La ‘tasa Tobin’ se llevará
el 17% de la rentabilidad en 25 años

El Gobierno de Pedro Sánchez pretende gravar con un 0,2% las transacciones financieras sobre acciones de compañías españolas de más de 1.000 millones de capitalización bursátil a partir del próximo año, afectando el rendimiento de los planes de pensiones

26 dic 2018 / 09:33 H.

La intención del Gobierno de Pedro Sánchez de gravar con un 0,2 por ciento las transacciones financieras sobre acciones de compañías españolas de más de 1.000 millones de capitalización bursátil, conocida como tasa Tobin, ha puesto en alerta a los grandes fondos de pensiones europeos. Pensions Europe, la mayor asociación del sector en el Viejo Continente, que gestiona un volumen total de cuatro billones de euros en activos, ha advertido del efecto pernicioso que tendría sobre la rentabilidad de unos productos financieros que ya de por sí han visto mermado su rendimiento y su capacidad de atraer dinero durante los últimos años en España.

La organización utiliza los cálculos actualizados que en su día adelantó Inverco, la asociación española que agrupa a gestoras de fondos de inversión y planes de pensiones. Según las proyecciones, el efecto sería una pérdida de rentabilidad acumulada del dinero invertido en acciones de compañías españolas del 17 por ciento para los próximos 25 años, teniendo en cuenta una rentabilidad anualizada del Ibex a largo plazo que históricamente ha sido del cinco por ciento y una tasa de rotación de valores en cartera del 3,5 por ciento en los fondos. Esta pérdida aumentaría hasta el 29,4 por ciento con el lucro cesante.

Este efecto perverso sobre la rentabilidad de los fondos de pensiones excede el cálculo inicial que realizó Inverco hace tres años, cuando se estimaba una tasa inferior, del 0,1 por ciento. En ese caso, los fondos de pensiones veían mermada su rentabilidad a largo plazo en casi un 6 por ciento. Así, el análisis reflejaba que los fondos de pensiones sufrirían un impacto negativo del 5,6 por ciento a 25 años.

Esta pérdida puede parecer poco en un período tan amplio de tiempo, pero hay que tener en cuenta que la rentabilidad media anual ponderada -neta de gastos y comisiones- de los planes de pensiones del sistema individual a 25 años se encuentra en el 3,30 por ciento, un porcentaje que se reduce hasta el 1,69 por ciento en los planes de renta variable en un período de 20 años, el último plazo temporal a largo plazo del que Inverco tiene registro de forma desagregada por categorías.

Matti Leppälä, secretario general de Pensions Europe, considera que la aplicación de la tasa Tobin a los fondos de pensiones perjudicaría los esfuerzos de la UE por crear un espacio común de inversión que incentive el crecimiento económico y el papel de los fondos de pensiones como inversores cualificados para gestionar el ahorro dedicado a la jubilación. La organización también advierte sobre el traslado de flujos de capitales que se podría producir hacia otros países que no apliquen esta tasa y pide que, por lo menos, queden exentos los fondos de pensiones, como en Francia e Italia.

La tasa Tobin “incrementaría los costes, reduciendo los rendimientos de los fondos de pensiones y la eficiencia de sus estrategias de inversión”, asegura Leppälä, quien también resalta que el impuesto restaría atractivo a las compañías de los países donde se aplica para incluirlos en cartera.

Para los grandes fondos de pensiones europeos, sobre todo los holandeses y británicos, que manejan en conjunto 2,4 billones de euros, un poco más de la mitad de lo que mueve el sector en Europa, la aplicación de tasas sobre transacciones financieras puede representar que algunos gestores se replanteen la inversión en compañías españolas, en un momento en que estas instituciones de inversión colectiva se encuentran muy presionadas regulatoriamente y en márgenes.

Gran parte del patrimonio total de los fondos de pensiones europeos se encuentra concentrado en activos de renta fija, en concreto el 41,2 por ciento, según los últimos datos de Pensions Europe, correspondientes al cierre de 2017. Las acciones solo representaban un 28 por ciento de la cartera, razón por la que cualquier medida que desincentive la inversión puede restar atractivo a la bolsa española, cuando los gestores se plantean otro tipo de inversiones para buscar más rentabilidad. La aplicación de la tasa Tobin también podría repercutir de forma negativa sobre los fondos de pensiones españoles, en un momento en que la búsqueda de rentabilidad se ha convertido en un mantra para los gestores. Los planes españoles, sobre todo los del sistema individual, muestran una excesiva concentración en valores domésticos, con un peso del 52,8 por ciento del total la cartera, donde un 13 por ciento se corresponde con acciones de empresas españolas, según los últimos datos desagregados de Inverco de septiembre.

Las turbulencias de los mercados durante este año han provocado que los planes del sistema individual sufran una caída del 3,31 por ciento de su rentabilidad media anual ponderada hasta octubre. Y las dudas sobre la evolución de la economía global para el próximo año, en un entorno de cambio de ciclo en Estados Unidos, con el anuncio del BCE de que iniciará la subida de tipos de interés después del verano de 2019 y con muchos gestores advirtiendo del problema de liquidez en bolsa que pueden afrontar muchas empresas medianas son factores que se unen a los efectos negativos de la tasa Tobin si se gravan las transacciones financieras.

Frente a las advertencias que desde todas las instituciones y organismos se vienen realizando sobre la falta de sostenibilidad del sistema de pensiones público en España, los planes de pensiones privados nunca han tenido un lugar destacado entre las inversiones de los españoles, que cuentan más con estos productos para realizar la desgravación fiscal de las aportaciones correspondientes que por la rentabilidad que les pueden aportar.

La tasa de sustitución de la pensión pública, entorno al 80 por ciento, es de las más altas respecto a otros países europeos y, pese al envejecimiento de la población española, palpable en las estadísticas del INE del primer semestre, que han mostrado más muertes que nacimientos, nunca se ha incentivado la utilización de los planes privados como un complemento atractivo para la jubilación. De hecho, una de las viejas reivindicaciones del sector, como es enviar la carta a los trabajadores para que puedan conocer la cuantía de su futura prestación, se ha quedado dormida en el cajón de los sucesivos gobiernos. La tasa Tobin sería una nueva vuelta de tuerca a unos productos que solo manejan 72.927 millones de euros, según los datos de octubre de Inverco.