“Aplicar medidas populistas para las pensiones en elecciones es un peligro para la sostenibilidad del Sistema”

Sergio Del Campo, Diputado de Ciudadanos en el Congreso y subinspector de Empleo

30 oct 2019 / 08:30 H.

Ponderado y sosegado en el análisis sobre la coyuntura del sistema de pensiones español, el diputado de Ciudadanos, Sergio del Campo, expone
un ideario claro sobre la dirección que debe adoptar el Pacto de Toledo de cara a la futura reforma, asumiendo la dificultad de alcanzar acuerdos en la Comisión, cada vez más polarizada. Aunque mantiene el espíritu de diálogo “desde el centro” para alcanzar el objetivo.

¿Apoyaría Ciudadanos una medida de ese calado bien sea en la Diputación Permanente o bien sea a través de un Real Decreto-ley?

El apoyo a esa medida es una cuestión que se debatirá en su momento, habrá que ver el decreto y qué tipo de decreto es. Además, se da una paradoja: todos los partidos estábamos de acuerdo en que había que superar el Índice de Revalorización (IRP) y con la subida del 1,6 por ciento de principio de año va a ser superior al IPC del conjunto de los doce meses, del 0,7 por ciento. Por tanto, si cogemos el IPC real de 2019 y, probablemente del 2020 en un entorno de baja inflación, con ese 1,6 por ciento ya se asegura que no pierdan poder adquisitivo los pensionistas. La pregunta para el PSOE es: ¿qué van a hacer ahora, que el IPC es del 0,7 cuando hemos acordado una subida del 1,6? Esperemos que sea una propuesta adecuada a la realidad y que garantice el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas, teniendo en cuenta que, con la subida del 1,6 por ciento de este año, y la ganancia de poder adquisitivo, hay margen de maniobra para 2020.

Teniendo en cuenta el gasto ‘extra’ que asume este año el Gobierno por la desviación del IPC previsto, ¿cree que habría que volver a revalorizar en base a estimaciones? ¿Qué referencia utilizaría para la subida?

No tendría sentido en un escenario previo a una recesión, de vuelta a una crisis económica, que se suban pensiones por encima del IPC. El Pacto de Toledo tendría que ir a un modelo de revalorización flexible y abierta para que el Gobierno de turno pueda tomar decisiones. Defendemos que el vehículo conductor sea el IPC real y se podrían introducir índices complementarios como se hace en otros países de la Unión Europea como crecimiento de los salarios, crecimiento del PIB o crecimiento de las cotizaciones. No nos puede volver a pasar lo que sucedió en el año 2011, cuando el PSOE, después de negar la crisis económica por activa y por pasiva, tuvo que congelar todas las pensiones, salvo las mínimas. Por eso, el PSOE tiene que ser responsable en estos momentos, abandonar el electoralismo y afrontar cualquier medida con consenso en el Pacto de Toledo.

¿Cómo valora la posibilidad de acuerdo en el Pacto de Toledo con partidos tan alejados en el espectro? ¿Se mantendrá el factor de unanimidad que han caracterizado las decisiones de la Comisión?

Uno de los mayores peligros que tenemos en el sistema de pensiones son los populismos. No hay más que ver cómo Podemos se levantó del Pacto de Toledo o cómo ataca Vox este consenso. Establecer medidas populistas sobre las pensiones en tiempo de elecciones es uno de los mayores riesgos para el sistema de cara a su sostenibilidad. Nuestra actitud va seguir siendo intentar poner de acuerdo a todo el mundo desde el centro. Depende de la actitud de los partidos más populistas: con más fuerzas políticas, tendremos que poner más de nuestra parte para alcanzar la unanimidad en los consensos. Si somos sensatos y sacamos las pensiones del debate político, iremos por buen camino. Pero parece que Sánchez no está por la labor.

La sostenibilidad financiera de la Seguridad Social está a debate. ¿Qué medidas se pueden tomar por el lado de los ingresos para elevarlos?

La clave para incrementar los ingresos de la Seguridad Social está en el mercado de trabajo. Difícilmente vamos a poder garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, siendo campeones en temporalidad en Europa, somos medalla de plata en desempleo y ahora somos medalla de bronce en número de trabajadores pobres. Es muy complicado con un sistema que crea trabajadores pobres con elevadas tasas de precariedad y desempleo, financiar pensiones –cuando se jubile el baby-boom la cuantía media será de 1.200 euros– cuando los salarios son mucho más bajos. Una medida sería luchar contra la precariedad y el fraude para elevar los ingresos del Sistema.

¿Ve necesario a raíz de esta tendencia que se incorporen elementos de ahorro complementario para la jubilación?

Los países que mejor están aguantando la crisis de las pensiones, en términos de demografía (envejecimiento y baja natalidad) han sustentado sus niveles de protección en dos o tres pilares, y han logrado que las pensiones bajen menos. Países que tienen un sistema público potente y que a la vez apostaron hace años por un sistema de pensiones de empleo en la empresa y también han fomentado el ahorro individual. Ahí, España no ha hecho los deberes. Desde el 1995 el Pacto de Toledo dice que hay que fomentar los planes de empleo colectivo en las empresas para lo que sindicatos y patronal tienen mucho que decir, si bien siempre que les preguntamos escurren el bulto porque no han hecho los deberes. En cuento al ahorro individual, los españoles siempre hemos invertido más en ladrillo y en vivienda por lo que no está afianzada esa cultura del ahorro financiero. No tiene que estar reñido el fomentar un sistema público de pensiones con promocionar otros pilares.

¿Qué se puede hacer desde la administración para impulsar la expansión de la industria de los planes de pensiones privados?

Se pueden tocar teclas desde la Administración. Una de las principales es la de la información y la transparencia, hay gente que no ha sabido cuál es su pensión hasta que han ido al INSS a cobrar. Si el sistema fuese capaz de informar y hacer una previsión de cuál va a ser tu pensión de jubilación probablemente se puedan tomar decisiones y plantearse otro tipo de ahorro para complementar la pensión. Ese tercer pilar, no tiene que por qué ser privado, tal y como ha defendido Ciudadanos en el Pacto de Toledo, puede ser público. Desde el punto de vista financiero, mucha gente desconoce y desconfía de los planes de pensiones que tampoco están siendo capaces de dar una rentabilidad suficiente con altas comisiones. Se ha juntado que ni los políticos han ido en la dirección correcta y que el sector tampoco ha hecho los deberes, y ellos hacen autocrítica en ese punto.

¿Cree posible implantar el modelo de los planes de pensiones de empresa en España? (Más de un 90 por ciento del tejido son pymes)

Hay países en la UE con estructuras productivas parecidas a la nuestra, con muchas pymes y micropymes, donde se han desarrollado. Al final es una cuestión de voluntad y de que los sindicatos y la patronal quieran hacerlo. Para este tema, ayudaría un modelo como el del Reino Unido, donde no es obligatorio establecer un plan de pensiones pero por defecto cuando haces un contrato de trabajo se te adscribe de forma automática, siendo tú el que pide salir y se está consiguiendo que la mayoría de trabajadores permanezcan en el sistema. No creo que la estructura de nuestro tejido productivo sea una excusa para no poder desarrollar los planes de empleo.

Y la mochila austriaca que propone Ciudadanos, ¿cuáles serían las principales ventajas de su aplicación en España?

La mochila austriaca tiene muchos beneficios para la Seguridad Social y para la protección del trabajador. Se crearía una cuenta individual del empleado, que podría ser gestionado por la Tesorería, el Fogasa o un organismo público donde una parte de la aportación sería asumida por las empresas, de modo que se otorga flexibilidad para el empresario a la hora de, por ejemplo, afrontar una crisis donde solo el indemnizar los despidos les pone en una situación de aprieto (sobre todo a autónomos y pequeñas empresas). También permitiría tener una cuenta de formación para el trabajador, donde el dinero para la formación podría ir en esa cuenta individual. Esa cuenta puede servir para el trabajador, si no la ha usado durante toda su vida laboral, para complementar la pensión de jubilación.

¿Cree que falta concienciación en materia de pensiones por parte de todos los actores para bajar a la realidad del asunto?

Uno de los peligros del sistema son las medidas populistas. Cuando uno lo pasa mal, qué más quiere el ciego que ver, en esa situación las recetas populistas casan muy bien. Aún hay mucho desconocimiento de la gente, la mejor política social es la que se puede pagar y eso hay que explicarlo. Un sistema que se creó hace un siglo en con la edad de jubilación en 65 años, podía proteger a los beneficiarios, porque además estaban poco tiempo cobrando la pensión, cien años después ese sistema tiene que proteger a una población que vive mucho más tiempo. Los estudios dicen que un pensionista consume toda su cotización tras 12 años cobrando su pensión, y después es el Sistema quien cubre las necesidades de los ciudadanos.