El ‘rally’ financiero de
la Seguridad Social para 2019

El Estado afronta compromisos de gasto por valor de 158.906 millones de euros en el presente ejercicio entre la subida de las pensiones del 1,6% y el 3% las mínimas, la paga compensatoria por el desvío de la inflación de 2018 y la subida de la base de las pensiones de viudedad

30 ene 2019 / 09:14 H.

La Seguridad Social afronta un año turbulento con un horizonte de gastos que pondrán a prueba la resistencia de los cimientos del sistema público de pensiones. Con unas previsiones a nivel macroeconómico que apuntan a una desaceleración de los principales indicadores, los compromisos del Estado con las clases pasivas podrían tensionar las maltrechas cuentas del sistema, más aún después de las decisiones adoptadas por el Gobierno e incluidas en el Real Decreto-ley de medidas urgentes de calado social aprobado en el último Consejo de Ministros del año, como la revalorización de las pensiones en relación al IPC, la subida de la base reguladora de las pensiones de viudedad y la compensación por la desviación de la inflación de 2018, que fue convalidado por el Congreso de los Diputados el pasado 22 de enero, dando luz verde a un paquete de medidas de elevado coste para el Estado.

Concretamente, el Gobierno prevé gastar este año un total de 135.268 millones de euros en pensiones contributivas, un 6,4 por ciento más que en 2018, como consecuencia del mayor número de pensionistas, la variación de la pensión media y la revalorización general del 1,6 por ciento aplicada a comienzos del ejercicio, según el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año.

Además de esta partida, los Presupuestos incluyen la paga compensatoria a los pensionistas por la desviación de los precios en 2018 de una décima con respecto a lo que subieron sus pensiones -el 1,6 por ciento frente al IPC interanual del 1,7 por ciento desde diciembre de 2017 a noviembre de 2018-. Y también las pensiones mínimas y no contributivas se incrementan un 3 por ciento este año, al igual que hicieron en 2018.

Al mismo tiempo, las pensiones de viudedad de los mayores de 65 años que no tengan otra fuente de ingresos distinta de su pensión pagarán una mayor cuantía al elevarse cuatro puntos la base reguladora con la que se calcula la prestación, desde el 56 al 60 por ciento.

De este modo, las pensiones no contributivas, que se consignan en el presupuesto del Imserso, contarán con una dotación de 2.418 millones de euros -excluido País Vasco y Navarra- y con ella se atenderá el coste derivado de la variación del colectivo y la subida en un 3 por ciento de estas pensiones, de la que se beneficiarán más de 450.000 personas. Además, para el pago de las pensiones de clases pasivas del Estado se destinarán este año 15.501 millones de euros, lo que representa un incremento del 5,5 por ciento en comparación con el año anterior.

Un déficit ‘enquistado’

En suma, el presupuesto consolidado de gastos de la Seguridad Social será de 158.906 millones de euros en el presente ejercicio, lo que supone un incremento del 7,1 por ciento respecto a 2018, frente a unos ingresos previstos de 140.256 millones de euros, un 7 por ciento más. El Gobierno estima que el déficit de la Seguridad Social se situará este año en el 1,1 por ciento del PIB. Precisamente, al respecto, la AIReF señaló recientemente que este déficit del sistema es “estructural” y se encuentra enquistado en el 1,3 por ciento del PIB de media anual.

Dentro del capítulo de gastos, a las pensiones contributivas de jubilación, que son las más numerosas -el 71 por ciento del total-, se destinarán 96.369 millones, seguidas de las de viudedad (23.439 millones), las de incapacidad (13.187 millones), y las de orfandad y en favor de familiares (2.273 millones).

El ‘rally’ financiero de la Seguridad Social para 2019

Incrementa el gasto en maternidad y paternidad

Por otro lado, la dotación de los Presupuestos para proteger situaciones de maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y la lactancia natural aumenta un 11,7 por ciento, hasta los 2.858 millones de euros, por el crecimiento esperado en el número de beneficiarios y fundamentalmente por la propuesta de equiparación de los permisos de maternidad y paternidad para hacer efectivo el principio de corresponsabilidad igualitaria en el cuidado de los hijos.

En este sentido, en 2019, el permiso de paternidad pasará de cinco a ocho semanas de duración. Para ello, se recoge una dotación de 825 millones de euros, lo que supone un incremento respecto a la dotación de 2018 de 302 millones de euros, un 57,7 por ciento.

Asimismo, se destinarán un total de 8.637 millones de euros al pago de subsidios por incapacidad temporal. El texto de los Presupuestos afirma que se incorporan nuevas medidas de control como habilitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social, a través de sus inspectores médicos, para considerar si existe recaída en un mismo proceso de incapacidad temporal. En esta línea, se reforzará la plantilla de este cuerpo mediante la incorporación de 86 funcionarios interinos.

Para 2019, también se reconoce el coeficiente reductor de la edad de jubilación para los cuerpos de Policía Local, garantizándose el equilibrio financiero del sistema de la Seguridad Social con el establecimiento de una cotización adicional, y se recoge que también tendrá efecto el plan aprobado por el Gobierno para mejorar la competitividad de las empresas industriales, permitiendo la jubilación parcial de los trabajadores vinculando ese retiro a un contrato de relevo.

El gasto en prestaciones del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), que avala el pago de indemnizaciones y salarios a los trabajadores cuyas empresas son insolventes o están en concurso de acreedores, se sitúa en 2019 en 720 millones de euros, lo que supone un 9,5 por ciento menos que en el ejercicio anterior. Para los perceptores de las Ayudas del Fondo de Asistencia Social (FAS) que hayan optado por no integrarse en las pensiones no contributivas se ha presupuestado una cantidad de 7 millones de euros, un 12,3 por ciento menos que en 2018. Para las pensiones de guerra -aquellas pensiones e indemnizaciones que tienen su origen en la Guerra Civil- se destinan en 2019 un total de 127 millones de euros.