El sistema español, entre
los tres menos sostenibles

España se sitúa en el puesto 23 de 32 países analizados en el ‘Melbourne Mercer Global Pension Index’ elaborado por Mercer, que mide viabilidad financiera, la suficiencia y la gestión gubernamental

26 dic 2018 / 09:30 H.

Los organismos reguladores intentan hallar fórmulas que ofrezcan seguridad financiera a los jubilados y que sea a la vez sostenible para la economía. Este año se ha lanzado la décima edición del Melbourne Mercer Global Pension Index, que revela qué países están mejor preparados y cuáles están en peor posición para superar este desafío. Este índice, que analiza 34 sistemas de pensiones, muestra que Holanda y Dinamarca -con puntuaciones de 80,3 y 80,2, respectivamente- ofrecen sistemas de pensiones de Grado A mundial con buenos beneficios, lo cual demuestra claramente su preparación para el futuro envejecimiento de la población mundial.

No obstante, es común la creciente tensión entre suficiencia y sostenibilidad. Esto es particularmente evidente al analizar los datos de Europa. Dinamarca, Holanda y Suecia tienen una calificación A o B -tanto en suficiencia como en sostenibilidad-, mientras que España, Italia y Austria tienen una B en suficiencia, pero una E en sostenibilidad, apuntando a importantes áreas que necesitan reformas. De hecho, nuestro país aparece como el tercero menos sostenible de todos los analizados, siendo el principal punto al que se debería atender de cara a una eventual reforma.

El sistema de pensiones en España se compone de un sistema público contributivo y un sistema asistencial no contributivo. Los planes de pensiones tanto privados como de empleo son voluntarios y su participación y nivel de prestaciones en la actualidad es muy reducida comparada con las otorgadas por parte del sistema público.

“El sistema de pensiones en España ocupa una buena posición en los indicadores de suficiencia, buen gobierno y comunicación, pero mejorable en el indicador de sostenibilidad, lo que conlleva colocarnos en el puesto 23 de 34 países”, explica Miguel Ángel Menéndez, director del área de Previsión Social de Mercer y responsable del estudio en España.

De este modo, el punto de partida natural para tener un sistema de pensiones de primera clase mundial es asegurar un correcto equilibrio entre suficiencia y sostenibilidad. “Es un desafío con el que están luchando los organismos reguladores. Un sistema que ofrece beneficios muy generosos es improbable que sea sostenible a corto plazo, mientras que un sistema sostenible durante muchos años podría estar ofreciendo beneficios bastante modestos. La pregunta es: ¿cuál es el equilibrio correcto?”, señala Menéndez.

“En algunos países se ha conseguido una mayor cobertura de manera exitosa con planes de pensiones de empleo obligatorios o en algunos casos con acuerdos voluntarios”, destaca el responsable del informe.

Así, ante los cambios en la forma de trabajar que se están produciendo en todo el mundo, tenemos que asegurarnos de que toda la población activa está ahorrando para su futuro. Esto incluye a trabajadores por cuenta ajena, autónomos y cualquiera que tenga ingresos, ya sea un permiso de paternidad, una pensión de incapacidad o un subsidio por desempleo”.

El experto en pensiones de Mercer añade que “es positivo que los gobiernos aborden la reforma de las pensiones, ya que las expectativas de vida continúan creciendo”.

“Las economías desarrolladas llevan analizando desde hace tiempo el reto al que se enfrentan sus sistemas de pensiones con los cambios demográficos. Es importante ver cómo economías menos desarrolladas están reconociendo las mismas tendencias en su población y están llevando a cabo acciones para solventarlo. Estas acciones harán que los futuros sistemas de pensiones sean más sostenibles a largo plazo”, explica Menéndez.

El índice de este año revela que muchos países del norte y oeste de Europa tienen los mejores sistemas de pensiones del mundo. Holanda, con una puntuación general de 80,3, le arrebata por 0,1 el primer puesto a Dinamarca, que había encabezado la clasificación durante seis años. Finlandia desplaza a Australia (72,6) del tercer puesto con una puntuación general de 74,5, y Suecia (72,5) se sitúa en la quinta posición. En todos ellos llama la atención la elevada puntuación en sostenibilidad financiera.