El Gobierno lanza una ofensiva para impulsar

la igualdad

Las principales medidas recogen la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad, el registro de salarios según el sexo o el impulso a los planes empresariales contra la discriminación

27 mar 2019 / 09:07 H.

El Gobierno socialista se ha puesto manos a la obra en la recta final de la legislatura para incoar medidas que favorezcan la igualdad entre hombres y mujeres en el trabajo, y posteriormente en el periodo de jubilación. Unas propuestas que, no obstante, han tenido que llegar en el minuto noventa de partido, con la consecuente falta de consenso pleno entre los agentes sociales y las formaciones políticas, y que se han terminado por articular en varios Reales Decretos-leyes aprobados en el Consejo de Ministros, que con las cámaras ya disueltas quedarán al albur de su convalidación en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados.

Permisos de paternidad y registro de salarios

El Real Decreto-ley de igualdad de oportunidades en el empleo aprobado el pasado 1 de marzo es el más importante para este objetivo de fomentar la igualdad de hombres y mujeres, también en el campo de las pensiones, a tenor de las medidas incluidas. La estrella de todas estas propuestas es la que amplía los permisos por nacimiento y cuidado del menor para equiparar progresivamente a ambos progenitores. Para el progenitor distinto a la madre biológica se prevé la ampliación hasta 16 semanas en los próximos años. Concretamente, se prevé que la ampliación sea gradual: este año hasta las 8 semanas, en 2020 hasta las 12 semanas y en 2021 hasta las 16 semanas.

Por otro lado, en este decreto también se estableció un nuevo marco jurídico que recoge la reforma del Estatuto de los trabajadores para reforzar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres, sin discriminación, y el derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral, en línea con lo establecido en la Recomendación de 7 de marzo de 2014 de la Comisión Europea. Se introduce así en el ordenamiento el concepto de trabajo de igual valor, es decir, “cuando la naturaleza de las funciones o tareas efectivamente encomendadas, las condiciones educativas, profesionales o de formación exigidas para su ejercicio, los factores estrictamente relacionados con su desempeño y las condiciones laborales en las que dichas actividades se llevan a cabo en realidad sean equivalentes”. En este sentido, el Real Decreto-ley establece que la empresa llevará un registro con los valores de los salarios desglosados en función del sexo y el rango profesional, al cual podrán acceder los trabajadores a través de su representación sindical o del delegado de personal. Un registro, que la empresa deberá conservar durante al menos cuatro años.

En tercer lugar, se plantea la modificación de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, en relación a los planes de igualdad en las empresas. El texto aprobado establece un plazo de tres años para que las empresas de más de 50 trabajadores elaboren y apliquen un plan de igualdad, dos años para las de 100 a 150 y un año para las de 150 a 250. Hasta ahora solo era obligatorio para empresas con más de 250 trabajadores. Por otro lado, las empresas están obligadas a inscribir dicho plan en el registro de planes de igualdad de las empresas, que se desarrollará reglamentariamente.

Finalmente, este decreto incluye también una medida de protección social de carácter extraordinario: la recuperación de la financiación de las cuotas del convenio especial de los cuidadores no profesionales de las personas en situación de dependencia a cargo de la Administración General del Estado, que en su mayoría son mujeres.

Impulso a la contratación femenina

Por otro lado, el Real Decreto-ley de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo aprobado el pasado 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, es el otro gran paquete de medidas que buscan fomentar la igualdad de género. La medida más llamativa es la que incorpora un plan para impulsar que las empresas conviertan en indefinidos o en contratos fijo-discontinuos los contratos temporales de los trabajadores agrarios por cuenta ajena. En estos casos, se va a bonificar la cuota empresarial por contingencias comunes durante dos años. La cuantía de esa bonificación puede llegar hasta los 40 euros al mes por trabajadores encuadrados en el grupo 1 que cobren menos de 1.800 euros y trabajen todo el mes. En el caso de las mujeres, la bonificación será mayor, de hasta 53,33 euros al mes.

Otra de las medidas clave para la lucha contra la desigualdad en las pensiones, habida cuenta de la elevada presencia de mujeres en este colectivo, es la recuperación el subsidio para mayores de 52 años. Los parados que tengan esta edad podrán acceder al subsidio por desempleo que hasta ahora se reservaba a los mayores de 55 años. Esta prestación, que beneficiará a cerca de 380.000 personas, podrá percibirse hasta que se cumpla la edad ordinaria de jubilación, y no hasta el momento en que se pueda acceder a cualquier modalidad de pensión contributiva de jubilación, como ocurría hasta el momento. Además, se deja de tener en consideración la renta familiar para el acceso al subsidio y se incrementa la cuantía de la cotización por la contingencia de jubilación del cien por cien al 125 por ciento durante la percepción del subsidio. Más allá de que la medida no actúe directamente contra las desigualdades generadas entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo o en el ámbito de las pensiones, resulta fundamental para no penalizar la cuantía de la futura paga de jubilación, manteniendo las cotizaciones de la Seguridad Social en un periodo de inactividad que antecede justo al final de la vida laboral.

Todas estas propuestas, no obstante, están pendientes de aprobación en la Diputación Permanente donde el Gobierno socialista necesitará el apoyo de todos los partidos que sacaron adelante la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a sustituir a Mariano Rajoy, y donde concurrieron tanto los nacionalistas vascos y como los catalanes.