Banca y energía, sectores punteros
en planes de empresa

Un informe de KPMG apunta a que el 53% de las compañías españolas impulsarán vehículos de ahorro para sus empleados a partir de 2020 como complemento para la paga de jubilación del Estado

30 ene 2019 / 09:16 H.

Uno de los deberes pendientes de los españoles a la hora de abordar la jubilación es la participación en sistemas de ahorro complementario al sistema público de pensiones, más si cabe en el actual periplo deficitario de la Seguridad Social y con unas previsiones poco halagüeñas en términos de incremento de los costes por el envejecimiento de la población y la cada vez mayor esperanza de vida de los ciudadanos.

En este sentido, aunque sin una determinación manifiesta, desde los círculos de influencia, como expertos económicos, y el propio seno del Pacto de Toledo han entendido la necesidad de impulsar los sistemas complementarios, con una especial atención a los planes de pensiones de empresa, para que estos se comiencen a fomentar en el tejido productivo del país ante la escasa presencia de los mismos en la actualidad.

Sin embargo, el éxito de un modelo similar al implementado en Reino Unido precisa de la colaboración del sector público y el sector privado. En este sentido, el II Informe de Situación de las Pensiones en España, elaborado por KPMG con una muestra de 235 compañías de diferentes sectores, arroja un creciente nivel de preocupación de los empleadores sobre la posibilidad de habilitar planes de pensiones de empresa ligados a la actividad productiva de cada trabajador. Álvaro Granado, responsable de Pensiones People Services en KPMG, asegura al respecto que “el 22 por ciento de las empresas incluye la planificación de la jubilación en su agenda de recursos humanos para 2019, porcentaje que subirá al 53 por ciento en el año 2020”. Sin embargo, las conclusiones del estudio solo confirman la presencia de estos tipos de planes en el 26 por ciento del tejido empresarial del país.

Liderazgo de la banca

En este sentido, del total de planes de pensiones de empresa analizados en 2018, el sector financiero y el de los servicios son los que más implementado tienen este modelo entre sus trabajadores, copando el 21 por ciento del total en cada uno de los casos -un 1 por ciento más que en 2017, respectivamente-. Es decir, estas áreas copan el 42 por ciento de todos los sistemas de ahorro complementario vigentes en nuestro país. A ellos, le siguen dos sectores con evoluciones dispares en cuanto a volumen de planes: Industria y Química-Farmaceútica. El primero de ellos actualmente copa el 14 por ciento de la oferta del tejido productivo del país, un 3 por ciento menos que en 2017, mientras que el segundo de ellos ha crecido un 2 por ciento en el último año y hoy presenta el 16 por ciento de los planes de empresa en España.

Justo por detrás, el quinto sector productivo con más planes de pensiones para sus empleados es el energético, un 10 por ciento del total después de haber crecido un punto en el pasado ejercicio. Y ya en un volumen más residual con un 5 por ciento o menos del total de la oferta se encuentran Consumo y Distribución, Construcción e Infraestructuras, Tecnología y, por último, Transporte y Logística.

Dentro de cada sector la tendencia cambia: si bien sectores como Energía o Tecnología presentan un pequeño porcentaje del total de los planes de pensiones de empresa, sí que cuentan con una amplia implantación dentro de cada uno de sus sectores. Así, Banca y Energía lideran el volumen de implantación dentro de sus sectores con presencia de planes en el 50 por ciento de las compañías, respectivamente. Le sigue en tercera posición con una presencia en el 41 por ciento del tejido el sector Químico-Farmacéutico y en cuarto lugar el sector tecnológico, con un 28 por ciento de las compañías implicadas en esta modalidad de ahorro complementario.

En cuanto a las cuantías de las aportaciones, la mitad de las empresas que tienen planes de previsión, el 54 por ciento, duplica la aportación que realiza el empleado y en el caso de los directivos el coste de este tipo de planes suele oscilar entre el 15 por ciento y el 20 por ciento de su salario bruto anual.

‘Exigencias del guión’

La disminución de la natalidad, el incremento de la longevidad y las altas tasas de desempleo están elevando la tasa de dependencia, o lo que es lo mismo, el ratio entre pensionistas y cotizantes a la Seguridad Social, al tiempo que presiona el gasto público destinado a la jubilación en España. En este sentido, uno de los elementos cada vez más presentes en el debate social es el impulso del ahorro privado a través de los planes de empresa. Las previsiones apuntan además a que este ratio de pensionistas y cotizantes puede llegar a 77,5 por cada 100 personas en edad de trabajar en 2050, es decir, 1,3 personas en activo por cada pensionista, lo que supondrá la tasa de dependencia más alta del mundo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En este escenario de dudas crecientes sobre la cuantía de la pensión que recibirán muchos trabajadores, las empresas van siendo cada vez más conscientes de la necesidad de poner en marcha planes de ahorro privados que completen en un futuro las pensiones. Como se ha indicado, el pasado año, el 26 por ciento de las empresas encuestadas aseguró disponer de este tipo de sistemas de ahorro para el futuro.

Otro de los aspectos que destaca el estudio es el hecho de que las sucesivas reformas que se han producido en las condiciones para acceder a las pensiones públicas de la Seguridad Social han hecho mella, sobre todo, en los trabajadores con salarios más bajos. De este modo, por ejemplo, la reforma de 1995 situó el porcentaje del salario percibido antes de la jubilación, el conocido como ratio de cobertura, en el 98,5 por ciento para los salarios de 25.000 euros bruto al año y tras los cambios de 2013 el porcentaje bajó al 60,4 por ciento. En el lado opuesto, en salarios más elevados, 95.000 euros anuales, el porcentaje de reducción ha sido menor, ya que ha pasado del 31,3 por ciento del último salario en 1995 al 26,5 por ciento.

Recomendación internacional

Así las cosas, son numerosos los organismos internacionales que vienen recomendando a las empresas y trabajadores españoles la puesta en marcha de planes de pensiones complementarios a la luz del aumento de pensionistas por cada cotizante. La mencionada OCDE ha aconsejado abiertamente a nuestro país un sistema más eficaz de información a los trabajadores, así como la puesta en marcha de incentivos al ahorro, línea argumental en la que coinciden también el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), siempre en aras de disminuir las consecuencias adversas que tendrá sobre el sistema el envejecimiento de la población. Cabe recordar que la OCDE instó recientemente a España a avanzar en estos planes de ahorro y modificar el método de cálculo de la pensión inicial, alargando el tramo de referencia de cotizaciones, situado en los últimos 25 años tras la reforma de 2011, además de extender el periodo mínimo de aportaciones al sistema para tener acceso al 100 por ciento de la pensión de jubilación, actualmente en 38 años y 6 meses.

En relación con la fiscalidad de los planes de pensiones privados, según datos de la OCDE, nuestro país se encuentra a la cola en incentivos al ahorro en este tipo de productos. El 7 por ciento de los encuestados afirma ahorrar hasta el límite fiscal y financiero de 8.000 euros al año en 2018. Además, la no obligatoriedad de la jubilación en España contribuye a que la decisión de un trabajador de no acceder a la jubilación llegada su edad de referencia tenga posibles impactos financieros y en recursos humanos en las empresas.