El debate de la edad de retiro vuelve al congreso

Todos los partidos mayoritarios, a excepción de Unidas Podemos, incluyen
en sus propuestas para las pensiones medidas para retrasar la edad efectiva
de abandono del mercado de trabajo

24 abr 2019 / 10:08 H.

Es uno de los elementos más delicados de cualquier reforma llevada a cabo en los sistemas de pensiones y sin embargo es probablemente la medida paramétrica que tiene mayor capacidad de ajuste del gasto en pensiones, por lo que aparece siempre que se trata el debate sobre las medidas necesarias para revertir, en este caso, el déficit de la Seguridad Social que, en España alcanza los 18.000 millones de euros al año.

A nadie se le escapa que un eventual retraso de la edad legal de jubilación es un catalizador para el gasto del Sistema, ya que por un lado retrasa la entrada al sistema de pensiones de los potenciales beneficiarios, y por otro, implica correlativamente un menor periodo de expedición de las pagas. En este sentido, parece que los partidos políticos han tomado la ruptura de las negociaciones del Pacto de Toledo como una puerta abierta a reconfigurar sus reivindicaciones para la reforma de las pensiones y la Seguridad Social. De hecho, todos los programas electorales de los partidos mayoritarios hacen referencia a este factor de la edad de jubilación, siendo Unidas Podemos el único partido que aboga por una bajada de los años.

“Jubilación anticipada. Las personas que hayan llegado al menos a los 25 años podrán jubilarse anticipadamente sin penalización en sus pensiones”, recoge el programa de la formación morada que en las anteriores elecciones proponía una vuelta a la edad de los 65 años previa a la reforma del PSOE de 2011, si bien parecen haber rebajado sus pretensiones en este campo de cara a la próxima legislatura acotando la reivindicación a un periodo mínimo de cotizaciones.

Además, un elemento que también puede determinar la edad de jubilación es la propuesta del partido liderado por Pablo Iglesias de la “libre elección de las personas que lleguen a la edad de jubilación de los años de cómputo para el cálculo de sus pensiones entre todos los años de su vida laboral”. Un factor que permite a la persona acertar con el año de retiro del trabajo pudiendo prever la fórmula más beneficiosa para el cálculo de la prestación.

Por contra, el único partido que recoge un retraso de la edad de jubilación de pleno es Vox, que en su propuesta para la transformación del sistema público de reparto a uno mixto de capitalización señala la necesidad de llevar a cabo un “retraso de la edad de jubilación” y la aplicación de incentivos para la prolongación de la vida laboral, si bien no especifica ni la edad a la que se tendría que elevar -en 2027 se situará en los 67 años-, ni tampoco las medidas para prolongar la estancia en el puesto de trabajo de los perfiles profesionales más experimentados, por encima de los 60 años.

En esta línea se dirige una de las propuestas del PP para la reforma de las pensiones que aparece recogida en su programa Valor seguro con las líneas maestras de acción política para después del 28 de abril donde entre medias de una oda a la reivindicación de incentivos fiscales para el ahorro privado de las personas refleja una propuesta que afecta al retiro del puesto de trabajo. Es la de avanzar en la compatibilización del cobro de la pensión de jubilación con la percepción de una renta del trabajo, una fórmula que busca un beneficio para las partes y un ahorro directo para la Seguridad Social ya que, por un lado, mantiene la actividad productiva en la compañía y, por otro lado, continúa realizando aportaciones al sistema en forma de cotizaciones en un periodo de tiempo en el cual el Estado debería estar expidiendo una pensión.

“Jubilación activa. Hacer compatible la percepción de un porcentaje ascendente de la pensión de jubilación con el desarrollo de una actividad laboral o profesional ya sea esta por cuenta propia o por cuenta ajena, con acuerdo de su empleador”, recoge la literalidad del texto.

Pero ahí no queda todo ya que los populares proponen en este mismo marco la “exención, con un límite en la renta sobre la que podrá aplicarse, en el pago del IRPF, cuando se continúe la actividad profesional sin cobrar la pensión de jubilación”. Es decir, una rebaja de la factura fiscal a cambio de renunciar temporalmente al cobro de la paga por parte del Estado en edad de derecho a percibirla.

Precisamente, y junto con el impulso al modelo de la mochila austriaca, la única propuesta concreta de Ciudadanos en torno al sistema de pensiones es la de “hacer compatible trabajar y cobrar el cien por cien de la pensión”.

De hecho, el PSOE es el único de los partidos grandes que entre sus propuestas para reformar el sistema público elude cualquier tipo de referencia a la edad de retiro del mercado de trabajo. Sin embargo, sí que recoge una modificación de la actual regulación del Factor de Sotenibilidad que, si bien no incrementa la edad de jubilación, sí que elabora un cálculo de la cuantía de las pagas en función de la esperanza de vida del beneficiario, que siendo más alta computa un menor volumen anual, al tener que ser repartida entre más años. Eso sí, sin retrasar la fecha de entrada al sistema.

Sin embargo, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, aseguró recientemente en el Congreso de los Diputados que su Gabinete ha estado trabajando en “buscar una forma más flexible para que la gente se jubile cada vez más tarde. Nunca voy a defender que la gente se jubile cada vez más pronto”, señala el representante del Gobierno haciendo referencia a la evolución de la demografía.

Granado insiste en que “seguir retrasando la salida del mercado de trabajo sigue siendo el principal objetivo” para conseguir pagar “unas pensiones dignas” en las próximas décadas. “Se puede conseguir mucho mejor con flexibilidad”, defiende.