El ‘récord’ de afiliados no logra aliviar el sistema

En los cuatro primeros meses del presente 2019 la Seguridad Social apenas acumuló un saldo positivo de 3.225 millones de euros, el segundo más bajo de su historia a estas alturas del año

26 jun 2019 / 09:32 H.

La Seguridad Social vive estos días un doble récord que afecta de diferente manera a sus cuentas. Por un lado, registró en el pasado mes de mayo un nuevo máximo en el número de afiliados en este mes, que se tradujo también en el mejor quinto mes del año de la historia en cuanto a los ingresos por cotizaciones sociales. Pero, por otro, afrontó también la mayor nómina mensual de la historia por parte de los pensionistas, que también batieron un nuevo récord histórico en cuanto a su número.

Pero lo segundo está pesando más que lo primero en las cuentas del Sistema, ya que en los cuatro primeros meses del año, apenas acumuló un saldo positivo de 3.225 millones de euros, el segundo más bajo de su historia a estas alturas del año, sólo por detrás del registrado en los cuatro primeros meses de 2016.

Es decir, el récord tanto de empleo como de cotizaciones sociales no solo no ha conseguido mejorar el saldo presupuestario de la Seguridad Social, sino que éste ha empeorado ligeramente respecto a los últimos años, debido a que el incremento de los ingresos por cotizaciones (+8 por ciento anual) no basta para compensar la subida del gasto en pensiones (+7 por ciento).

En el lado de los ingresos, el Sistema celebra estos días que España registró el mes pasado el mejor mayo de su historia en cuanto a afiliación a la Seguridad Social. Según los datos del Ministerio de Trabajo, el número medio de afiliados en mayo de 2019 alcanzó los 19,472 millones de inscritos en el sistema, superando los 19,409 del mismo mes de 2008 y los 19,303 de mayo de 2007. No obstante, a pesar de la mejoría del empleo, hasta los niveles previos a la crisis no ha hecho que se recupere el nivel de cotizantes por pensionista que existía entonces. Actualmente, este ratio se sitúa en 2,32 cotizantes por pensionista, muy lejos de los 2,66 de 2008.

Un 12% más de ingresos, pero un 52% más de gasto

Lo que sí ha hecho este incremento del empleo, sumado a las medidas tomadas para elevar los ingresos, como el incremento de las bases de cotización, es llevar a un incremento de los ingresos del sistema. Según Trabajo, las cotizaciones sociales recaudaron 40.486 millones de euros, una cifra desconocida hasta ahora en un mes de abril. Por ejemplo, la cifra supone un 12 por ciento más que los 35.939 millones de euros registrados en los cuatro primeros meses de 2008, cuando el número de afiliados era similar al de ahora.

Sin embargo, a pesar de estos dos máximos históricos, las obligaciones a las que se deben hacer frente con ellos también han aumentado y lo han hecho en mayor medida. En los cuatro primeros meses de este año, el gasto en pensiones ha sumado 36.420 millones de euros, un 52 por ciento más que los 23.819 millones registrados en el primer cuatrimestre de 2008.

Algo lógico si se tiene en cuenta tanto la evolución del número de beneficiarios de pensiones: mientras que ahora se pagan 9,7 millones de pensiones (más de 6 de jubilación), hace once años eran 8,3 millones, un 16 por ciento más; como su coste: la nómina mensual de las pensiones suma ahora unos 9.600 millones de euros, mientras que en 2008 no llegaba a los 6.000 millones de euros (5.992 millones en abril de 2008), lo que supone un 60 por ciento más.

Reto ‘titánico’ para la Seguridad Social

En este sentido, si se mantiene el ritmo actual de aumento de las pensiones, el nuevo Gobierno que salió del resultado del pasado 28 de abril tendrá que afrontar todo un reto: pagar más de 10 millones de pensiones, algo que sucedería a mediados de 2021. Actualmente, hay 9,7 millones de pensiones y aumentan a un ritmo de unas 110.000 al año, por lo que en algo más de dos años se alcanzaría la cifra de 10 millones. Además, el incremento corresponde casi en su totalidad a jubilaciones, que ya superan los 6 millones de beneficiarios y aumentan a un ritmo del 2 por ciento anual.

Este incremento es importante desde el punto de vista presupuestario ya que el Estado no sólo tiene que pagar más pensiones, sino que las nuevas pensiones son mucho más generosas que las que se dejan de pagar. Los recién jubilados cobran de media 1.369,64 euros al mes, lo que supone un 32 por ciento más que las bajas en las pensiones de jubilación. Incluso la diferencia es mayor si tenemos en cuenta solo a los que se retiran en el régimen general. Aquí, los nuevos jubilados cobran 1.495 euros al mes.

El reto no solo está en los números, sino en que el crecimiento del gasto se mantendrá si no se toman medidas. Con la introducción del factor de sostenibilidad paralizado hasta 2023, el nuevo consenso sobre la necesidad de revalorizar con la inflación u otro indicador que asegure el poder adquisitivo y la oleada de jubilaciones previstas para los próximos años, el gasto en pensiones podría acercarse al 50 por ciento del gasto del Estado sin que nadie se atreva a proponer medidas que vayan mucho más allá de crear empleo de calidad para financiarlo. Así, las pensiones se pueden convertir en un auténtico elefante en la habitación que ni siquiera la Comisión del Pacto de Toledo quiere afrontar, como ya ocurrió durante la pasada legislatura.

Por el momento, la diferencia entre los ingresos y los gastos se está cubriendo con deuda pública, algo que, con los tipos de interés tan bajos como ahora, apenas se está notando en el presupuesto pero, como la inflación y los tipos empiecen a repuntar, España se puede ver en una situación como la del periodo 2009-2013, en la que tenía importantes necesidades de financiación mientras los mercados quedaban prácticamente cerrados y las exigencias de los inversores para comprar deuda eran cada día mayores.

La deuda pública cerró el año 2018 en el 97,1 por ciento del PIB, su nivel más bajo desde 2014. Sin embargo, la reducción de la deuda está siendo un proceso muy lento, en el que cada año apenas se rebaja un punto del PIB, tras años aumentando casi 10 puntos cada ejercicio.