“La preocupación por las medidas que pueda tomar el Gobierno está encima de la mesa del sector asegurador”

Dositeo Amoedo, Presidente de la Asociación de Educadores y Planificadores
Financieros (AEPF)

24 dic 2019 / 09:02 H.

Corren tiempos de cambio en torno al sistema público de pensiones español, con una comisión del Pacto de Toledo que encara su cuarto año de negociaciones para sentar la bases de una reforma y el inicio de una nueva legislatura en ciernes que invita a poner encima de la mesa el abanico de reformas estructurales que precisa el país. En este contexto, el presidente de la Asociación de Educadores y Planificadores Financieros (AEPF), Dositeo Amodeo desentraña las claves que envuelven al lastre que soporta en España el sector de la previsión social complementaria. Asegura que existe “preocupación” entre instituciones financieras y aseguradoras acerca de las decisiones que pueda adoptar a cerca de la fiscalidad del ahorro a largo plazo y recuerda la importancia de la transparencia en la información del Gobierno a los trabajadores de cara a la planificación financiera de la jubilación. Además, una vez articulado un plan de ahorro a largo plazo, Dositeo recuerda la importancia crucial de la disciplina en las aportaciones.

Arranca la nueva legislatura y parece que el Gobierno está decidido a revisar la fiscalidad de los planes de pensiones. Unidas Podemos reclama que se retiren estos incentivos a previsión social complementaria. ¿Existe preocupación en el sector sobre las políticas que pueda adoptar en la materia el nuevo Ejecutivo?

La preocupación está encima de la mesa de todo el sector que se dedica a este tema. No solo de instituciones financieras y aseguradoras, sino de organismos supranacionales. En este sentido, las recomendaciones que abarcan un abanico que va desde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a la Unión Europea (UE), han sido precisamente la de fortalecer el sistema con planes de ahorro, no necesariamente de Previsión Social Voluntaria, sino de ahorro de cara a la jubilación. El último informe de la OCDE es taxativo sobre la regresión en determinadas reformas -Índice de sostenibilidad y de revisiones-. Una retirada a este tipo de ahorro sería totalmente contraproducente y levantaría muchas críticas por parte de todas las Instituciones. En el País Vasco es para todos –gobierno, sindicatos, ciudadanos, empresas- un orgullo las EPSV.
Por otra parte ¿qué es lo que no se entiende en la izquierda sobre ahorro para la pensión? ¿Es la pensión un asunto de vital importancia para los ricos o acaudalados? ¿Cuánto dinero e información se está recabando sobre el abandono de jubilados de España a Portugal y su régimen para recoger este tipo de personas?

¿Cómo impactaría en el volumen de ahorro gestionado una modificación a la baja del incentivo fiscal a las aportaciones a planes de previsión social complementaria?

No sería en volumen total una gran desgracia. El destino del ahorro por parte de un ciudadano medio suele estar en la vivienda propia, además de pequeñas diversificaciones en otro tipo de activos como pueden ser las Instituciones de Inversión Colectiva u otras figuras como las pólizas de seguro de ahorro.

¿Cómo valora la modificación de la ley de planes de pensiones que llevó a cabo Luis de Guindos en el año 2015? ¿Cree que habría cambiar algún aspecto?

Fue una magnífica reforma, donde quizá quedaron cabos sueltos y que necesitarían de una pensada y soluciones. Trabajadores jóvenes con contratos precarios, ERE para personas de elevada edad, mejora en tributación de las prestaciones de los planes de pensiones y fondos de pensiones, especialmente en el tema de los rendimientos -de base imponible general a base imponible de ahorro-.

¿Qué le parece que el Gobierno haya ‘pintado’ de naranja la carta con la vida laboral de los trabajadores?

Un estafa, un blanqueamiento de incumplimientos reiterados por parte de los diferentes gobiernos que se han tenido. Desde la planificación financiera, la misma no se puede hacer si no se basa en las estimaciones que la Seguridad Social haga sobre las pensiones futuras. Los economistas nos basamos en una materia prima, única, la información. Se está sustrayendo información sobre este aspecto a familias, trabajadores y autónomos.

¿Qué bases se deben reforzar para ampliar la planificación financiera a futuro de trabajadores y familias? ¿Qué papel juega el envío de la carta con la predicción de la pensión pública?

La planificación financiera es la base desde donde construir, modular y constituir el patrimonio de los ciudadanos, especialmente el de los trabajadores de todo signo. Uno de los principales objetivos de la planificación es precisamente la jubilación, más en una sociedad que avanza a pasos agigantados a un tremendo envejecimiento. Por tanto, el sobre naranja con especificación -deflactada- de la pensión es fundamental.

¿Sería conveniente unificar las condiciones fiscales de todos los productos susceptibles de conformar ahorro a largo plazo para la jubilación?

Sí, eso ampliaría la competencia además de las preferencias personales de cada persona. En este sentido el ejemplo es el 401K norteamericano. Es que la persona señale qué ahorro va destinado a Previsión Social y pueda hacer traspasos entre todos los productos.

¿Cómo afronta el sector asegurador la salida de Reino Unido de la UE?

No es el sector asegurados en particular, sino todo el sistema financiero española el que tiene preocupación. La salida de Reino Unido trae o traerá profundos cambios en todos los aspectos, uno de los más afectados es el financiero. Por otra parte la salida de Reino Unido puede dañar a la economía española ya que es nuestro primer socio económico, por lo que la afectación a la economía real, la de los trabajadores de menor poder adquisitivo, podría quedar seriamente dañada y donde se podría hundir determinados sectores tremendamente importantes para los sectores más bajos -léase turismo, Thomas Cook-.

¿Qué tipo de sistema de pensiones debería introducir España?

Ese es un tema tremendamente complejo y que requiere de un fuerte debate con presencia de expertos independientes. Una posibilidad es la de un sistema de reparto con unos mínimos y unos máximos más reducidos de los actuales, complementado con cuentas nocionales, tanto públicas como privadas.

¿Ve al Pacto de Toledo capacitado para articular una reforma del sistema público que aborde la totalidad de las medidas que necesita para revertir su delicada situación? ¿Cree que la fiscalidad del ahorro a largo plazo debería arbitrarse desde el Pacto de Toledo de forma coordinada con la reforma del sistema?

El Pacto de Toledo se realizó para sacar las pensiones y su debate fuera del ámbito político. Aquí se necesita un órgano técnico de máximo debate y asesorado por expertos en la materia, además de estudiar otros sistemas de Previsión Social existentes en el mundo y que han dado resultados. Por supuesto la fiscalidad juega un papel fundamental en este aspecto por lo que es necesario contemplarlo y que deje de ser moneda de debate y cambio en las negociaciones políticas. Es una necesidad social, no una necesidad política.

¿Cómo se pueden impulsar desde la Administración los planes de pensiones en las empresas?

Siguiendo el ejemplo alemán, donde hay un triple motor: el trabajador, la empresa y el Estado.

¿Cuánto y en qué producto recomendaría ahorrar en función de la edad, por ejemplo a los 30, a los 40 y a los 50?

En nuestra asociación (AEPF) recomendamos cuatro estrategias de gestión de las finanzas personales que todo ahorrador, al margen de su edad y antes de decidir cuánto invertir y en qué productos hacerlo, debe seguir. La primera es planificar, programar en el tiempo para qué necesitaré dinero. Obviamente dentro de esta planificación está la jubilación, de hecho es la segunda necesidad u objetivo más importante después de crear o de apartar una liquidez para emergencias. Sobre esta estrategia insistimos mucho, porque es determinante en los resultados a largo plazo. Estudios como los de John Ameriks -Los efectos de la planificación en la riqueza de las familias (2003)- descubrieron que el tiempo dedicado a la planificación genera, de media un 20 por ciento más de riqueza al año. La segunda es realizar budgeting y fijar primero el ahorro y después el consumo. La tercera, y por este orden, automatizar las decisiones de ahorro, si se planifica invertir 150 euros al mes para la jubilación que lo haga un automatismo. Y la cuarta, no invertir sin un objetivo, y en el caso de la jubilación, el objetivo podría ser, por ejemplo, tener una renta privada de 2.000 euros al mes que me complemente al pensión pública. Después de realizar estas tareas tendremos la respuesta al cuánto de forma racional y muy motivada para pasar a la acción y aplicar una disciplina de ahorro que permita llegar al objetivo.

¿En que instrumentos sería conveniente depositar los ahorros?

Y respecto al producto, nuestra recomendación es no automedicarse, el producto es necesario, pero también hay que decir claramente, que es más importante la forma en que utilizamos el producto que el producto en sí mismo, hay numerosos ejemplos de fondos de inversión y planes de pensiones con rentabilidades a largo plazo que la mayoría de sus participes no recogen en sus inversiones ¿Por qué? Porque la forma de invertir en ellos no fue la correcta, hemos de aprender cual es nuestro rol cuando invertimos, hemos de conocer cómo nuestro cerebro nos juega malas pasadas en nuestras decisiones financieras, todo esto se sabe ya. ¿Y por qué no se aplica? Porque se necesitan profesionales que ayuden a aplicarlo. En nuestra asociación tenemos recogidas todas estas estrategias y herramientas que ofrecemos a través de un programa de educación financiera, que con la participación de los educadores financieros certificados nos hemos puesto como misión ayudar a los ciudadanos en estas tareas y acompañarlos en el tiempo, porque, en la mayoría de los casos, lo difícil es adquirir o cambiar los hábitos de consumo y de ahorro para conseguir los resultados planificados.