El salario tipo y la jubilación media sólo
difieren un 9%

El salario más frecuente en España se sitúa en los 1.178 euros y la pensión media, en los 1.082 euros. La brecha es de ‘sólo’ 96 euros y supone una divergencia inferior al 9 por ciento. Eso demuestra que el sistema español de pensiones es uno de los más generosos en la comparativa de las economías avanzadas. Ello explica que la relación entre pensión y salario española sea la mayor de nuestros socios europeos

26 jun 2018 / 18:59 H.

El salario más frecuente en España se sitúa en los 1.178,38 euros mensuales, según la última encuesta de estructura salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondiente al ejercicio 2016, y sólo dista 96 euros de la pensión de jubilación media, situada en mayor en los 1.082,94 euros, según los datos del Ministerio de Trabajo. Es decir, que el sueldo tipo es sólo aproximadamente un 9 por ciento mayor que el promedio de la paga que reciben los jubilados españoles; concretamente, la rebasa en un 8,8 por ciento según los datos de mayo hechos públicos por el Ministerio de Empleo antes del cambio de Gobierno.

Si bien es una diferencia de renta, su magnitud revela que el sistema público de pensiones español es, en términos medios, de los más generosos que existen en la comparativa entre las economías avanzadas y el más redistributivo de nuestros socios europeos. En términos anuales, la retribución al trabajo más habitual se sitúa en España en los 16.497,40 euros, frente a los 15.161,16 euros de media anuales que recibe, de media, un pensionista jubilado, el colectivo mayoritario dentro de los pensionistas.

En los años de la crisis, mientras los sueldos experimentaban fuertes bajadas, las rentas de los jubilados, lejos de reducirse, aumentaron considerablemente. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística
-última fecha publicada es 2016-, entre 2008 y 2016, mientras las ganancias netas de la población en edad de trabajar -entre los 16 y 64 años- se reducían en promedio un 0,75 por ciento cada año en términos acumulativos, la renta disponible neta de los jubilados crecía cada año un 1,65 por ciento de media, muy por encima de la tasa de inflación registrada en el mismo período -del 1,22 por ciento anual acumulativa-. El colectivo ha sido uno de los menos perjudicados por la crisis económica, dada la coyuntura de inflación y teniendo en cuenta la entrada en el sistema de jubilados con carreras y bases de cotización superiores.

La cercanía del 9 por ciento entre el salario tipo y la jubilación media queda patente en una variable denominada tasa de sustitución o tasa de reemplazo, que mide el porcentaje que representa la paga de jubilación sobre el salario que se venía percibiendo en activo en términos brutos -sin tomar en consideración impuestos directos y cotizaciones sociales- con datos de 2016 hechos públicos recientemente por el INE.

En España, esa ratio ronda el 80 por ciento, sólo próxima al nivel de tasa de reemplazo que ostenta la singular economía luxemburguesa. Mientras los pensionistas españoles vienen cobrando, en promedio, el 80 por ciento del que fuera su sueldo cuando estaban en activo, los jubilados alemanes se sitúan en el 38 por ciento del salario; los franceses, en el 61 por ciento; y los belgas, en el 47 por ciento. De hecho, la media de la Unión Europea se sitúa en el 43 por ciento y en la Eurozona, en el 46 por ciento.

Todo ello a partir de datos estudiados, clasficados y trasladados a elEconomista Pensiones por Inverco y de los registros que constan en las estadísticas de la OCDE, el club de las grandes potencias económicas mundiales. Bien es cierto, no obstante, que el salario más frecuente no coincide con el salario medio, pero también lo es que el salario promedio surge de un cálculo en el que se incluye, sin ninguna matización ponderada de su peso en el total de los trabajadores, a las rentas salariales más altas, que sólo suponen, según el INE, el 12 por ciento de la masa salarial total en el régimen general. Más aún, la pensión media creció un 36 por ciento en una década, pasando de 673,69 euros desde la precrisis a los 920,60 que representaba a cierre de 2017. En el periodo comparable del que se disponen datos oficiales (2007-2016) el salario tipo subió un 13 por ciento, desde los 14.503,61 euros anuales en 14 pagas de 2007, hasta los 16.497,40 euros en 2016, último año del que el INE dispone datos de estructura salarial.

Cabe destacar también la variedad de pensiones medias que exhibe nuestro sistema de Seguridad Social. Las de incapacidad permanente se sitúan, en promedio, en los 941,17 euros; las de viudedad en los 654,51 euros; las de orfandad, en los 384,32 euros mensuales; y las pensiones a favor de familiares, en los 534,16 euros. Con todo, la pensión media del sistema se sitúa en los 936,60 euros, por debajo de la de jubilación, ya que en el promedio del sistema contributivo se cuentan pensiones muy bajas, como las de orfandad o a favor de familiares.

También hay divergencias por comunidades autónomas, de modo que el País Vasco cuenta con las pensiones más altas, de 1.163,31 euros de media, seguido de Madrid (1.105,53 euros), Asturias (1.103,29 euros) y Navarra (1.077,02 euros), revelando el impacto del tejido industrial y las vidas laborales más largas. En el lado opuesto, están, entre las más bajas, Extremadura, con una mensualidad de 777,01 euros, y Galicia, con 792,71 euros, autonomías con menor desarrollo industrial que las situadas en lo alto de la tabla. Esta diferencia autonómica es una de las claves que blanden los detractores del troceo de la caja de la Seguridad Social, ya que se tornaría inviable para algunas regiones el desembolso de sus propias pensiones.