El estado inyecta 55.000 millones
para pagar pensiones

Solo el pasado mes de junio el Estado afrontó un desembolso de 28.644 millones
de euros, repunte provocado por la concurrencia de la nómina ordinaria,
la extra y la devolución del IRPF de las pagas

31 jul 2019 / 12:07 H.

Desde que la Seguridad Social comenzase a sufrir los primeros desequilibrios financieros de cierta importancia en la década de los años 90, el Estado se ha dispuesto como una suerte de red de salvación para sostener al organismo encargado de pagar las pensiones en nuestro país. Lo ha hecho mediante inyecciones de capital para sufragar los picos de gasto que afronta la Seguridad Social, sobre todo a la hora de abonar la paga extra de las pensiones en los meses de junio y de diciembre, además de cubrir las necesidades del Sistema en periodos de crisis económica, pérdida de empleo y desplome de los ingresos. En este sentido, las transferencias alcanzaron los 17.168 millones de euros entre 1992 y 1999, los 10.192 millones de euros en 2017, y otros 13.839 millones para cada uno de los años 2018 y 2019. En suma, más de 55.000 millones de euros que el Estado ha venido liberando en concepto de transferencias procedentes del Presupuesto General, o lo que es lo mismo, de la recaudación tributaria.

Más de 38.000 millones en tres años

Este mismo mes de junio, la Seguridad Social ha tenido que hacer uso del crédito del Estado extendido en prórroga presupuestaria para afrontar la paga extra de los pensionistas, así como la devolución del IRPF de estas prestaciones, además de la nómina mensual. En suma, el Gobierno afrontó solo este pasado mes de junio un desembolso de 28.644 millones de euros, para lo que el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, confirmó que dispondría de 7.500 millones de dicho crédito que tiene concedido a la Tesorería General de la Seguridad Social. Así, con esta disposición y la que se efectúe en diciembre, de algo más de 6.000 millones, el Estado habrá extendido préstamos por valor de 38.000 millones de euros para pagar pensiones solo en los últimos tres años.

Concretamente, las partidas del desembolso extraordinario en estos meses de tensionamiento extraordinario -cuando se echa mano de los fondos adicionales- se dividen, por ejemplo, en el caso del pasado mes de junio, en 9.644,34 millones de euros correspondientes a la nómina mensual, lo que además supone un incremento interanual del 5,1 por ciento; otros 9.000 millones de euros por la paga extra y cerca de 10.000 millones más en concepto de devoluciones de IRPF. De este modo, la nómina de la extra marca un récord histórico, con un coste superior a los 19.000 millones.

Sin embargo, el ministerio que dirige su titular en funciones, Magdalena Valerio, sí que ha confirmado que estos 7.500 euros no serán la única inyección extraordinaria que recibirán las cuentas de la Seguridad Social para hacer frente a los compromisos de pago. Será necesaria la disposición de nuevos fondos procedentes del crédito, con cargo a Presupuestos Generales, para el mes de diciembre, cuando deba afrontar la segunda paga extra de los pensionistas y una nómina que volverá a rondar los 19.000 millones de euros. Para entonces, la disposición del préstamo será de 6.330 millones de euros.

“En la Seguridad Social estamos tranquilos, porque todos los incrementos del gasto están previstos. No se van a dejar de pagar las pensiones”, confirmaban fuentes cercanas al Ministerio del ramo recientemente a elEconomista.

Cabe recordar que este nuevo repunte del gasto en pensiones se produce justo unos días después de que el Tribunal de Cuentas advirtiese en un informe sobre la sostenibilidad financiera de la Seguridad Social, con un pasivo acumulado que supera los 100.000 millones euros de deudas contraídas, a lo que hay que añadir la presión que genera un déficit anual que se encuentra enquistado en los 18.000 millones, como producto del desfase entre ingresos y gastos. Un dato que ha generado en los días posteriores los análisis que apuntan a una quiebra técnica del Sistema, un extremo que desmiente la ministra del ramo, Magdalena Valerio.

En este sentido, según los datos de la nómina correspondiente al sexto mes del año, la pensión media del Sistema, que comprende las distintas clases -contributivas y no contributivas-, tanto jubilación como incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares, es de 990,87 euros al mes. Y más concretamente, la pensión media de jubilación asciende a 1.137,99 euros mensuales, mientras que la de viudedad se sitúa en 712,19 euros.

La hucha se libra del ‘estacazo’

Las buenas noticias que dejan la nómina de récord histórico de pensiones de junio, es que, gracias al positivo avance en las cotizaciones -crecen a un ritmo del 8 por ciento respecto al año anterior-, en este caso no ha sido necesaria la extracción de nuevos fondos procedentes de la conocida como hucha de las pensiones, de la que solo restan en estos momentos algo más de 5.000 millones de euros, después de la disposición que realizó la Seguridad Social para abonar la paga extra de diciembre del pasado año, de unos 3.000 millones de euros.

En este sentido, a principios del presente ejercicio, la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, anunció que para hacer frente a los repuntes de gasto en el presente ejercicio se haría uso de 3.693 millones de euros, de modo que tan solo restarían en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social unos 1.368 millones de euros, significando la práctica liquidación del Fondo que, durante sus mejores años, allá por 2011, atesoraba 66.815 millones de euros.

Cabe recordar que, hasta el pasado mes de abril, los ingresos del Sistema ascendían a 40.846 millones de euros procedentes de la recaudación de cotizaciones sociales, lo que supone un 8,09 por ciento más que el año anterior. Mientras que el saldo positivo el último día de abril se sitúa en 3.205,69 millones de euros, un 0,26 por ciento del PIB. Este saldo positivo es el resultado de la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 49.457,42 millones de euros, que presentan un incremento del 9,71 por ciento y unas obligaciones reconocidas de 46.231,73 millones de euros, que crecen un 10,4 por ciento.