‘Crowdlending’: un ahorro novedoso
para la futura jubilación

Se trata de un préstamo concedido por un inversor a una empresa. La fiscalidad
que todos los activos de renta fija con rendimientos obtenidos por la cesión
de capital propio a terceros

26 feb 2020 / 10:48 H.

Durante mucho tiempo ha sido la renta fija y los depósitos los activos preferidos por los ciudadanos para realizar sus inversiones o depositar sus ahorros, respectivamente. Sin embargo, estas preferencias chocan con la situación de tipos de interés en todo el mundo. Es la famosa represión financiera provocada por los bancos centrales y sus agresivas políticas monetarias.

Son ya varias las entidades que hoy no admiten depósitos a plazo fijo de sus clientes. Las que lo admiten ofrecen unos intereses muy bajos. Aun así, se encuentran ofertas de estos productos que suelen ser de bancos no domiciliados en España y, en muchos casos, solo admiten importes pequeños.

Para aquellos ciudadanos muy adversos al riesgo, la volatilidad de la renta variable y los riesgos de este tipo de inversión. Muchos de estos optaron hace tres o cuatro años por fondos garantizados de renta fija como sustituto de los depósitos. Actualmente la oferta es muy escasa y las promesas de retorno raquíticas y, además, a horizontes temporales de muy largo plazo.

Otros prefirieron vehículos de inversión pura en renta fija, tanto Fondos de Inversión (FI) como Fondos de Pensiones (FP). Hay que reseñar que la caída de la rentabilidad en la generalidad de estos títulos ha sido alta. El efecto ha sido la caída de tipos de interés, lo que supone un ascenso del precio de estos activos, que se ven reflejados en los valores liquidativos (FI)
o en los derechos consolidados (FP). Sin embargo, entre los analistas y la comunidad financiera, se da por agotada la caída de las rentabilidades y, por tanto, los retornos esperados. En el mejor de los escenarios es muy reducida, en muchos casos están condenados a ver como cae el valor de su inversión.

Ante esta situación, se ha optado por aumentar el riesgo. Puede ser que muchos ahorradores se sientan inseguros e incómodos con esta situación, pero muchos inversores adversos al riesgo se ven en la tesitura de qué hacer con su dinero. Hoy en día, la industria fintech, ofrece posibilidades de inversión a través del crowdfunding y crowdlending. Vamos a centrarnos en el crowdlending, pues este artículo está dirigido a esas personas adversas al riesgo de la renta variable, la cual guarda similitudes con el crowdfunding.

El crowdlending es un préstamo concedido por un inversor a una empresa o persona, que contactan a través de plataformas digitales. Esta es conocida como financiación corporativa. Ahora bien, siendo un préstamo hay que tener en cuenta sus características, sobre todo para perfiles de riesgo bajo.

Sobre el riesgo que corre el inversor, hay que dividir este tipo de préstamos mediante la tipología que encontramos entre los posibles préstamos. En primer lugar, en los préstamos hipotecarios, el inversor tiene una garantía real, el inmueble que están financiando; en este tipo de crowdlending el riesgo baja. En segundo lugar, para préstamos con avales, como con las hipotecas, el prestamista tiene una garantía, pero hay que revisar el tipo de aval por su diversidad y hay que ver cómo cubre el riesgo de impago. Por último, en préstamos sin garantía, es el que más riesgo implica aun cuando las plataformas ofrecen su visión y medidas de seguridad, estas son estáticas y, por tanto, se realizan en un momento determinado. Sin embargo, está presente el riesgo de la actualización algo que en el caso de las casas de rating, efectúan continuamente.

Este tipo de préstamos son flexibles puesto que hay plataformas que permiten inversiones desde 10 euros. Esta flexibilidad es fundamental para disminuir el riesgo. Para minimizar el riesgo, en primer lugar, hay que poner un porcentaje máximo del patrimonio en esta inversión y después que los préstamos sean por importes bajos y muy diversificados, buscando aquellos que tengan garantías. Por último, la cesión de estos puede generar problemas, ya que su liquidez es, en general, muy limitada. Por esto, dentro de la diversificación sería bueno escalonar y variar los plazos de estos.

Rendimiento de capital

En cuanto a su fiscalidad, los préstamos realizados por crowdlending tienen la misma fiscalidad que todos los activos de renta fija, es decir, son rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios, mencionados en el apartado 2 del Art. 25, de la Ley del Impuesto de la Renta de Personas Físicas (IRPF). Por tanto, las cantidades percibidas se deben declarar como rendimientos de capital. Estas cantidades tributan en la Base Especial del Ahorro con ese gravamen que es de hasta los 6.000 euros, 19%, desde los 6.000 hasta los 50.000 euros; el resto está gravado con el 23%. Normalmente estos rendimientos son abonados al prestamista con la retención realizada. Conviene pedir el borrador a Hacienda y ver los datos que tiene del sujeto pasivo y, si fuese necesario, modificarlo. De esta forma se cumplimenta la declaración correctamente y se evitan problemas en el futuro.

La tecnología y la nueva economía colaborativa permiten la diversificación de cartera y hacen frente a la represión financiera a la que nos tienen sometidos los bancos centrales. Todo parece indicar que esa situación va para largo y a los inversores, que por tener un perfil conservador hoy les es muy difícil encontrar alternativas de inversión.

En todo caso, lo primero es informarse perfectamente de lo que se está adquiriendo, ver sobre qué plataforma estamos actuando, mirar las comisiones que estas plataformas cobran a los prestamistas. Debe poder invertir de forma muy diversificada, tal y como se ha comentado anteriormente, ser muy cuidadoso y prevenir posibles impagos por quiebra de a quién le hemos dejado el dinero. No se deje engañar por las rentabilidades, tenga en cuenta que a mayor rentabilidad, mayor riesgo.

Como vemos y en contra de algunas opiniones, la tecnología nos permite ampliar las posibilidades, en este caso prestando directamente a aquellos que necesitan esa financiación. Son muchos los que despotrican o hablan de plagas bíblicas sobre la tecnología, aquí vemos que esos tremendos miedos pueden darnos facilidades y amplían claramente las posibilidades de inversión, más en momentos complicados para invertir de forma conservadora nuestros ahorros.