El autónomo se jubila tarde y con pensión baja

Son los principales problemas para un trabajador por cuenta propia. Los expertos proponen adecuar la cotización a los ingresos reales, planes de relevo generacional y fomentar el ahorro complementario

27 feb 2019 / 09:34 H.

Cotizar por lo mínimo es el gran problema al que se enfrentan los autónomos. Según datos proporcionados por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), hasta el 85 por ciento de los 3.250.000 trabajadores autónomos registrados en el Régimen General de Trabajadores Autónomos (Reta) cotizan por la base mínima que actualmente -tras la subida de un 1,25 por ciento aplicada por el Gobierno de Sánchez para incluir más prestaciones sociales como paro y baja por enfermedad- se sitúa en los 944,4 euros al mes. Esto se traduce en que la pensión media de los autónomos es de 681 euros, casi un 40 por ciento más baja que la de un trabajador asalariado.

“La baja cuantía de las pensiones de los autónomos es el principal problema cuando llega el momento de la jubilación. Es un problema endémico que en lugar de corregirse sigue agravándose con una gran diferencia entre las pensiones de jubilación entre un asalariado y un autónomo debido a que siempre cotizan por la base mínima”, según señala el presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta), Eduardo Abad.

La aplicación de la cotización según ingresos reales sería la solución para acabar con esta desigualdad en las pensiones entre asalariados y autónomos como reclaman las asociaciones representantes de autónomos al Gobierno de Pedro Sánchez.

“Muchos autónomos tienen que afrontar mes tras mes una cuota desmesurada en proporción a los ingresos que tienen, mientras que los que más ganan no contribuyen de forma proporcional”, según María José Landaburu, secretaria general de Uatae, que considera que “los autónomos con menos ingresos pagan las jubilaciones de los autónomos con altos ingresos pese a que estos últimos no las necesitan porque muchos cuentan con planes de pensiones privados”.

Para acabar con la desigualdad en las pensiones, desde el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, en colaboración con las asociaciones de autónomos, se iba a poner en marcha una campaña informativa para explicar y sensibilizar a los empresarios autónomos de la importancia de incrementar sus bases de cotización para mejorar sus prestaciones y coberturas, aunque con la disolución de las Cortes el próximo 5 de marzo esta medida quedará en suspenso hasta el comienzo de la próxima legislatura. A favor de esta medida de concienciación se muestran desde ATA, ya que tal y como manifiesta su vicepresidenta, Celia Ferrero, “hay que hacer pedagogía y explicarles a los autónomos las consecuencias de sus elecciones, porque la cotización no sólo determina la pensión por jubilación, sino también las prestaciones por incapacidad en cualquiera de sus formas”. Entre otros problemas a los que se enfrentan los autónomos es que cada vez disfrutan de su jubilación más tarde. Según la vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero, “se deben dar facilidades a aquellos que se quieran jubilar llegada la edad legal y por supuesto se debe facilitar la continuidad de aquellos que quieran seguir al frente de sus negocios”. Por ello mismo, Ferrero considera muy acertada la medida aprobada el 15 de marzo a través del Real Decreto 5/2013 para permitir compatibilizar trabajo y pensión, lo que ha duplicado el número de altas en pensiones.

Entre los motivos que explican que los autónomos se retiren de forma cada vez más tardía se debe a que muchos de ellos alargan su vida laboral, porque sienten a su negocio como un hijo, por ello se necesitan medidas que favorezcan tanto el relevo generacional, como la transmisión de empresa y la jubilación activa. “Los negocios viables no deberían perderse porque el empresario autónomo se jubile; si un autónomo quiere seguir cuidando de su negocio habría que asegurar que puede hacerlo sin miedo a perder la pensión que se ha ganado. Para esto hay que evitar cambios imprevistos en la norma, como cuando se cambió el criterio para poder compatibilizar el cobro del 100 por ciento de la pensión con el ejercicio de la actividad”, según declara el presidente de la asociación de autónomos Ceat, Pedro Barato.

Aunque desde Upta matizan que estos planes de relevo generacional deben fomentarse a largo plazo con trabajadores autónomos cada vez más cualificados y con empleos de mayor calidad. “No sirve de nada aprobar ayudas y subvenciones para crear nuevos negocios y en fomentar el empleo autónomo si cuando ese trabajador por cuenta propia desea jubilarse debe cerrar un negocio que ha supuesto una gran inversión”, aclara el presidente de Upta, Eduardo Abad.

Entre los problemas que los autónomos enfrentan a la hora de su jubilación, el ahorro insuficiente durante la etapa profesional sería otro de los factores a los que se enfrentan los autónomos durante su etapa de jubilación, porque la pensión se presenta insuficiente para mantener el nivel de vida. En opinión del economista jefe del think tank Civismo, Javier Santacruz, “los autónomos desperdician una cosa importantísima que tienen frente a los asalariados, que es poder elegir la base de cotización. La mayoría elige la base mínima y todo lo que dejan de pagar a la Seguridad Social deberían ahorrarlo en un fondo privado”.

Reforma del Sistema

El presidente de la organización de autónomos Ceat, Pedro Barato, subraya que cualquier reforma en el sistema de pensiones debe realizarse teniendo en cuenta la sostenibilidad del sistema. “La desaparición del Fondo de Reserva de la Seguridad Social es una realidad, por ello es necesario hacer cambios significativos en el sistema público de pensiones para que sea viable y sostenible en el tiempo”, señala Barato.

Mientras, la secretaria general de Uatae, María José Landaburu, pone el foco en la importancia de la aplicación inminente de la cotización por ingresos reales “porque es el único método para calibrar las pensiones de un colectivo que son la vergüenza europea en cuanto a derechos”. Entre otras medidas a tener en cuenta, según Santacruz, es reformular las bases de cálculo que deberían incluir toda la vida profesional del autónomo incorporando criterios objetivos de discriminación positiva hacia aquellos autónomos que han contratado trabajadores y, por tanto, han sido más empresarios que autónomos. En esta misma idea coinciden desde ATA, que señalan que se debería establecer el cómputo de la pensión en función de lo cotizado durante toda la vida laboral. “Muchos autónomos cotizan poco hasta que no llegan a los años previos a jubilarse, porque saben que sus aportaciones no cuentan a la hora de fijar la futura cuantía de su pensión. Si se reformara este aspecto, muchos entenderían que la Seguridad Social computa todas sus cuotas, de la primera a la última, y les impulsaría a mejorarlas cuando sus ingresos se lo permitieran”, subraya Ferrero.