Año crucial para la supervivencia
de la ‘hucha’ de las pensiones

Por un lado, el Gobierno anuncia la extracción de 3.700 millones de euros del Fondo de Reserva para atender los compromisos de gasto en pensiones, y por otro, la Seguridad Social confirma el cambio que se producirá en la política de inversiones financieras del remanente de los ahorros

30 ene 2019 / 09:15 H.

El 2019 será un año determinante para el futuro de la conocida como hucha de las pensiones. Tras la merma progresiva de activos desde los años de la crisis hasta hoy, el último Gobierno socialista ha anunciado que habrá de disponer este año de otros 3.700 millones de euros para hacer frente al pago de las pensiones, con un coste duplicado en los meses de las pagas extraordinarias de verano y Navidad, dejando un exiguo remanente que dejará al Fondo de Reserva al borde de la liquidación para el cierre de este ejercicio.

En este sentido, la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, espera que la cantidad que finalmente se disponga este año del Fondo de Reserva de las pensiones sea inferior a los 3.693 millones de euros previstos en el proyecto de Presupuestos Generales.

“Espero que sea menos por la mayor recaudación de cuotas”, señalaba la ministra en la rueda de prensa de presentación de los Presupuestos de su Departamento, en el que recodó que, además de fondos procedentes de la hucha de las pensiones, habrá un crédito de 15.164 millones de euros del Estado a la Seguridad Social para garantizar el equilibrio del sistema, dado que se prevé un déficit del 1,1 por ciento del PIB para este año -unos 18.000 millones de euros-.

Valerio recuerda en este punto que el Gobierno anterior había previsto sacar en 2018 unos 5.000 millones de euros, y finalmente el Ejecutivo socialista sólo tuvo que utilizar 3.000 millones de euros. En total, el Fondo cuenta ahora con poco más de 5.000 millones, por lo que tras la disposición estimada restarían cerca de 1.400 millones. Ello supone la práctica liquidación del Fondo, que en sus mejores años, allá por 2011, atesoraba 66.815 millones de euros.

‘Sin’ Transacciones Financieras

Sobre la transferencia de 850 millones de euros del Estado a la Seguridad Social, la ministra señaló que se trata de una transferencia finalista que tiene por objetivo que el sistema ingrese 850 millones sean cuales sean los ingresos que procure el Impuesto de Transacciones Financieras, cuya recaudación estaba previsto que se destinara a la Seguridad Social. Sin embargo, en el Consejo de Ministros del pasado 18 de enero el Ejecutivo acordó impulsar los nuevos impuestos sobre transacciones financieras y servicios digitales, más conocidos como tasa Tobin y tasa Google, respectivamente, mediante los cuales pretende recaudar algo más de 2.000 millones de euros. Pero la novedad fue que pese al anuncio anterior de la ministra portavoz y ministra de Educación, Isabel Celáa, de que los 850 millones previstos en la recaudación de la tasa Tobin irían de lleno a financiar las pensiones y la Seguridad Social, fuentes de Hacienda desmienten este extremo.

Según explican desde el departamento que dirige María Jesús Montero, ahora estos fondos irán directamente al Estado. “La Seguridad Social ya tiene el incremento de las bases máximas de cotización del 7 por ciento y la subida de la cotización de los autónomos, dos novedades respecto a lo que se había reflejado en el plan presupuestario” que se envió en la segunda mitad de 2018 a la Comisión Europea y que para el Ministerio representan “nuevos ingresos”. Con todo, indican que, si fuera necesario, podría haber una transferencia del Estado a la Seguridad Social a lo largo del año, como la de 850 millones que aparece en el proyecto de Presupuestos.

Cambio de estrategia

Además, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, confirmó que modificará la estrategia de inversión del Fondo, que por ley está obligado a realizar estas operaciones en títulos de deuda pública, que a día de hoy acarrean penalizaciones de rentabilidad del 0,3 por ciento al tratarse de productos de vencimiento a corto plazo.

Recientemente, la Seguridad Social informaba de que el Fondo de Reserva de las pensiones había perdido en 2018 una cantidad de 23,81 millones de euros solo por efecto de la rentabilidad negativa de los activos en los que están invertidos los recursos de la hucha. Granado explicó que el anterior equipo decidió en enero de 2017 un cambio de criterio en la gestión de las inversiones del Fondo de Reserva para dedicar la totalidad de inversiones a corto plazo. Según el acta del Comité de Gestión del Fondo de Reserva relativa a enero de 2017, el Gobierno de Rajoy tenía serias dudas sobre cómo hacer frente al pago de las pensiones a lo largo del año y por eso optó por no comprometer inversiones a medio y largo plazo. Según Granado, si se hubiera mantenido una combinación de inversiones a corto, medio y largo plazo, se habría logrado una mejor rentabilidad, señalando la intención de su Departamento de volver a gestionar la tesorería de la hucha.