“Se necesita autorresponsabilidad,
porque el Estado es menor de edad”

Miguel Carrero, presidente de PSN

26 oct 2018 / 17:13 H.

El presidente de PSN, Miguel Carrero, derrocha entrega, ilusión y dedicación hacia su trabajo. Confiesa entre sonrisas que a sus “230 años de edad” la actividad laboral le mantiene vivo y saludable, aunque en su documento de identidad figure que solo tiene 77 años. Con esta premisa parece justificado el premio a Gallego del Año 2018 que ha recibido recientemente por su amplia trayectoria. Y más aún cuando aboga por la conservación del talento senior en las empresas y asegura que su intención es la de seguir al pie del cañón. Carrero recibe a elEconomista Pensiones en la céntrica sede de PSN en la calle Génova de Madrid, y con la tranquilidad y libertad de quien ya ha demostrado todo en el ámbito profesional, repasa la coyuntura del ahorro privado en España y del sistema público de pensiones.

¿Cómo valora el acuerdo adoptado en el Pacto de Toledo para vincular la subida de las pensiones a la inflación?

No sabemos el alcance y la profundidad que tendrá. ¿Para cuánto tiempo es? ¿Se ajusta la evolución de las pensiones? ¿Podrá este país permitírselo? Tenemos un sistema que está en quiebra. Las personas que hoy han cotizado tienen que asumir que no van a conservar el nivel de vida, ya que las pensiones están topadas, y la evolución demográfica dice que bajarán los ingresos y van a subir los gastos, la esperanza de vida continúa aumentando.

¿Debería el Pacto de Toledo abordar la capitalización de parte del sistema de pensiones?

El Pacto de Toledo, en lugar de estar pensando en un parche, debería pensar en un sistema definitivo y de futuro, éste tiene las patas muy cortas. La solución es la autorresponsabilidad por un lado y una contribución a partir de impuestos por otro. Además, la cultura social hace que el panorama sea malo. Antes se ahorraba para la jubilación o para una enfermedad, pero se ha invertido esta conciencia cultural; donde lo natural era ahorrar, ahora lo es consumir. Eso destruye el sentido de autorresponsabilidad, ya que te bombardean con la premisa de que el Estado te cubrirá, pero el Estado es menor de edad. Hay sistemas que promueven esta autorresponsabilidad y que funcionan, y no son los sistemas de ahorro de caja. Estos siempre llegan a un punto en que son más los perceptores que los que aportan, y eso lleva a la quiebra. Hay que ir a un sistema de provisiones que aseguren que lo que se ha ido aportando estará ahí.

¿Cómo valora entonces las medidas que está impulsando el Gobierno de creación de impuestos? ¿Vería bien un tributo finalista?

No lo veo mal, pero entonces tendría que cambiar el sistema de cotización o reducirse otros impuestos. Los impuestos no son buenos, inhiben mucho la iniciativa privada y el rendimiento del trabajo y, por tanto, la productividad del país.

¿Y el retraso del factor de sostenibilidad?

Este factor no era ni más ni menos que una reducción paulatina de la cuantía de las pensiones. Me parece bien que se retrase o que se quite.

También se está hablando de la separación de fuentes de financiación...

Las pensiones no contributivas tienen que ir claramente a impuestos, porque no tienen asiento contributivo y las contributivas tienen que ir en relación a las cotizaciones, pero lo más importante es educar a las personas en el ahorro y no en el consumo.

¿Y la compatibilización de la pensión con el trabajo en las edades avanzadas?

Es importantísimo. Para mucha gente trabajar es vida y salud. Es la mejor manera de no tener dependientes con alzhéimer, demencia y neurosis. Y lo que se puede aportar a la empresa desde la experiencia es muchísimo.

Entonces, ¿qué solución le ve al sistema?

Lo primero que hay que hacer es reconvertir el sistema de pensiones, que no puede ser un sistema de caja. Hay que hacer un sistema de provisiones técnicas. Hacer una diferencia clara entre las pensiones contributivas y las que no lo son, que tendrían que ir a impuestos, además de redistribuir los impuestos, que no subirlos. Eso, y fomentar la autorresponsabilidad junto a una garantía por ley de que quien contribuya va a percibir ese dinero en la jubilación.

¿Cuál es el camino a recorrer en la cultura del ahorro?

El ahorro es la mayor fuente de riqueza de un país, significa que no tienes deuda ni intereses. No es un capital parado y quieto, normalmente está gestionado, y esa gestión genera riqueza y puestos de trabajo. Fomentar el ahorro con incentivos fiscales de verdad es importante para un país, ya que va a producir riqueza. Las desgravaciones en los planes de pensiones de hoy son una trampa porque lo pagas al final. Hay que incentivar que haya una verdadera ayuda a los planes de pensiones privados, una colaboración con la acción del Estado.

¿Qué cambios necesita el marco regulador de los planes privados?

Los planes de pensiones privados no son la única fórmula de ahorro. Para que el sector mejore hay que mantener la desgravación inicial durante todo el periodo de aportación; esto invita a la gente a ahorrar. Una opción es flexibilizar algunas condiciones de los planes de pensiones y los PPA, ya que algunas aportaciones no las puede rescatar el titular, sino el heredero, y eso es una condición leonina. Además, los trabajadores deberían tener un plan de ahorro en su retribución, que parte a un fondo de pensiones, al que la empresa de forma obligatoria también tuviera que aportar. Eso da seguridad para el día de mañana, si se hace transferible a otras empresas.

¿Por qué en España es la banca quien gestiona la mayoría de fondos de ahorro de las personas?

Es como con los seguros, ¿por qué los bancos los gestionan? Generalmente porque llegan con fuerza y presión al ciudadano, ya que incluyen estos productos en otras gestiones más propias como la hipoteca. Normalmente no son expertos en esta materia, y lo que hace falta son expertos, que una entidad de seguros gestione seguros. Cuando hay un terreno de nadie yo pienso que lo debe hacer el que mejor sepa, pero nunca con malas artes ni una competencia desleal y abusando del mercado. La competencia debe ser noble y leal.