“Un 77% de jubilados lamenta
no haber invertido para su pensión”

Baltasar Dutor, director comercial y cofundador de Eurolloyd Ahorro y Protección

25 sep 2018 / 12:45 H.

El director comercial y cofundador de Eurolloyd Ahorro y Protección, Baltasar Dutor, visita la sede de elEconomista Pensiones para tratar la coyuntura del sistema público español y el papel del ahorro privado y la educación financiera de cara a la jubilación. Desde su compañía, ya se ha impulsado una acción social a través de talleres divulgativos impartidos en diferentes ciudades de España que trata de arrojar luz sobre la oscuridad en la que permanece el conocimiento de la materia. Concretamente, a estas sesiones se puede acceder gratuitamente a través del portal de la compañía, se busca dotar de los conceptos básicos de las finanzas personales como herramienta para lograr la independencia económica de cara al futuro retiro laboral. A este respecto, una de las consultoras financieras de Eurolloyd Ahorro y Protección y colaboradora de los talleres, Silvia Marín, anima a “todas las personas” a apuntarse a una de las sesiones “para decidir cuándo y como jubilarse”.

¿Cómo ve la revalorización de las pensiones en relación al IPC? ¿Cree que es sostenible en el tiempo?

Me parece bien de cara a los jubilados, todos tenemos familiares y queremos que cobren lo máximo posible, pero se trata de una estrategia política insostenible. Estamos hablando de 9,5 millones de votantes, pero es un tema político. El problema es demográfico, no en España sino en toda Europa, tenemos un país envejecido. Es muy bonito de cara a la galería decirle a los jubilados que momentáneamente te subo la pensión, pero a ver de dónde sale ese dinero. Evidentemente, hay un trasfondo de electoralismo, sería la quiebra de un partido decirle a 9,5 millones de votantes la verdad de la situación, por lo que dejarían de votarte.

La solución en el déficit de la Seguridad Social, ¿debería ir por el lado de los ingresos o del gasto?

No hay nadie que económicamente te pueda dar una solución. Es un sistema totalmente piramidal, de reparto, basado en que para yo cobrar hoy la pensión necesito que 2,5 ó 3 personas coticen. El problema es que en 30 años seremos un trabajador por jubilado, el 30 por ciento de la población serán jubilados. El político puede hacer poco; lo que hacen es complicar el acceso, en la reformar de 2011 se complicó el acceso a la jubilación: se elevó la edad de jubilación, también el número de años cotizados para el cálculo de la pensión y el número de años cotizados para cobrar el 100 por ciento de la pensión. La cuestión es que la esperanza de vida cada vez es mayor y hay que dar una solución a eso.

¿Qué rol juega el ahorro privado en España? ¿Y qué papel tendrá en la jubilación del futuro?

La cultura del ahorro en España es estudia, encuentra un buen empleo y cotiza para que en el futuro tengas una retirada digna. Todos los españoles siempre nos hemos sentido muy sobreprotegidos sobre un paraguas que se llama Seguridad Social. Pero a ese paraguas tan seguro le están empezando a salir goteras, por eso el mercado ha pegado un giro de 180 grados. Hace diez años, solo dos de cada 10 personas con las que hablabas de educación financiera mostraban interés en la materia, pero hoy prácticamente diez de cada diez personas están interesadas en adquirir conocimientos sobre educación financiera. Hasta el día de hoy, el ahorro en España ha sido que la gente guardaba lo que le sobra, no se le ha dado la importancia que tiene. Es normal porque el ser humano solo se mueve ante una necesidad y desde hoy a futuro el papel del ahorro privado es clave si quieres tener una jubilación digna; no habrá más remedio que complementar la pensión con ahorro privado. El 77 por ciento de los jubilados de hoy se arrepiente de no haber realizado durante su vida una inversión para complementar su pensión hoy, y eso que ellos son los grandes beneficiarios del sistema. Ya nos gustaría a los trabajadores de hoy tener la pensión en 30 ó 40 años que están disfrutando los mayores.

¿Cómo ve la propuesta de Podemos de eliminar las deducciones a los planes de pensiones en el IRPF? ¿Y si finalmente se materializa para las rentas superiores a los 120.000 euros?

No es bueno penalizar a las personas que más valor aportan a la sociedad. Lo que le estás diciendo a esas personas es que se vayan de España. Por ejemplo, un médico que aporta un gran valor a la sociedad que le vas a penalizar, porque cobra más. Las personas no nos deberíamos preocupar de lo que ganamos, sino de aportar más valor a la sociedad; si yo penalizo a esas personas se acabarán yendo a otros países a desarrollar esa actividad. Pero yo eliminaría las deducciones de los planes de ahorro y potenciaría las exenciones. Por ejemplo, los planes de pensiones tienen una deducción que solo beneficia las rentas más altas que para las pequeñas y medianas rentas es un plan suicida, un producto al que no deberían porque te venden una reducción que es un coste para el Estado, pero que al final acabas pagando. Hay que potenciar las exenciones; así, como Estado no tienes que devolver nada en tu renta por tener un producto de ahorro pero si estás exento de impuestos. Con esto se potencia que la mayor parte de la población en el futuro esté capitalizada de cara a la jubilación y que podrán seguir consumiendo, de lo contrario sería un caos.

¿Qué nivel de educación financiera hay en España?

La educación financiera en España es prácticamente cero. Cosas sencillas como entender un extracto de un producto de inversión, saber controlar el riesgo, entender cómo funciona, prácticamente en España no encuentras a nadie que lo entienda. ¿Cómo revertir esta situación? Desde Eurolloyd lo estamos consiguiendo, a través de una acción social de la que fui uno de los promotores, decidimos dar algo a la sociedad española a cambio de nada. Hemos creado unos talleres de educación financiera que están causando furor en la Comunidad de Madrid y el resto de lugares de España donde los impartimos, ya que ofrecemos una herramienta a cambio de nada. Decidimos que nos conozcan aportando valor a la sociedad.

¿Cómo se comportan los más jóvenes en este ámbito?

La reacción de la gente joven está siendo muy buena. Yo imparto algunos de estos talleres en universidades y se percibe el interés en la materia. Una parte importante de las personas que son clientes o seguidores nuestros son personas entre 20 y 28 años.

¿Qué aporta la educación financiera a una persona preocupada por su jubilación?

Con la educación financiera cambiaremos la economía de este país. Es una herramienta muy importante; por ejemplo, en el caso de los talleres consigues independizarte económicamente de cualquier tercero. Así, vas a poder decidir con cuánto dinero quieres jubilarte y qué día, sin esperar a que un señor salga un día en La Moncloa y diga: “Usted se va a jubilar con 700 euros y 75 años”. Consigues no jugarte tu futuro a la baraja y ver qué cartas salen cuando te toque jubilarte.

El Gobierno sigue retrasando el envío del ‘sobre naranja’ que prevé la cuantía de la pensión en la jubilación. ¿Debería comenzarse a enviar ya? ¿Por qué?

Es vital que se haga para que la gente se conciencie de la pensión que cobrará. Se prometió que se haría con las personas mayores de 50 años, y está claro que la carta no se ha enviado para no crear una alarma social. Ante una situación de una persona que espera cobrar 1.000 euros en la jubilación y una carta le dice que serán 700, esto genera incertidumbre. Lo que ocurre es que a los españoles parece que no les gusta que le cuenten la verdad, además de que falta conciencia social. Se mezcla un problema económico con uno político, y es que la política en España no es clara.

¿Creen que sería viable implantar sistemas de ahorro complementario en la empresa?

Sí que es viable. Un plan de ahorro privado es bueno para el empleado, porque se genera una pensión privada paralela a la pública y es bueno para la empresa. Es una forma de tener al empleado contento y fidelizarlo. El día que ese señor cumpla la edad de jubilación no se va aferrar a la empresa y retirarlo no será un problema para que deje espacio a otros trabajadores. Pero si eso ocurre en una persona que le va quedar una pensión baja, es normal que se aferre al puesto de trabajo. Por ejemplo, en EEUU la mayoría de las empresas incluyen como gasto social una aportación que se hace parte por el empleado y parte por la empresa.