El autónomo llegará al 42% de la paga
del empleado

Los trabajadores autónomos jubilados cobran de media 523 euros menos que los asalariados en la misma situación, según las proyecciones de las entidades representativas de los autónomos

24 dic 2019 / 09:05 H.

Los trabajadores autónomos españoles tendrán más complicado el mantenimiento de su poder adquisitivo una vez salgan del mercado laboral. Esta es la conclusión que se desprende de la nota lanzada este miércoles por la OCDE -un extracto del informe Pensions at a Glance 2019 que elabora este organismo- donde se advierte de los riesgos futuros en términos de suficiencia de la pensión para los empleados por cuenta propia como producto de las menores aportaciones realizada a la Seguridad Social y la falta de obligación en nuestro país de que estos contribuyan a un plan de pensiones. En suma, este colectivo solo obtendrá un 42 por ciento de la pensión que percibirá un asalariado de similares ingresos.

“En España, al igual que en Polonia y Turquía, los trabajadores autónomos sólo están obligados a cotizar un mínimo al régimen de asalariados. Los autónomos pueden elegir libremente la base de cotización siempre que sea superior a un umbral mínimo (42 por ciento del salario medio), sin relación alguna con los ingresos reales. A continuación, pagan la misma tasa de contribución total que se aplica a los empleados. Más del 70 por ciento de los trabajadores autónomos sólo pagan cotizaciones mínimas obligatorias a la pensión en España, y la subestimación de los ingresos parece ser generalizada”, recuerda la institución.

En este sentido, advierte de que en los países en los que los trabajadores autónomos no están obligados a contribuir plenamente a los planes de pensiones relacionados con los ingresos mientras que los empleados sí lo están, la pensión relativa es una de las más bajas. “En el caso de la carrera completa, la pensión teórica futura de los trabajadores autónomos en España es el 42 por ciento de la pensión de los empleados con ingresos similares; sólo Japón, México y los Países Bajos obtienen una puntuación más baja”, señala el organismo.

En este sentido, de media, los trabajadores autónomos jubilados cobran de media 523 euros menos que los asalariados en la misma situación, según un informe elaborado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). En concreto, los trabajadores por cuenta propia reciben 762,3 euros cuando se jubilan, mientras que en el caso de los asalariados asciende hasta 1.258,32 euros.

Diferencias regionales

Al comparar la pensión de autónomos y asalariados de la misma provincia, en el caso de Madrid la diferencia es de alrededor de 651 euros, con una pensión media de 1.487 euros para los asalariados y de 837 euros para los autónomos. En Barcelona, la diferencia es de 516 euros, y en Sevilla, de 384.

Además, UPTA señala que también entre los autónomos existen grandes desigualdades en este sentido, ya que la pensión de jubilación media de los denominados autónomos rurales apenas supera los 725 euros, mientras que los autónomos de las grandes urbes o de sus áreas de influencia se sitúan en los 850 euros.

Los casos más graves, denuncia la asociación, se recogen en Galicia, cuya pensión media de jubilación es de 653 euros; Extremadura con una pensión media de jubilación de 716 euros; o Castilla León, con 736 euros; en comparación con las pensiones medias de jubilación de autónomos residentes en Navarra, País Vasco o Madrid, con pensiones de jubilación que oscilan entre los 906, 860 y 836 euros, respectivamente.

“Después de cotizar toda una vida, perciben pensiones que en muchos casos no les aseguran ni un mínimo de ingresos para vivir con dignidad”

Para el presidente de UPTA, Eduardo Abad, “este debe ser uno de los grandes debates del futuro, hay que remediar esta situación y las cuantías que perciben los autónomos en concepto de pensión, sobre todo en el caso de la pensión de jubilación”. “Después de cotizar toda una vida, perciben pensiones que en muchos casos no les aseguran ni un mínimo de ingresos para vivir con dignidad, este es el drama de gran parte de nuestro colectivo una vez concluyen su carrera profesional”, añadió.

Por ello, UPTA considera “vital que diseñemos un nuevo modelo de cotización que permita a miles de trabajadores autónomos regularizar sus cotizaciones antes de finalizar el año corriente.”

Para ello, aboga por plantear a los trabajadores por cuenta propia la necesidad de aumentar las bases de cotización de cara a su jubilación y que sea el Estado el que a través de iniciativas de incentivación de cotizaciones desarrolle los mecanismos fiscales necesarios para que esto se produzca de forma natural.

Consecuencias de la crisis

Además, otra de las observaciones que realiza la OCDE sobre la coyuntura del sistema de pensiones español en relación a la evolución del mercado de trabajo es el impacto que puede tener en la futura cuantía de la paga la interrupción de la carrera laboral. En este sentido, de media, en los países de la OCDE una interrupción de cinco años implica una reducción de la pensión a percibir de algo más del 6 por ciento, situación habitual entre muchos de los desempleados que dejó la crisis en España que, en el medio plazo, son quienes han compuesto el amplio colectivo de parados de larga duración.

“Una interrupción de carrera de cinco años no influye en las prestaciones de pensión en comparación con el escenario de carrera completa, ya que las prestaciones completas en el plan relacionado con los ingresos se alcanzan después de 38,5 años de cotizaciones. Para la OCDE, por término medio, un período de desempleo de cinco años conduce a una reducción de las pensiones del 6,3 por ciento en los regímenes obligatorios”.

Nos jubilamos tres años antes

El último aspecto llamativo de la nota está en la constatación de que los españoles se retiran antes de la media de los países de la OCDE, uno de principales pilares del desequilibrio que registra actualmente la Seguridad Social. Punto en el que vuelve el debate sobre la diferencia entre la edad legal de jubilación y la edad efectiva de abandono del mercado de trabajo.

En este sentido, la OCDE recuerda que la edad legal de jubilación, actualmente fijada en 65,5 años, aumentará gradualmente hasta los 67 años en 2027, aunque a partir de 2027, las personas que hayan cotizado durante al menos 38,5 años -frente a los 36,5 años actuales- podrán seguir jubilándose a los 65 años con una pensión completa, “que es, por lo tanto, la edad normal de jubilación en el caso de referencia de la OCDE de una carrera completa a partir de los 22 años”. De este modo, la edad de jubilación está por debajo de la media de la OCDE de 66,1 años para los hombres y 65,7 para las mujeres, y es sustancialmente inferior a la prevista en Dinamarca (74), Estonia (71), Italia (71) y los Países Bajos (71).

“Las tasas de empleo en España disminuyen rápidamente con la edad y están por debajo de la media de la OCDE para todos los grupos de edades comprendidas entre los 55 y los 69 años”, apunta el organismo. Esto se refleja en la muy baja edad media efectiva de salida del mercado de trabajo: con 62 años para los hombres y 61 para las mujeres en España, es decir, tres años por debajo de la media de la OCDE.

Un retiro más tardío

Tal y como revelan datos de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), la llamada jubilación activa duplica el número de trabajadores por cuenta propia mayores de 65 años en una década, pasando de 66.079 autónomos de esta edad en agosto de 2009 a 124.675 en agosto de 2019, lo que supone un incremento del 88,7 por ciento. Estos profesionales tienen derecho a cobrar parte de su pensión pública por jubilación a la par que prolongan su vida laboral.

Esta medida ha contribuido a aumentar la edad media del tejido empresarial español. Y es que, de la mano de ATA, se conocía el pasado mes de octubre que los autónomos de más de 40 años se han incrementado en los últimos diez años. No solamente la jubilación activa contribuye a este aumento, sino que también influye el propio paso del tiempo de los autónomos que ha consolidado su actividad y las nuevas altas de profesionales de más de 45 años que sufrieron mucho durante la crisis.

Especialmente significativo es también el incremento en 78.654 autónomos de entre 50 y 54 años en una década (+18,5 por ciento) y la siguiente franja con un incremento de casi un 25 por ciento de los autónomos de entre 55 y 59 años (+87.874 autónomos).

En el mismo periodo el incremento de pensionistas pone de manifiesto cómo la jubilación activa ha hecho que este incremento en los últimos cinco años haya sido menos de la mitad (un 5,9 por ciento) que en los asalariados en los últimos cinco años (14,7 por ciento).

El vicepresidente de ATA y presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE), Fermín Albaladejo, señala que “hay que fomentar el relevo generacional y la sucesión empresarial”. Una medida para esto podría ser, en sus propias palabras, “la eliminación completa del impuesto de sucesiones y donaciones para transmisiones empresariales entre familiares”.