El pensionista duplica su contribución al estado

Desde el inicio de la crisis económica la recaudación del Gobierno por el IRPF
de los jubilados se ha incrementado un 115%, hasta alcanzar en el último registro
de Hacienda los 10.000 millones de euros

24 abr 2019 / 09:20 H.

El esfuerzo de los pensionistas en España para mantener las costuras del Estado de Bienestar durante los años de las crisis es una de las reivindicaciones que el colectivo de los jubilados subraya a la hora de protestar por la revalorización anual de sus pagas acorde con el precio de la vida. Y un reflejo de las dificultades sorteadas por este grupo de población durante ese periodo -manteniendo a flote los núcleos familiares en peligro por la destrucción de empleo-, desde 2008, está en el desembolso que han realizado a las arcas del Estado a través de la cotización por IRPF de la pensión, que concretamente se ha duplicado. Y todo ello, en el mismo tiempo en el que se ha incrementado en dos puntos porcentuales el riesgo de pobreza de la cohorte de población mayor de 65 años. Es decir, cuando más necesaria fue la ayuda de los mayores para el sostenimiento de familias, fue cuando más recaudó el Estado de sus rentas.

Concretamente, desde que se iniciara la Gran Recesión en el año 2008 las retenciones del Estado a los pensionistas a través del IRPF se han incrementado en un 115 por ciento, pasando de los 4.772 millones de euros en ese año a los 10.262 millones de euros del último registro de 2017 de recaudación tributaria del Ministerio de Hacienda. Además, esto sitúa a los jubilados y pensionistas como el segundo colectivo que más aporta a las arcas en este concepto, solo por detrás, como es evidente por otro lado, de los asalariados que cotizaron por IRPF un montante superior a los 54.000 millones de euros en ese mismo año.

Así, aunque el colectivo de pensionistas no ha sido el objeto de algunas de las rebajas de este impuesto que se han aplicado en los últimos años -de 2.000 millones de euros en 2018 y de 9.000 millones en 2015-, otra de las explicaciones del incremento sostenido de este desembolso anual se debe al propio ciclo demográfico. Cabe recordar que, de media, las nuevas altas que está registrando la Seguridad Social en 2019 son de 1.400 euros. Esto quiere decir que, siendo la pensión habitual en España de 958 euros mensuales, consecuentemente, la aportación de estas rentas a las arcas públicas habrá de ser mayo que las que se abonan en estos momentos.

Sin embargo, otra de las causas está en el avance del tipo tributario establecido. Por este lado, desde 2008, el porcentaje de retención efectivo se ha incrementado en 2,63 puntos, pasando del 5,02 por ciento en ese año de recesión al 7,65 por ciento en 2017. Ello supone que, al margen de la cada vez mayor cuantía de las pagas que perciben los pensionistas por la mayor generación de derechos, la administración pública se ha encargado paralelamente de elevar el tipo de retención.

En conjunto, los ingresos tributarios por el IRPF en 2017 ascendieron a 77.038 millones de euros, un 6,4 por ciento más que en 2016. Las dos razones que explican el crecimiento fueron el aumento de las rentas brutas de los hogares y el positivo comportamiento de la cuota diferencial.

Riesgo de pobreza

En suma, entre subidas de tipos y esfuerzos de carácter extraordinario consecuencia de la crisis, se ha producido un fenómeno adverso: la cohorte de edad de mayores de 65 años ha incrementado su riesgo de pobreza en el último lustro. Así, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2017 publicada por el INE -la última disponible- entre los años 2012 y 2016 el volumen de población de mayores de 65 años en riesgo de pobreza se ha incrementado en 2,1 puntos porcentuales, pasando del 12,7 al 14,8 por ciento. Todo ello al mismo tiempo que la población de entre 16 y 64 años ha visto como también se ha elevado el riesgo en 1,1 puntos porcentuales, pero con una tendencia descendente, al contrario que la registrada por los mayores de 65 años.

En este sentido, el informe del INE señala que el ingreso medio anual neto por hogar se situó en 27.558 euros en 2016, con un incremento del 3,1 por ciento respecto al año anterior. Por su parte, el ingreso medio por persona alcanzó los 11.074 euros, cifra un 3,4 por ciento superior a la registrada el año precedente. Además, en 2017 el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona -calculado con los datos de ingresos de 2016- se situó en 8.522 euros, un 3,8 por ciento más que el estimado en el año anterior. Y en los hogares compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años, dicho umbral fue de 17.896 euros.

Pérdida de riqueza

Igualmente, la riqueza financiera neta de las familias y empresas españolas
-diferencia entre los ahorros y las deudas que tienen-, se redujo casi un 3 por ciento en 2018, ya que pasó de 1,412 billones de euros en diciembre de 2017 a 1,370 billones a cierre del pasado ejercicio.

En este sentido, según las Cuentas Financieras publicadas por el Banco de España, estos activos financieros netos de hogares e instituciones sin ánimo de lucro también se reducían respecto al trimestre anterior, cuando se situaban en 1,406 billones.

Los mismos datos destacan que la deuda consolidada de las empresas y de los hogares se situó en 1,611 billones de euros a cierre de 2018, lo que supone un 133,4 por ciento del PIB y es 5,7 puntos porcentuales inferior al ratio registrado un año antes. Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba en efectivo y depósitos, el 41 por ciento, seguido de participaciones en el capital (25 por ciento), seguros y fondos de pensiones (17 por ciento) y participaciones en fondos de inversión (14 por ciento), lo que da cuenta de la escasa penetración de las herramientas financieras de ahorro complementario a largo plazo entre la población española.