Sánchez se abre a gravar
el ahorro privado de los más ‘ricos’

El Gobierno busca enbridar el apoyo de Podemos para aprobar los Presupuestos
de 2019 negociando algunas propuestas económicas de la formación morada

25 sep 2018 / 13:23 H.

La fiscalidad del ahorro privado se verá modificada en los próximos meses, si las exigencias de Podemos hacia el Gobierno para apoyar la aprobación de los Presupuestos Generales de 2019 entran en el ámbito de las negociaciones. Y en este punto se encuentran tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias, ya que este último ha puesto sobre la mesa del Ejecutivo una serie de medidas que afectan al desempeño de la Seguridad Social y al pago de las pensiones de jubilación.

En este sentido, el aspecto más relevante es la propuesta de elevar la fiscalidad de los planes de ahorro privado. Una propuesta que de llevarse a cabo supondría caminar en la dirección contraria de la reforma del sistema que exige Bruselas, y organismos internacionales como la OCDE y el FMI, a nuestro país en la materia, dirigida a incentivar el ahorro privado de las personas para reducir la dependencia del sistema público después del retiro laboral. En primera instancia, la formación morada planteó la supresión de las deducciones fiscales de los planes de pensiones privados en el IRPF, una medida con la que pretenden recaudar unos 505 millones de euros más cada año y elevar el tipo marginal del IRPF en los tramos más altos.

Sin embargo, ésta no es una opción que el Ejecutivo de Pedro Sánchez apoye en su totalidad. Los socialistas ya advirtieron a la formación morada que no darían en ningún caso un hachazo de estas características a los ahorradores a costa de elevar la recaudación. Fue la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien recientemente recalcó que el Gobierno no se plantea subir el IRPF, “ni tampoco reformarlo”. En este punto, la formación dirigida por Pablo Iglesias parece haber rebajado sus exigencias en la negociación, donde se planteaba incrementar el tipo marginal del IRPF a las personas con los sueldos a partir de 60.000 euros al año.

Las rentas más altas, en el punto de mira

Entre los tira y afloja de Gobierno y Podemos, la formación morada podría contar como una pequeña victoria el hecho de que el Ejecutivo finalmente se abra a tocar la fiscalidad de las rentas más elevadas. Concretamente, aunque sin llegar al nivel de exigencias que pide la formación morada, el PSOE está dispuesto a incrementar el tipo impositivo de las rentas de más de 120.000 euros anuales, lo que supondría elevar los ingresos del Estado por esta vía en cerca de 1.000 millones cada ejercicio.

Así, como explica el secretario de Organización de Unidos Podemos, Pablo Echenique, en las conversaciones con el Ejecutivo de Sánchez, éste ya aborda la posibilidad de aplicar un tipo superior a los más ricos a través de las plusvalías precedentes del rendimiento de capital para las rentas superiores a 120.000 euros, ya que esta parte del impuesto del IRPF no es progresiva. De llevarse a cabo, la reforma de este tributo supondría un estacazo a los incentivos de ahorro para este grupo de personas con rentas altas, toda vez que fuentes del Gobierno aseguran que la línea roja se sitúa en la fiscalidad de las rentas medias y bajas.

Desfase en la subida de pensiones y el IPC

Otra de las peticiones estrella de Podemos incluida en la lista de requerimientos para apoyar las Cuentas de 2019 es la liquidación del desfase entre la subida de las pensiones pactada por PP y PNV, del 1,6 por ciento para este año, y el cierre a final de año del nivel de inflación. Esto quiere decir, la diferencia entre la subida del IPC prevista en el mes de marzo
-cuando se pactó la subida entre el PNV y el PP- y la que finalmente se produzca al final del ejercicio.

No obstante, se trata de una medida que ya se aplicaba antes de la reforma de las pensiones del PP de 2013, donde este desfase se abonaba en un pago único en el mes de enero del año posterior, teniendo en cuenta el IPC del mes de noviembre. En este caso, Podemos prevé para este año que el desfase, debido a un mayor nivel de inflación, sea de entre 1.600 y 2.000 millones de euros. Una suma que el partido de Iglesias pide que se abone en el mes de enero en un solo pago al conjunto de los pensionistas, como condición para transitar de la mano del PSOE la senda hacia la aprobación de las Cuentas del próximo curso.

Con todo ello, las pretensiones de Podemos, recogidas en el documento Dejar atrás la austeridad. Propuestas para afrontar la senda de déficit, aparecen como la moneda de cambio para lo que tantas veces ha reclamado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: un frente progresista que sume los 84 escaños socialistas y los 67 de Unidos Podemos.

En esta línea, el documento de la formación morada va más allá y prepara un escenario de reformas para atacar el déficit de la Seguridad Social, que para este año se situará por encima de los 16.000 millones de euros. Así, con el objetivo de llevar la pensión mínima al 60 por ciento del salario, actualmente se encuentra en el 33,7 por ciento, y las no contributivas al 60 por ciento de la renta mediana Podemos aboga por anticipar el calendario de incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) pactado con los sindicatos en 1.000 euros o ahondar en la lucha contra el fraude en las cotizaciones.

También se propone modificar el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (Reta) para que los trabajadores por cuenta propia coticen en proporción a los ingresos realmente percibidos, sumado a la eliminación de las tarifas planas en estos contratos, y destopar la base máxima de cotización, haciendo que ésta se aproxime al salario real. Además, están incluidas la eliminación de las bonificaciones y reducciones a la cuota de la Seguridad Social a las empresas, la modificación del artículo 109 de la Ley General de la Seguridad Social para que el sistema se financie con cargo a los Presupuestos Generales, la financiación de los gastos de mantenimiento de la estructura y el personal de la Seguridad Social con Presupuestos y sumar fuentes de financiación resultantes de una reforma fiscal.

Con estas cartas sobre la mesa parece claro que la relación entre el PSOE y Podemos, de lucha encarnizada por el liderazgo de la izquierda política desde hace cuatro años, podría redirigirse hacia un tándem que sume 151 escaños en el Congreso y que pueda apuntalar la supervivencia de la legislatura al menos hasta finales de 2019 con unos Presupuestos progresistas que incidan en el gasto social, como pretende el PSOE.