El Gobierno se endeuda para pagar
la extra de junio

Los expertos coinciden en que la política aplicada los últimos años de no vaciar
el fondo de reserva llevará al Ejecutivo a utilizar el crédito del Tesoro para cubrir
el déficit del sistema

26 jun 2018 / 19:15 H.

El Gobierno aprobó recientemente en el Consejo de Ministros un préstamo del Tesoro Público por valor de 7.500 millones de euros a la Seguridad Social para garantizar así el abono de la paga extra de verano de los pensionistas del mes de junio. En total, son 17.727 millones de euros lo que tendrá que desembolsar distribuidos entre las 9,6 millones de pensiones que existen en el sistema. El préstamo saldrá del crédito de 10.192 millones recogido ya en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del pasado año, ya que el de 15.000 millones previsto en las Cuentas de 2018 aún está por aprobarse. Pero este verano, el Estado tendrá que afrontar además la regularización por el efecto retroactivo a 1 de enero de 2018 de la subida de las pensiones pactada en abril por el PP y PNV del 1,6 por ciento para todas las prestaciones, que estaría cerca de los 1.500 millones de euros. En este sentido, como vislumbran los expertos consultados por elEconomista, las vías de actuación al respecto son estrechas y se limitan a la utilización del fondo de reserva, ya descartado por el Ejecutivo socialista, o de esta línea de crédito aprobada por el anterior Gobierno de Mariano Rajoy.

Una compleja tesitura que explica el director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente: “Los ingresos corrientes no cubren las prestaciones que se quieren pagar, por lo que se genera un déficit que se puede financiar emitiendo deuda nueva, vendiendo deuda vieja que está aparcada en el fondo de reserva, o con una mayor aportación del Estado que trasladaría el problema de los Presupuestos de la seguridad social a los del Estado, pero sin resolverlo”.

En este sentido, hay una cuestión que parece transversal a todos los expertos consultados sobre cuál será la procedencia de los fondos de los que precise el Gobierno para desembolsos venideros: la política de no vaciar el fondo de reserva de la Seguridad Social invita al Ministerio de Magdalena Valerio a utilizar la línea de crédito y cesar la extracción de fondos del remanente.

“El Gobierno sacará dinero del Presupuesto; puede que tenga que emitir algo de deuda porque no sea suficiente, pero no hay otra vía en este momento”, anticipaba el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid, Santos Miguel Ruesga, antes de anunciar el Gobierno el recurso al préstamo. De hecho, este doctor en ciencias económicas explica que “se podría utilizar el fondo de reserva, pero de todos modos no llegaría para cubrir el déficit de este año”, abonando la teoría de que “en cualquier caso se tendría que aportar del Presupuesto”, y más cuando se prevé un desfase del orden de 15.000 millones en 2018.

Sin embargo, Ruesga señala que esta práctica ya está patentada por el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy, que atendió el déficit de la Seguridad Social articulando un entramando de préstamos internos del Estado hacia la Seguridad Social “con un trasfondo político”, que es el de mandar el mensaje de que los desfases contables del sistema de pensiones son una cuestión temporal. En este sentido, el catedrático señala que “desde el punto de vista económico viene a ser lo mismo, ya que se trata de una transferencia que no tiene intereses”. Además, recuerda que “hasta ahora la nómina se estaba pagando con un 90 por ciento de cotizaciones y un 10 por ciento de transferencias”, pero que “esto ya no llega”, por lo que en el terreno inmediato se necesita hacer más transferencias, aunque a largo plazo hay que ver de dónde se sacan los 1,5 ó 2 puntos sobre el PIB de ingresos que necesita el sistema para abandonar la tendencia deficitaria. En esta línea, el investigador de la Universidad Essex Javier Santacruz explica que el trayecto del dinero para abonar la extra de junio y la liquidación de los retrasos de agosto transitará de un crédito del Tesoro al fondo de reserva con un 0 por ciento de interés, y luego el fondo es el que trasladará el dinero a la tesorería de la Seguridad Social para que el pago sea efectivo. “La política que estaba siguiendo el fondo de reserva es la de no dejarlo a cero y siempre tener un remanente, ya que el coste financiero de mantenerlo vacío es grande”, afirma.

La misma idea, pero con un trasfondo político, plantea el secretario general de la Organización de Consultores de Pensiones (Ocopen), Manuel Álvarez, quien indica que “probablemente el Gobierno aumente el préstamo a la Seguridad Social por la misma razón que lo hizo el PP, que es por no decir que has dejado el fondo de reserva a cero”, en lo que se entiende como una operación para eludir el estigma más que basarse en principios contables. Además, el presidente de la comisión financiera del Consejo General de Economistas, Antonio Pedraza, señala que éste es “un tema recurrente, que se está solventando con un préstamo” y que “para diciembre seguro será necesario”. Así, Pedraza explica que por la tendencia de envejecimiento de la población “la Seguridad Social no se va a poder autofinanciar nunca”.

No obstante, cabe señalar, como hace la secretaria general del Instituto de Estudios Económicos, Almudena Semur, que el fondo de reserva se creó para atender a situaciones de dificultad financiera del sistema como ésta, por lo que no sería descartable que nuevos desembolsos que afronta el sistema salgan de los 8.000 millones que aún restan del remanente.