normalmente tienen como referencia a un índice que sintetiza el comportamiento de los activos objeto de inversión. En todo caso hay que señalar que observar la rentabilidad de forma diaria no tiene ningún sentido, estos vehículos tienen un horizonte de largo plazo, por tanto, nunca deberían ser analizados desde un punto de vista del corto plazo. Ese análisis, el de la evolución del corto plazo, puede dar lugar a importantes errores a la hora de tomar decisiones, máxime cuando estamos hablando de destinar el ahorro para complementar la jubilación.

Es importante que los inversores que mantengan una cartera diversificada entre varias instituciones, en este caso el inversor debe conocer y estar informado del riesgo de su patrimonio. El riesgo de una cartera de fondos y sicav no es la suma ponderada de riesgos de cada inversión, sino que debido a la correlación entre los diferentes activos puede modularse el riesgo. Normalmente una cartera de estos productos bien diversificada puede suponer una importante rebaja del riesgo, más allá de la referida suma ponderada de riesgos de la cartera. La mayor parte de las personas no tienen los conocimientos necesarios para llevar a cabo una diversificación que satisfaga el binomio rentabilidad-riesgo, es necesario tener unos conocimientos sólidos de estadística para llevar a cabo la diversificación y optimizar así el binomio rentabilidad-riesgo.

En cuanto a su fiscalidad son productos que tributan exclusivamente por los resultados patrimoniales obtenidos desde el momento de adquisición hasta el momento de ser monetizados. Tributan dentro de la base imponible del ahorro, estando sometidos los primeros 6.000 euros al 19 por ciento, el exceso de beneficios hasta los 50.000 euros tributan al 21 por ciento, y de existir plusvalías adicionales estas estarían sometidas a un 23 por ciento. Además, en caso de reembolsos parciales, es decir por una parte y no por el todo, el método para identificar cuales son los títulos que se amortizan la ley señala el método FIFO, primera entrada primera salida, por sus siglas en inglés.

Las personas físicas pueden traspasar su dinero de una institución a otra siempre que se acojan a un procedimiento orquestado por la ley, en este caso los traspasos realizados no están sujetos a tributación. Para ello deben dirigirse a la gestora destino de la inversión y dar una orden de traspaso desde la IIC de salida a la nueva. El partícipe no debe realizar más operaciones, la gestora destino la que se encargará de todo el trámite apoyado en las entidades depositarias de las IIC implicadas en el traspaso.

Los traspasos y su exención de tributación permite una eficaz y ágil forma de gestionar la cartera, tanto para modular el riesgo como para gestionar el horizonte temporal de las inversiones de la persona que quiere, mediante estas figuras, complementar su pensión con el ahorro realizado.