“No se puede entender que los planes
de pensiones tributen como rendimiento
del trabajo”

Fernando Luque, Senior Financial Editor en Morningstar

26 jun 2019 / 10:32 H.

El patrimonio de los planes de pensiones individuales en España se encuentra estancado en torno a los 75.000 millones de euros. El Senior Financial Editor en Morningstar, Fernando Luque, desgrana la coyuntura del sector y los frenos que encuentra para su expansión en nuestro país. Asegura que el incentivo fiscal es necesario para su impulso, si bien se niega a que este se limite a los planes de pensiones y reclama que se extiendan a otras herramientas de inversión financiera. Además, pide a las empresas del sector un esfuerzo en términos de transparencia, tal y como ocurre en los fondos de inversión.

¿Por qué los planes de pensiones no terminan de despegar en España?

Hay varios motivos. La fiscalidad limita las aportaciones a 8.000 euros y hace que el producto no se desarrolle como debería si no existiese ese límite, además la capacidad de ahorro medio del español es limitada. Hay gente con capacidad de ahorro y de invertir que no pueden hacerlo por el tema fiscal, ya que están limitadas las aportaciones. Y después hay gente más joven que no llegan ahorrar con el sueldo que están ganando de cara a la jubilación, por lo que es un factor que también limita el desarrollo de los planes de pensiones individuales. También hay un problema de cultura financiera, de cultura de la inversión. Mucha gente que tiene capacidad para invertir se dirige hacia el sector inmobiliario lo que hace que las inversiones en planes de pensiones también se reduzcan. Todos estos factores se conjugan y hacen que el patrimonio de los planes de pensiones del sistema individual no crezca.

¿Habría que reformar legalmente la fiscalidad del ahorro en España?

Si queremos desarrollar la industria de planes de pensiones privados el argumento fiscal es muy importante: tanto a la hora de aportar, como ocurre ahora con las deducciones de las aportaciones, pero también pensando en la fiscalidad de las prestaciones. Cuando uno empieza a retirar dinero, ahí la fiscalidad no es ventajosa e incluso es exagerada en el sentido de que tributar por rendimientos del trabajo por planes de pensiones privados es difícilmente entendible. El dinero que has aportado ya ha tributado y no se entiende que tenga que tributar como rendimiento del trabajo. Hay que pensar en el por qué trazar ventajosamente a nivel fiscal el plan de pensiones y no otros instrumentos que también podrían servir para ahorrar de cara a la jubilación -fondos, acciones, etc.-. Si queremos fomentar que la gente invierta para completar su jubilación, hay que fomentar la fiscalidad del ahorro para la jubilación no solo para los planes de pensiones.

¿Qué otros productos pueden servir para ahorrar para la jubilación?

Cualquier vehículo de inversión puede servir para ahorrar de cara a la jubilación. Es el caso de los fondos de inversión, la inversión directa en acciones, en ETF, en bonos, o en cualquier otro instrumento de inversión. Si queremos que la gente invierta de cara a la jubilación hay que fomentar ese ahorro, no solo los planes de pensiones, que además tienen una imagen negativa asociada al producto. También por una cuestión de malas rentabilidades relativas a otros productos, los costes, etc. Y tiene la fama de ser un producto para ricos, lo cual no es cierto porque para entrar a un plan de pensiones no se necesita un patrimonio muy alto, es igual de fácil que un fondo de inversión. El hecho que se entienda como un producto con el que la gente con dinero se aprovecha de las ventajas fiscales ha jugado en contra de la popularidad de los planes de pensiones.

¿Qué se necesita para aumentar la competencia del sector y lograr que las condiciones de inversión sean más favorables?

Necesitamos más competencia internacional, que existe en los fondos de inversión y que no tenemos en los planes privados. A nivel de costes hay que reconocer que el Gobierno ha realizado un esfuerzo en reducir las comisiones de los planes de pensiones en dos etapas: la primera dejaba fuera a gran parte de los planes de pensiones más conservadores, pero luego rectificó y atacó a las comisiones de los planes de pensiones privados. Aun con esas reducciones se encuentran a la altura de los fondos de inversión, no podemos decir que el fondo sea más barato que el plan de pensiones privado. Eso aún no se ha traducido en términos de rentabilidad, pero a medio plazo seguro que elevará la rentabilidad relativa de los planes.

¿Cómo se puede atraer al cliente hacia este tipo de productos?

La transparencia también es importante, y en el caso de los planes de pensiones el sector se tiene que adaptar al siglo XXI y mirar lo que está haciendo la CNMV con los fondos de inversión, dando más transparencia a las carteras y las comisiones. El segmento de los planes es aún muy opaco para el inversor. No es fácil compararlos en términos de ofertas, rentabilidad, comisiones y, sobre todo, carteras. Está mejorando poco a poco, pero le falta mucho para llegar al nivel de los fondos. No creo que los planes de pensiones sean menos rentables que los fondos de inversión, no es así. Si se hacen comparativas de rentabilidad, en el caso español, estas son equivalentes.

¿Hay bancarización en el sistema de los planes de pensiones privados en España?

Sí, claramente. También la hay en fondos de inversión, solo que en este caso hay una arquitectura mucho más abierta que en planes de pensión. Esto se da a raíz de la implementación del MiFID que obliga a las entidades a ofrecer productos de la competencia, algo que no ocurre con los planes de pensiones, sería impensable.

¿Cuál es el futuro de los planes de empresa en España?

Es complicado. Obligar tiene sus problemas, pero dejar la opción al trabajador para poder recolocar una parte de su sueldo en un plan de pensiones de empleo es conveniente. Es la mejor forma de ahorrar para la jubilación prácticamente sin que uno se entere de que está ahorrando para ese propósito. El argumento de que en España hay muchas pymes y eso impide el desarrollo de los planes de pensiones de empleo puede ser cierto, pero la única diferencia con las grandes compañías es la estructura, si se tiene la voluntad se puede hacer lo mismo en las pequeñas empresas. Pero es difícil porque hay que convencer al trabajador de que eso le beneficia a medio y largo plazo y muchas veces la gente prefiere tener el dinero en el bolsillo que en un plan de pensiones. Ahí hay un esfuerzo por parte del sector de los beneficios de aportar a un plan. En EEUU el desarrollo de estos planes -los 401K- se dio gracias a raíz de las ventajas fiscales, que es lo que mueve el mundo de la inversión del ahorro. Hay que añadir una ventaja fiscal para el trabajador y para la empresa.

¿Qué pasaría si el nuevo Gobierno acaba con los beneficios fiscales de los planes de pensiones, tal y como quiere Unidas Podemos?

Los planes de pensiones existen por sus ventajas fiscales. Si no tienen ventajas es difícil que compitan incluso con los fondos de inversión. El incentivo fiscal es muy importante, pero no solo hacia un producto sino hacia un objetivo de inversión. Incentivar más por objetivo que por producto es la solución para que la gente se conciencie de la necesidad de ahorrar para la jubilación. Y si se quitan las ventajas fiscales a los planes de pensiones estos desaparecerán. Si mueren los planes de pensiones la gente irá a los fondos de inversión, el ahorro se recolocará en otros instrumentos.

¿Cuál es el problema que genera que mucho ahorro de los españoles esté en bienes inmuebles?

No diría que es un problema. Cada uno tiene que invertir en lo que considere más oportuno, esto viene por la propia cultura financiera del país. Sería más interesante que hubiera menos inversión inmobiliaria y más inversión mobiliaria. Básicamente por un tema de costes, sigue siendo más barato invertir en fondos de inversión o planes de pensiones que en inmuebles, además tiene un riesgo. Hay gente que tiene problemas a la hora de rentabilizar una inversión inmobiliaria -inquilinos que no pagan, costes altos, etc.-. En el fondo de inversión estos riesgos se diluyen en la propia diversificación de la cartera y eso tiene que ver con el riesgo, y en el caso del inmueble es un solo activo. Además, está la liquidez. Si uno compra un piso en el centro de Madrid no tendrá problema de revenderlo o alquilarlo, pero no todo se concentra en las grandes capitales. El problema de hacer líquido las inversiones es algo a considerar. Antes el plan de pensiones también era rígido en términos de liquidez, pero con la ventana que existe ahora a los diez años se ha intentado solucionar este problema, pero es algo que va en contra de este producto.

En planes de pensiones, ¿apostaría por gestión pasiva o la gestión pasiva de los ahorros?

Sobre esta cuestión, el tema de los costes es fundamental. Primero porque la inversión en planes de pensiones es a largo plazo, y al ser un horizonte temporal largo hace que los costes tengan una importancia crucial a la hora de obtener rentabilidad con lo que la gestión pasiva en planes de pensiones tiene mucho sentido. En España hay muy pocos planes de pensiones de gestión pasiva, pero hay que decir que este tipo de gestión tampoco es buena ni mala por sí sola, también hay que ver los costes. Desarrollar planes de pensiones de gestión pasiva sería muy interesante tanto para la entidad como para el cliente. También a nivel de fondos de inversión, que hay poco de gestión pasiva en nuestro país. Va a haber una demanda que es estructural: la gente pide servicios low cost y eso va a llegar al segmento del ahorro y la inversión.